<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117</id><updated>2012-01-10T19:07:37.502-04:30</updated><category term='Fin del cuento'/><category term='solo letras'/><category term='Cartas Liberadas'/><category term='Confesiones'/><category term='Confieso que...'/><title type='text'>Gracias, La Gerencia</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>73</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-823362688226496159</id><published>2011-07-28T18:55:00.006-04:30</published><updated>2011-07-29T19:00:11.247-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>La despedida</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-8ms37EEzHeQ/TjNB3S7PF2I/AAAAAAAAAL8/YeMS91dB5yQ/s1600/rosa-de-los-vientos-1607.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-8ms37EEzHeQ/TjNB3S7PF2I/AAAAAAAAAL8/YeMS91dB5yQ/s320/rosa-de-los-vientos-1607.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634919976999524194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;                                                                    &lt;i&gt;Cada palabra que no dice nada distorsiona el mensaje&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta frase la llevo grabada en mi cabeza años, es de una antigua profesora de literatura que tuve en los últimos años de liceo y de la que a título personal se convirtió en amiga y en improvisada crítica y consejera de lo que escribía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No solo tengo esa frase guardada de ella, otras como:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;No por escribir con menos palabras lo que intentas decir es más bonito, hay que utilizar las justas, cada objeto, paisaje y situación necesita de su espacio, y eso son las palabras, espacio para colocar el mundo que solo tú ves. Las palabras tienen un solo significado, es el lector el que las tiñe de otro color, lo que tú tienes que hacer es convertir cada letra en el arcoíris.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y muchas más. Susana, así se llama, es una de esas locas maravillosas que hablan por los codos y la mayoría de las veces no dice nada. Aún recuerdo la primera clase con aquella desconocida (en ese momento lo era, y asustaba) hace ya unos buenos años.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Era nueva en el liceo por lo que nadie la conocía. Entró en el salón vestida con un fino vestido azul oscuro, más propio de la noche que de las nueve de la mañana. Era alta, altísima, delgada, y lucía una melena larga, que siempre llevaba suelta al comenzar la clase y al finalizar acababa recogida en un moño que improvisaba con un bolígrafo transparente, azul, siempre azul, que deshacía antes de salir por la puerta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se sentó retirando sus gafas de sol y alzando la voz soltó la primera frase que nos descolocó a todos:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Si tengo que subir todos los días todas esas escaleras… coño, lo siento, pero habrá días que ni venga.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una carcajada invadió el salón, ahora pienso que lo soltó para ganarnos, y lo logró. Parecía altiva pero no lo era, incluso parecía muy despistada, poco a poco nos dimos cuenta que con ella todo era un juego, hasta su personalidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Soltó su maletín morado sobre la mesa y sacó un documento manuscrito, se levantó y colgándolo en la mesa de metal dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;-Aquí hay una lista de 120 libros que yo considero que deben leer, no les pido que los lean todos, aunque deberían, sino que les voy a proponer un trato.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y aquí empezó el juego.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El primer lunes de cada mes, uno por uno me entregará el libro que decide leer de la lista, la mayoría están en la biblioteca y son treinta alumnos. Se pueden poner de acuerdo para que así no tengan que gastar mucha plata. Ese mes lo leerán y al mes siguiente, el primer lunes, junto el próximo libro que vayan a leer  me entregan algo escrito sobre el libro, puede ser un resumen, un comentario de texto, una crítica, etc… lo que quieran. Yo ahí me reservo mi poder que tengo y los calificaré, pero no habrá teoría, no habrá exámenes y las clases serán otra cosa que les iré enseñando. Eso sí, con esta opción la nota máxima será un dieciocho, quien quiera el 20, tendrá que hacer lo mismo cada dos semanas. Si no quieren eso, aquí tienen el programa y ya. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Acto seguido se sentó en la mesa más cercana a la primera ventana, la abrió, medio sacó la cabeza y encendió un cigarro. Nos dejó a todos petrificados, no sabíamos qué hacer, hasta que yo ajeno a los cuchicheos de la gente sobre "que bolas esta caraja fumando en clase", me levanté y fui directo a la lista de libros. Yo quería esa opción e hice algo para convencer a todos de golpe, me di la vuelta y dije:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Hay muchos de los que ya nos hicieron leer años pasados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El voto fue unánime, la clase de literatura de ese año sería algo sencillo, lo que no nos imaginamos era que iba a ser la mejor asignatura de aquel año y de muchos, la que todos deseábamos ir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El primer lunes todos fuimos con el libro que íbamos a leer, digo el primer lunes porque el resto de clases de la primera semana no se pasó por clase. Yo llevaba mi copia de &lt;i&gt;Crimen y Castigo&lt;/i&gt;, acababa de leerlo en vacaciones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay libros que tienen una edad para comprenderlos en su magnitud. Solo recuerdo que en aquél  primer trabajo  escribí una conversación más, inventada por mí del protagonista con el policía, realmente era una basura, intentar alargar la parte del libro más brillante fue una estupidez por mi parte, pero encantó a Susana. A la mañana siguiente de entregar mi trabajo me hizo llamar aparte y comenzó a hablar, tanto, que se me fue el resto de la mañana hablando con ella. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así era ella, no entendía de normas, solo de historias, y allí junto a ella descubrí que así quería hablar yo. Saltaba de un libro a otro, parecía que viviese metida en cada uno de ellos, sus manos, su boca, sus ojos eran una página diferente, se iluminaba, gritaba, se levantaba, reía, era pura pasión, en mi vida volví a conocer persona que hablara con tan enorme devoción por los libros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En aquella conversación, casi monólogo,  es cuando oí por primera vez las frases que arriba les cito, hablaba y hablaba y en aquel momento no comprendía por qué, hasta que de un golpe en la mesa se paró en seco, de pie, tras la mesa, mirándome a los ojos y me dijo en un tono serio que me asustó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Pero… ¿comprendes por qué te digo todo esto?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Yo respondí casi titubeando:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Sí, que lea, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y entre una sonrisa que se esforzaba por esconder me dijo:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Lee para vivir, lee para escribir, escribe para vivir, pero hazlo sin palabras.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así me dejó, sin palabras, en aquel momento no comprendí qué quiso decirme. Fue en los meses siguientes en los que yo le entregaba los libros que había leído, los cuentos, relatos, pequeños escritos que había hecho, debatíamos, me aconsejaba, me gritaba y criticaba muy duramente, si tenía que decir: “&lt;i&gt;Esto es una mierda&lt;/i&gt;” no lo maquillaba, lo gritaba a los cuatro vientos, pero a mí me divertía, me servía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esa relación llega hasta hoy en día, sigue gritándome, sigue rompiendo las hojas de cosas que escribo, sigue llamándome “&lt;i&gt;tú, el de Crimen y castigo&lt;/i&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Les cuento esta historia real de mi vida no para decir que por ella escribo, ya lo hacía mucho antes, sino para rescatar aquella frase que en un principio no entendí  y que ahora entiendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Escribe sin palabras.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que intento, olvidar las palabras y escribir sentimientos, cada sustantivo, cada artículo, cada verbo tiene que llevar inmerso una voz, un gesto, un deseo, un rostro. Olvidar las letras, ellas no dicen nada, convertirlas en realidad en la cabeza del que lee. Eso intento y eso quiero explicar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Este blog ya creo que cumplió su ciclo de vida y este será el último post que escribo con la regularidad que llevo haciéndolo desde hace días. Aunque ya no cumple (o eso creo) con su subliminal fin último, no puedo negar que me ha servido de entrenamiento para conseguir una disciplina que había perdido. Un día me dijo una amiga&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;“¿Quién te dijo a ti que por ser un relato para un blog no debías dejar la piel?  Es lo que lo distingue de los cientos de blogs”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí está el problema, cuando escribo un relato lo sigo teniendo días en la cabeza, le doy vueltas, lo reviso, pienso si de otra forma sería mejor.… cosas que me quitan mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una despedida, estoy seguro que alguna vez publicaré algo, segurísimo, pero por el momento lo dejo suspendido, también él y ella deben descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a los pocos que lo siguieron, a todos los que alguna vez leyeron o echaron un simple vistazo, gracias a quien inspiró todo esto. Gracias a ustedes volví a tener confianza y lo que es evidente, volví a escribir. Mis letras siempre serán suyas...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Gracias, La Gerencia!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-823362688226496159?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/823362688226496159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/la-despedida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/823362688226496159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/823362688226496159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/la-despedida.html' title='La despedida'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-8ms37EEzHeQ/TjNB3S7PF2I/AAAAAAAAAL8/YeMS91dB5yQ/s72-c/rosa-de-los-vientos-1607.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1497868420545556844</id><published>2011-07-15T18:20:00.003-04:30</published><updated>2011-07-15T19:11:08.263-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>La Muerte</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-hKho2XAh-ZY/TiDMhQxosXI/AAAAAAAAAL0/M-EYqXbf73k/s1600/escribir_es_vivir.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 234px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-hKho2XAh-ZY/TiDMhQxosXI/AAAAAAAAAL0/M-EYqXbf73k/s320/escribir_es_vivir.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629724406024024434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://assets.mixpod.com/swf/mp3/mff-stick.swf?myid=83805793&amp;amp;path=2011/07/15" quality="high" wmode="transparent" flashvars="mycolor=111111&amp;amp;mycolor2=99CCCC&amp;amp;mycolor3=FFFFFF&amp;amp;autoplay=false&amp;amp;rand=0&amp;amp;f=4&amp;amp;vol=100&amp;amp;pat=0&amp;amp;grad=false" width="219" height="35" name="myflashfetish" salign="TL" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" border="0" style="visibility:visible;width:219px;height:35px;"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mixpod.com/playlist/83805793" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://assets.myflashfetish.com/images/get-tracks.gif" title="Get Music Tracks!" style="border-style:none;" alt="Music" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.mixpod.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://assets.mixpod.com/images/make-own.gif" title="Create A Playlist!" style="border-style:none;" alt="Playlist" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://mixpod.com/"&gt;Music&lt;/a&gt; &lt;a href="http://mixpod.com/"&gt;Playlist&lt;/a&gt; at &lt;a href="http://mixpod.com/"&gt;MixPod.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Un vaso de ron que hace juego con la botella a medio llenar. La luz de una lámpara viejísima que extrañamente tiene más vida que todos los aparaticos que ha ido comprando en los últimos meses. El mono del último pijama que se compró. Pies descalzos. Una franela anchísima gracias a su pérdida de peso que lleva con él toda la vida, desteñida y hasta con huecos. Cuatro cajas de cigarros. Todo bien colocado sobre la cama, al lado de la computadora portátil y unas cuantas hojas llenas de borrones, tachones y letras ilegibles. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ese ha su pequeño ritual de todas las noches, justo después de las doce. Lo ha convertido en una manía. En cuanto el reloj despertador daba las doce, se sienta frente a la computadora, daba la tecla de encendido y agarra el control del equipo de sonido. Lo enciende inundando todo el espacio de piezas flamencas que le traen recuerdos imborrables. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Prende un cigarro. Tras la primera calada, aguanta el humo en sus pulmones hasta que siente el burbujeo, el grito de auxilio del cuerpo que se queda sin oxígeno pero cada vez más relajado.&lt;br /&gt;Abre el documento donde guarda el escrito, relee las últimas páginas y comienza a escribir. En un principio ni sabe que es lo que escribe. Ya el efecto del ron no le deja diferenciar lo que quiere escribir con lo que realmente escribe, eso le gusta. Además escribe sobre lo mismo. Las historias no son el centro, sino su protagonista. Casi es automático, realmente escribe sobre ella en cada cuentito. Lo que cambia son los paisajes y el hilo. Su posición cuasi holgada e ha facilitado varios lujos, como el escribir de noche y dormir por la mañana. Se siente más cómo así, pensando que el mundo ha muerto y él poco a poco, lo va reconstruyendo entre volutas de humo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ella camina despacio, no sabe que es lo que sigue pero un pálpito le ha hecho llegar a este parque inhóspito, la niebla cubre el horizonte y el ruido de las hojas secas bajo la presión de sus pies dibujan un paisaje tenebroso. Siente que a lo lejos….&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Ya deja eso. Tengo frío. Llévame a casa, aquí ya no hay nada que hacer. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Pero… ¿Quién ha dicho eso?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Parece mentira que tú me hayas creado y nunca te hubieras imaginado mi voz. Soy yo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;-Pero… Eso no puede ser.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Jajaja ¿Cómo que no soy real? Soy tu musa y me niegas. Estoy cansada. Mucho tiempo juntos y nunca me he quejado de nada. Hoy lo que has fumado te ha sentado muy mal. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se levanta muy confuso, ha sido una experiencia muy extraña. Lo explica como los efectos del ron que siempre le hace poner los ojos chinos. Contrariado, se dirige a la cocina y se hace un café. Se sale de la rutina, pero hoy algo extraño ya la ha roto. Se relaja mientras espera que la cafetera comience con sus vapores a avisarle que está listo. No quiere pensar en lo que acaba de vivir, es una alucinación y como tal, no debe alimentarla. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una vez despejado se dirige de nuevo a la cama y comprueba que todo lo que acaba de escribir está borrado y en su lugar está otra trama que él no ha escrito. Ella, en vez de estar en la calle se encuentra dormida plácidamente en su cama. No entiende nada y comprueba las notas de las hojas desperdigadas por todos lados. En ellas verifica que en ningún momento tenía pensado escribir lo que está escrito. Borra letra por letra hasta que otra vez la misma voz:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Otra vez tú, me has despertado.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;-¿Cómo que te he despertado, si ni siquiera te he puesto a dormir?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¡Yo no soy una carajita! Yo sé acostarme sola.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;-No quiero decir eso. Digo que yo no he escrito que estás durmiendo, tenías que estar camino al tren donde ibas a encontrarte con el otro protagonista&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-No. Te he dicho que no voy a ir. No me apetece, hace frío y el cansancio no deja moverme. No me muevo de aquí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;-¿Cómo que no? Yo te he creado… espera, no puedo estar discutiendo contigo esto. No puede ser, me estoy volviendo loco. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ella sigue dormida, el caso se está complicando. Piensa que puede ser la primera vez que necesite ayuda….&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-¡Eh! Para, eso no lo estoy escribiendo yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Por favor, déjame dormir y no seas pesado ¿Cuánto tiempo llevamos juntos? &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;-Diecinueve meses ser exactos. Casi 70 escritos y tres cuadernos de anotaciones que yo he escrito. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Pues por eso. ¿No estás ya cansado de pelear con la razón y el corazón? ¿Con la gramática y la intensión? ¿Por qué no acabamos con esto? Merecemos descansar&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Pero… ¿Qué quieres decir, que te mate? Te lo repito, no eres real.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Entonces ¿por qué sigues hablando conmigo?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Porque tú me hablas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Y tú. ¿No estás cansado?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Bueno yo…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Tú vida ha cambiado en pocos meses. Estás solo porque no tienes a nadie. Estabas todo el día ocupado escribiéndo lo mismo una y otra vez. No sales de casa, no tienes amigos, tu única afición es hacerme correr por todos esos sitios que tu dibujas una y otra vez. ¿Por qué no acabamos con todo?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Yo, yo… yo no podría. Si te pierdo a ti, lo pierdo todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Pues eso. Te lo repito, ¿Por qué no acabamos con todo, con nosotros?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Quieres que nos matemos los dos?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¡Mírate! Eres un joven/viejo acabado, borracho, que vive de noche porque no se quiere ni cruzar con la asistenta que le ayuda con las cosas de la casa. No te relacionas con nadie más que contigo y por ende conmigo, porque yo soy tú. Y si yo estoy cansado es porque tú ya no puedes más, ¿lo entiendes?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Tiene sentido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Pues eso, ¿qué hacemos?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Tú sigue durmiendo mientras yo lo pienso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Gracias. Si no lo haces, al menos déjame dormida unos días.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Convencido de lo que ha hablado con ella, se sienta en el sofá y piensa en el fin de los dos. Para ello lo que tiene que hacer es seguir escribiendo. Que vaya a morir no quiere decir que no cumpla con el plazo que tiene para elaborar sus escritos, pero lo tendrá que seguir haciendo en un cuaderno, debe dejarla dormir. Se lo ha prometido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Tras dos noches acabando deprisa el final del que ha sido su única amiga durante mucho tiempo, se da cuenta que no ha pensado en su final, pero no duda, será un clásico, con pastillas.&lt;br /&gt;- Despierta, ya está. Bueno, espera, se me olvidaba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ella, tras unas horas reparadoras de sueño abre los ojos y encuentra la habitación tan vacía como la había dejado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Hola. Espero que me despiertes para darme buenas noticias.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;-Te despierto para que me acompañes. Me he tomado el frasco de estas pastillas, son mis últimas horas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Bien hecho. Por fin podrás descansar. ¿Y yo?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Tranquilo, ya he escrito tu final. En cuanto empiece a sentirme mal te vuelvo a dejar dormida y en cuanto impriman el libro vivirás tu última aventura. Te adelanto que no tendrás que hacer mucho y no sufres.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Genial, si pudiera llorar lo haría.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente. Su asistenta entra como todos los días puntual a su cuarto para llevarle la taza de café. Lo encuentra tirado sobre la computadora en el lugar donde debería ir la almohada. Se extraña ya que es la primera vez que lo ve en ese estado. Lo llama y al no hallar respuesta se asusta y le toca. Está frío, el miedo la paraliza hasta que con pocas fuerzas y menos ganas se agacha para poder ver mejor su rostro. Comprende que no está dormido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La policía en el registro de la habitación ve claramente las señales del suicidio, la botella de ron, el frasco de pastillas vacío, las colillas de cigarro que llenan el cenicero, cientos de páginas en blanco y en la pantalla el cursor parpadeando sobre una hoja completamente en blanco tras dos palabras, solo dos palabras en toda la habitación:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Somos libres&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1497868420545556844?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1497868420545556844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/la-muerte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1497868420545556844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1497868420545556844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/la-muerte.html' title='La Muerte'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-hKho2XAh-ZY/TiDMhQxosXI/AAAAAAAAAL0/M-EYqXbf73k/s72-c/escribir_es_vivir.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4791855806106467677</id><published>2011-07-08T18:47:00.005-04:30</published><updated>2011-07-08T19:34:09.091-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>El Juicio</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-AVNLql7Ca54/TheYdgEk0ZI/AAAAAAAAAKo/em5nHsJ3D4Q/s1600/suicidio.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 226px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-AVNLql7Ca54/TheYdgEk0ZI/AAAAAAAAAKo/em5nHsJ3D4Q/s320/suicidio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627133892015477138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;-Pase por la puerta de la derecha, siéntese en la silla con las manos sobre la mesa. Así, ahora mismo volvemos. ¿Está bien? ¿Quiere un poco de agua? ¿Llamar a su abogado?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;No, no lo llamen, no hace falta, y sí estoy bien, gracias.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se encuentra sentado en una habitación casi vacía. Una mesa, una silla y un gran espejo es lo único que rompe con el blanco cegador que predomina en toda la sala. No piensa, no sabe en qué pensar, solo quiere que todo acabe, no entiende por qué le está sucediendo esto, se supone que no debería ser así.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-¿Todo bien?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Si perfecto, ¿qué hago aquí?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Usted fue encontrado en el lugar de los hechos. Debemos hacerle unas preguntas; espero que colabore y no ponga ninguna resistencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Pero es ridículo, todo está claro.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Eso lo diremos nosotros. ¿Podría hacer un resumen de las cosas que hizo el último mes?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Es evidente que...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Limítese a contestar. ¿Entonces no niega que conocía a la víctima?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Claro que la conocía, fue y sigue siendo…&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Con eso me basta. ¿No niega que el arma con la que se cometió el crimen fue encontrada en su mano derecha?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;No, no lo niego.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se derrumba, no aguanta la presión y deja brotar las lágrimas que lleva tiempo reteniendo. No se arrepiente de lo que hizo pero hablar de ello le está trayendo muchos recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-No llore. ¿Qué relación tenía con la víctima?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Ya no lo sé, hace mucho tiempo que no hablabamos, ya no nos entendíamos, ya no nos mirábamos, todo era frío. Me hacía sufrir mucho. A veces la idea me rondó en la cabeza, nunca lo abandoné&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Entonces ¿no niega que le mató?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Sí, porque ya no lo soportaba, no aguantaba más. Usted no sabe lo que es vivir con esa incertidumbre, ese dolor por dentro, enquistado en lo más profundo. Toda tu energía se gasta, no podía pensar en otra cosa que en la muerte. Creo que él no me entendía, aunque lo sabía. Creo que para él fue liberador, bueno para mí, ya no sé ni lo que digo, me está  confundiendo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Está nervioso, ha entrado en su juego. Creía que todo estaba claro, pero sigue sin saber por qué le pasa esto. Es torturador hablar de ello. Se recuesta en la silla hacia atrás y fija la mirada en un punto del techo, mirando  a ningún lado logra  abstraerse y se olvida de la situación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Señor, le rogamos que colabore, si no contesta tendremos que seguir con el interrogatorio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ya no escucha nada, está solo en una habitación blanca, sin mesa, sin silla, sin nadie gritándole al otro lado, solo una luz tan intensa que le impide ver. Cierra los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se queda así durante minutos, horas, puede que sean siglos. No siente nada más que la oscuridad tras sus párpados. Piensa que es extraño que le hayan dejado tanto tiempo con ellos abiertos y los abre. Sigue sin entender nada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Le cuesta reconocer dónde está. Ya no es esa habitación en la que le estaban interrogando. Justo frente a sus ojos reconoce la habitación donde duerme. ¿Todo ha sido un sueño? Se acerca y llama suave, pensando que no es real y su mano atravesará la puerta. Empieza a desvariar, todo tiene que tener una explicación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sus nudillos hacen un pequeño ruido casi inaudible, es real y llama más fuerte, cada vez más fuerte. La inseguridad que le provoca la situación se está convirtiendo en rabia. De repente e instintivamente palpa con la mano derecha su bolsillo del pantalón, para su sorpresa encuentra las llaves de la puerta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Claro, estoy en casa.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Empieza a olvidar por qué está aquí. La cercanía a sus cosas una vez dentro de la casa le envuelve en una atmósfera conocida. Ya no recuerda la habitación blanca, las preguntas, el hecho que le ha traído hasta aquí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Respira hondo y deja las llaves a un lado. Se mira de refilón en el espejo y ve algo extraño en su cuello, como una sombra. No lo da importancia, está cansado, solo quiere dormir durante horas, días, años. Desconectarse de todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Camina despacio, todo el cuerpo es pesado. A cada paso siente que no tendrá energía para dar el siguiente. Las imagenes en su cabeza, los recuerdos, hace que se quede petrificado. Está tan cansado que no puede ni reaccionar. No distingue al intruso, se frota los ojos pero lo ve todo borroso. Todo vuelve a ser extraño, sin embargo sigue sintiendo esa familiaridad que recibió al abrir la puerta de su pecho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Le gustaría que el agente que tantas preguntas le hizo estuviera aquí y viera todo lo que realmente pasó para que así se diera cuenta de cómo fue la situación. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Es extraño verse a sí mismo, en todo momento recuerda todo lo que sentía, pensaba. Ahora está abatido sobre la mesa, pensando que no encuentra mejor solución, que lo tiene que hacer, que lleva mucho tiempo aplazándolo por si mejora pero todo es más oscuro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Ahora me levantaré.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo dice en voz alta y rápidamente se lleva la mano a la boca. No quiere que se oiga, pero piensa que puede que sea como en las películas, y no se percatará de su presencia. De todos modos esto ya pasó, no habrá nada que lo cambie.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se oye el cerrar la puerta y dirigirse a la cocina, es el momento y se sienta en el sofá pequeño, el que está junto a la tele, desde ahí lo verá todo sin molestar. Extrañamente está nervioso, no todo el mundo tiene la posibilidad de ver lo que él va a ver.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos totalmente expresivos. Siempre lo fueron.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;¿Por qué no lo hice antes?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Se sienta en el suelo del salón, sobre la alfombra. En la mano empuña un cuchillo muy afilado, sabe en lo que está pensando:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;“&lt;i&gt;En algún sitio he leído que los que se cortan las venas son los que realmente quieren vivir, solo quieren llamar la atención, es mejor un corte fuerte en la garganta, sin dudar, además de no tener marcha atrás es más rápido y no duele tanto&lt;/i&gt;”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Casi se levanta para decirle que es falso, que morirá igual sea como sea, pero que el dolor es insoportable, que igual es el dolor lo que hace que mucha gente de marcha atrás. Casi lo hace pero recuerda que esa ya no es su vida, ya acabó con ella, sin embargo se coloca de rodillas y se mira fijamente a los ojos, quiere asegurarse que en ningún momento se arrepintió.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Alza el cuchillo y mira su reflejo en el filo, no le tiembla la mano, está decidido, tira para atrás la cabeza y en un primer tanteo se acerca el afilado arma y hace una prueba. Está tan afilado que se hace un corte fino del que no para de salir sangre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;i&gt;Un, dos, tres…&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El cuchillo atraviesa piel, carne, nervios, venas, lo atraviesa todo con facilidad. Él sigue de rodillas viendo la escena, viendo como la sangre brota mientras hace extraños ruidos con la garganta. La sangre sale de su cuello, de su boca, de su nariz, pero no siente asco, dolor, arrepentimiento, no, nada de eso, mientras ve como se escapa su vida, sus sueños, sus esperanzas por esa herida. Pero no hay liviandad, no hay 21 gramos... no hay olvido. No puede olvidar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un último intento de respirar y luego todo negro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4791855806106467677?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4791855806106467677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/el-juicio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4791855806106467677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4791855806106467677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/el-juicio.html' title='El Juicio'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-AVNLql7Ca54/TheYdgEk0ZI/AAAAAAAAAKo/em5nHsJ3D4Q/s72-c/suicidio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1496455368873245108</id><published>2011-07-01T23:05:00.009-04:30</published><updated>2011-07-01T23:33:17.497-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>La condena</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-HVIQ6957ljk/Tg6Us0ZP71I/AAAAAAAAAKg/pw9mPK94a4s/s1600/336.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-HVIQ6957ljk/Tg6Us0ZP71I/AAAAAAAAAKg/pw9mPK94a4s/s320/336.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624596482332028754" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Sólo con el mar hasta que la noche lo cubre todo de oscuridad y lo invita a perderse. Así es como esta pasa las últimas noches. Lo mira, lo siente y lo oye, aunque últimamente ya no le escucha, esta cegado, encerrado en un sólo pensamiento, el mar lo ha abandonado, lo ha engañado.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Su relación con él siempre ha sido muy cercana. El mar ha sido testigo de todos los momentos importantes de su vida. En él aprendió a nadar, a reír, a soñar. En viejas épocas, su familia hacía pequeñas mudanzas a la arena y pasaban horas tumbados bajo el Sol, para todos eran simples vacaciones, momentos para desconectar, para él eran largas conversiones interiores con el mar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras los demás jugaban con las raquetas en la arena, él se quedaba sentado cerca del lugar donde las olas rompían y lo miraba, lo escuchaba. Era una relación secreta, sabía que no podría contárselo a nadie o lo tomarían por loco. Cómo contarlo, cómo explicar que el suave sonido de las olas, el brillo, los reflejos, el horizonte en calma le traían mensajes que en su cabeza se reproducían en paisajes, sentimientos que ningún otro captaba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fue testigo de los años en los que la duda, la culpabilidad le corroía las entrañas. De su liberación y de su primer amor. Se pasó meses contándole justo en el momento que la tarde caía serena sobre sus aguas, lo que le gustaba de él, lo difícil que era todo y lo nervioso que se sentía porque pensaba que era correspondido. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una tarde de fin de semana se fue con unos amigos a mermar el tiempo de descanso, entre ellos estaba ella, llevaba semanas creyendo que ella también le miraba con ojos deseosos, lo sabía porque todas las noches veía esos mismos ojos frente a los suyos, mientras pensaba en el rostro que tan nervioso lo ponía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerda que era fin de semana y habían bebido algo, no mucho. Se había apartado del grupo y como siempre, estaba sentado mirando el reflejo de la luna sobre el agua del mar, un mar oscuro, denso, que esa noche atrapaba por completo su atención, tanto, que la vio acercarse lentamente por la espalda y sentarse a su lado. Hasta que no le puso la mano sobre la suya no cayó en tan sorprendente compañía. Se miraron a los ojos y todo se apagó a su alrededor, todo fue negro, sólo ellos eran luz brillante, tan profunda que la luna se dio la espalda y se volvió oscura. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerda haber visto el reflejo de aquel beso y de la unión de los cuerpos con el mar a lo lejos como testigo, un beso eterno, de los que desmoronan todos los cimientos y crean nuevos caminos, nuevos paisajes. De aquel momento se le había grabado el reflejo de los dos junto al mar y el fuego que aún hoy ardía en su corazón. Siempre el mar protagonista de todos los recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y por eso esta él allí hoy, sentado en la arena, con el frío y la humedad entumeciendo sus huesos. Las lágrimas cayendo una a una, lentamente por sus mejillas. Le pregunta una y otra vez, por qué se había marchado, él fue testigo de todos esos momentos de felicidad. Pensó que ella lo retendría, sin embargo lo abandonó, surcando el agua sobre un barco, sobre el mismo mar que él tanto quería. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace sólo semanas que estaba cerca del lugar en el que se encontraba ahora despidiendo con lágrimas en los ojos el barco que se llevaba a ella a otro lugar, lejos de su piel, de sus manos. Hace días pensó que el mar se la estaba arrebatando porque sentía celos del amor que le daba al mundo y no a él.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Esperando que el mar le de una respuesta, una explicación como antes lo hacía, pero hoy no lo mira directamente, mira el horizonte que se lo tragó perdiendo la última imagen de la persona que ama. Sabe que el mar le ha hecho suyo, que pertenece a él y por eso no es capaz de abandonarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sigue sentado, como siempre, junto al mar, en el sitio donde las olas rompen, resignado a pertenecer a su soledad eternamente.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sólo con el mar, ahogado en él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1496455368873245108?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1496455368873245108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/la-condena.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1496455368873245108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1496455368873245108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/07/la-condena.html' title='La condena'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-HVIQ6957ljk/Tg6Us0ZP71I/AAAAAAAAAKg/pw9mPK94a4s/s72-c/336.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4816389436986382376</id><published>2011-06-25T15:47:00.005-04:30</published><updated>2011-06-25T16:25:09.897-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>El Llanto</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-SenPgv7eafs/TgZCtGy7JAI/AAAAAAAAAKY/aSgfHEWI55E/s1600/dmvxw1q5_1600x1200.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-SenPgv7eafs/TgZCtGy7JAI/AAAAAAAAAKY/aSgfHEWI55E/s320/dmvxw1q5_1600x1200.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622254527504393218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;Son deprimentes los días con lluvia&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esa frase le venía a la cabeza por alguna razón, en algún momento alguien se lo había dicho  o lo habría leído en algún lugar. No tenía seguridad, pero cada vez que llovía y caminaba por la ciudad, venía a su mente aquella frase e interiormente sonaba una y otra vez. También recordaba que esa frase le había marcado porque pensó enseguida: Ahora lo entiendo,  bajo la lluvia es más fácil llorar y ocultar las lágrimas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fue un día de esos, lluvioso, de esos que abundan por esta ciudad por éstos días. La ciudad estaba completamente encharcada e iba mirando su reflejo en cada pequeña laguna que se formaba sobre los baches del asfalto.  Era un día de esos porque se recordaba una y otra vez la frase y estaba llorando. Nadie miraba, era completamente libre para llorar sin el temor de que alguien se compadeciera. Adolecía de mostrar su confusión, sus dudas y pena;  la peor parte que se puede mostrar a los demás es pena. Había que hacer el esfuerzo inquebrantable de buscar los rincones donde esconderse  para derrumbarse, como todos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Caminaba despacio, saboreando cada reflejo dibujado en el agua, imaginando que las ondas no las provocaba la lluvia, sino sus lágrimas. Se imaginaba inundando la ciudad, llenando los ríos, rebosando el mar con sus oscuras lágrimas. Se imaginaba como una gran cascada de soledad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No era la primera vez que lo hacía, la verdad que cada vez que caían las primeras gotas de lluvia, instintivamente cogía su paraguas y salía a la calle, era como una llamada a su fuente interior, la lluvia llamaba a sus lágrimas, se había convertido en un ritual. No lloraba por nada en concreto, a veces no, pero era muy necesario, una forma de desahogo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hoy es diferente, hoy siente que algo se ha quebrado en su interior. Creía que iba a renovarse como otras tantas veces, pero la lluvia no cesa, al igual que sus lágrimas, y las de hoy vienen acompañadas con viejos recuerdos, oníricas imágenes. Sin saber por qué, hoy se acuerda de su madre, de sus hijos, de sus amigos, de todo el tiempo vivido en soledad, de todas las vidas perdidas por el orgullo, de todos los rincones visitados y los que nunca visitó. Hoy se han abierto las compuertas y de repente ve con claridad, como si alguien hubiese dibujado un esquema de lo que es y de la vida que ha recorrido, hoy ve sus miserias y la lluvia no es capaz de ahogarlas. Hoy se hace realidad uno de los mayores temores que siempre ha tenido: el darse cuenta de todo y volver a recordar todo aquello que creía enterrado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Piensa que eso pasa por haberlo guardado todo. Realmente en su interior sabía que un día llegaría, pero lo que más rabia es que la lluvia sea la culpable. Siempre pensó que era su aliada, con quien crea, con quien se desahoga, la mano sobre el hombro que alguien te tiende para sentir que no estás solo, desamparado. Hoy la lluvia cometió traición. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un pensamiento le viene a la cabeza, una explicación del grandioso torrente de emociones que invaden su cuerpo; la lluvia está cansada de ser utilizada como paño de lágrimas y le ha devuelto la tristeza que había traspasado. Esos charcos hoy se convertían en espejos que reflejaban su yo verdadero, ese que lleva años intentando ocultar bajo todos esos disfraces de inquebrantable, inteligente y fuerte que se ha construido durante los años de frías soledades y ocultas apariencias. Hoy la lluvia le lleva de la mano en un viaje interior.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas no cesan pero los ojos ya no miran la lluvia. Están cerrados, intentando contenerlas sin resultado. No sabe qué hacer, se está convirtiendo en lluvia mientras todas sus entrañas arden azotadas por las llamas del pensamiento. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Abre los ojos y ve su reflejo en el agua, su triste reflejo negro y no sabe qué hacer, cómo parar esa sensación. Se siente acabar, no cree que pueda recuperarse, todo a su alrededor es oscuridad, por fin es de verdad; y ese es uno de los mayores dolores cuando tu vida ha sido un enorme esfuerzo por ocultarte a los demás, ocultarte a ti mismo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sigue caminando, debajo de su paraguas que ya no le sirve. Sus lágrimas son más fuertes que la lluvia. En un intento de alzar la cabeza y volver a la normalidad a lo lejos ve una pareja gritando, solos en la lluvia, enfoca su borrosa mirada y puede ver el rostro de los chamos: asustados, destrozados. Eso le hace reconocerse. Así fue su despedida. Entonces lo entiende todo, llora con la lluvia no porque sea más fácil, si no porque fue testigo de un recuerdo doloroso,  el &lt;i&gt;soundtrack&lt;/i&gt; de la ausencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Son deprimentes los días con lluvia&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4816389436986382376?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4816389436986382376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/06/el-llanto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4816389436986382376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4816389436986382376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/06/el-llanto.html' title='El Llanto'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-SenPgv7eafs/TgZCtGy7JAI/AAAAAAAAAKY/aSgfHEWI55E/s72-c/dmvxw1q5_1600x1200.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-416240884528113947</id><published>2011-06-22T19:01:00.005-04:30</published><updated>2011-06-22T19:25:00.322-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>La Soledad</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-QhlZXLmq7bk/TgJ74tpTFbI/AAAAAAAAAKQ/9OcBnvEYKy0/s1600/la-soledad.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 319px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-QhlZXLmq7bk/TgJ74tpTFbI/AAAAAAAAAKQ/9OcBnvEYKy0/s320/la-soledad.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621191499167503794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Se levanta, mira por la ventana, se despereza, va a la ducha, se mira en el espejo, se sonríe, se ducha, se viste y antes de salir de casa mira hacia atrás, dentro de las habitaciones, oscuras, deshabitadas.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Trabaja casi sin cruzar palabras con sus compañeros. Come junto al escritorio. Su trabajo le resulta insustancial, rutinario, pero como todo lo demás. A la salida, cualquiera le invita a algo. Siempre rehúsa, siempre pone excusas. La hora justo a la salida del trabajo es la mejor hora del día. Gusta mezclarse con la gente y caminar, sin mirar a nadie. Es cuando más soledad se siente, cuando hay más gente alrededor. Respira la ciudad y ve apagarse la luz de cielo para ver como poco a poco va siendo sustituida por la luz artificial de los avisos de bares y locales que, a esas horas, reúnen a la gente que huye de la soledad agolpándose en espacios pequeños y ruidosos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Su casa está lejos pero siempre camina despacio. Nadie espera, no tiene prisa. Cuando llega a su calle se detiene en el abasto y se coloca unos lentes de sol pues la luz tan potente del espacio es cegadora. Carga las bolsas, en su mayoría botellas que vaciará en su casa. Se introduce en su escalera y sube los pisos andando, nunca agarra el ascensor, no por miedo a un desperfecto, si no por miedo a tener que compartirlo con algún vecino. Prefiere ser invisible, lo busca y lo consigue, poca gente le ha entablado palabras. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;También subir las escaleras con peso es una forma de castigo, se flagela. Abre la puerta de su casa y la encuentra tal y como la dejó, vacía, oscura. Son pocos muebles los que se ven. Poco a poco se ha ido deshaciendo de todo, sólo se quedó con lo básico, no necesita más: su música, su cama, su cocina, su libros, sus cuadernos y su computadora. Es un animal que hiberna entre libros, discos y alcohol. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El resto de su vida lo ha rechazado, tirado a la basura junto a todos los demás muebles. Cree por un momento en esa  forma de vida y no le encuentra diferencia con la búsqueda de los demás. Arroja las bolsas sobre la tarima junto a la nevera e introduce la compra, las botellas. Sabe que es un problema pero lo ha decidido, no quiere ponerlo solución. Enciende el reproductor y activa una melodía que aún la eriza la piel, por eso sabe que no ha fallecido. La voz de Rosario cantando &lt;i&gt;Algo Contigo&lt;/i&gt; le hace volar cada vez que la escucha.  Arden las entrañas y brota el fuego en los ojos, en las piernas. Relaja el cuerpo, respira y baila, vuela en una niebla oscura que habita dentro del apartamento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Baja las ropas, se sirve una copa repleta de vino en copa ancha y sigue bailando, empapando la noche con su hipnótico bamboleo. Sabina, Rosana, El Cigala, Concha Buika, Silvio y hasta la Cucu Diamantes, una canción tras otra, un disco más y otro, hasta que cae sobre la cama. La luz de luna baña el cuerpo, lo enfoca y lo muestra. Aunque todos pensemos que la locura ronda su cabeza, es poderosa porque se entiende, se quiere. Por eso sonríe e invoca con las manos a su amante, a quién ha construido vagando durante meses en la oscura soledad. Invoca su nombre, cerrando los ojos y como siempre, acepta la llamada e irrumpe en su habitación puntual, traspasando la ventana sobre la cama y tomando posesión del cuerpo. Se olvida del mundo y le deja hacer, es quién le guía, quién toma el mando.  Le ha construido con sus manos y son estas las que marcan el ritmo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fogoso encuentro que llena todo el apartamento de llamas. La mirada incendiada, aunque tenga los párpados cerrados, la piel se quema, se retuerce como serpiente, gime, grita, su boca es la entrada al infierno. No abre los ojos hasta que estalla, poseyendo la habitación, el edificio, la ciudad, se expande convertida en huracán que arrasa todo convirtiéndolo en oscuridad, dejando tras su paso sólo ceniza. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No se despide de su amante porque sabe que en la siguiente noche volverá. Le ha creado, le debe la vida, sus manos le han moldeado. Cuando la luz se apaga en su interior abre los ojos, mira la luna, testigo de la pasión y sonríe. La noche está inmensa. Se cubre el cuerpo y gira mirando la oscuridad del apartamento. De fondo una canción tenue que hace que la niebla sea más densa, tanto que la oprimen los párpados hasta cerrarlos. Se acabó la función, no sueña, al menos nunca lo recuerda. Duerme para olvidar que en unas horas se tiene que despertar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;object width="400" height="349"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/d2mb6U1CiTU?version=3&amp;amp;hl=es_MX&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/d2mb6U1CiTU?version=3&amp;amp;hl=es_MX&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" width="400" height="349" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-416240884528113947?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/416240884528113947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/06/la-soledad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/416240884528113947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/416240884528113947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/06/la-soledad.html' title='La Soledad'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-QhlZXLmq7bk/TgJ74tpTFbI/AAAAAAAAAKQ/9OcBnvEYKy0/s72-c/la-soledad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1994047651025200787</id><published>2011-06-13T21:03:00.023-04:30</published><updated>2011-06-22T19:07:48.710-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin del cuento'/><title type='text'>El Silencio</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0UApIn38ooU/TfbA694IpBI/AAAAAAAAAKI/xQkCZt6cJPY/s1600/silencio1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 235px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-0UApIn38ooU/TfbA694IpBI/AAAAAAAAAKI/xQkCZt6cJPY/s320/silencio1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5617889704466228242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, el silencio es uno de los misterios más sublimes, a veces crueles, de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo normalmente hablo muchísimo, a veces hasta por los codos y sin medida. Unas veces cosas interesantes; otras de cosas que a nadie les interesa. Unas veces con el verbo (aunque confieso que no soy muy bueno con su uso), otras escribiendo. Y creo que no me puedo callar la boca por que el respeto y el miedo que tengo al silencio es muy grande. Porque, querrámoslo o no, el silencio siempre trae consigo grandes revelaciones y, cuando las realidades son silentes, creo que llevan mayor carga y duelen más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, debo reconocer que siempre he admirado (y hasta me son enigma) a las personas que usan los silencios como forma de expresión. Gente que se enfrenta al mundo con ese verbo silente, que su forma de ver la vida es eso mismo: verla más que hablarla. Muchas veces, gente que guarda las grandes verdades en ese silencio y que usa la palabra como mero salvoconducto. Cosas de la diplomacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras deben contener siempre verdad y decir algo que realmente importe. No hay que callar por miedo a lo que se pueda decir, a equivocarse o al miedo de ser cuestionados por lo que decimos. Hay que callar por respeto al silencio. El mundo está lleno de palabras vacías que, aunque en apariencia son inofensivas, son muy dañinas porque, en el fondo, lo que hacen es servir de mascarada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay gente que habla sin parar para vender algo que no existe y que evidencian sus verdaderas carencias. Hay otros que hablan solo lo que el otro quiere oír. Y otros que hablan poco por el miedo a quedar mal, a herir o a ser heridos, poniéndole cárcel a las palabras que brotan en su interior. No, no es censura, es la libertad de decir lo que se piensa y lo que se siente. Las únicas que deberían apagar los silencios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero callar no es un error, es una elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy elijo creer que las palabras son algo más que sonidos que salen de nuestras bocas. Son nuestra verdad, por lo que hay que saber elegir. No todas nuestras palabras tienen valía en todos los oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a este blog, que estuvo buen rato en silencio, le quedan ya pocas palabras...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1994047651025200787?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1994047651025200787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/06/el-silencio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1994047651025200787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1994047651025200787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/06/el-silencio.html' title='El Silencio'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-0UApIn38ooU/TfbA694IpBI/AAAAAAAAAKI/xQkCZt6cJPY/s72-c/silencio1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-9033178020536732496</id><published>2011-05-02T19:49:00.007-04:30</published><updated>2011-05-02T20:08:13.690-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Un regalo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-BoBDsJs40yM/Tb9NjDg47WI/AAAAAAAAAJ8/bl0dK5UJ-lU/s1600/castle.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 256px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-BoBDsJs40yM/Tb9NjDg47WI/AAAAAAAAAJ8/bl0dK5UJ-lU/s320/castle.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5602281726106201442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Te regalo un cuento. Podía haber sido una salida con vino, baile y ponqué improvisado con velita robada, o una sesión de crítica fílmica con su respectivo mokaccino en donde más te guste. Pero no. Quería que fuera un cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es porque no anhele lo anterior, nada más lejos de la realidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un cuento para que puedas hacerlo tuyo dibujándole una narizota, para que lo compartas con tus familia o con tus mejores amig@s. Para que elijas la banda sonora que te apetece que suene de fondo mientras lo lees. Así como yo tengo mis canciones para escribirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un cuento para que puedas llevarlo contigo, dobladito en el bolso, o entre las páginas de un libro de turno. Para que cuando te fastidies de mi puedas estrujarlo y hacer con él una pelota de papel, arrojarlo por la ventana y mirar complacida cómo lo atropella un carro. Para que lo fotocopies mil veces y le entregues una copia a quien más te apetezca. Para que envuelvas con él los aguacates o para colgarlo en tu pared. Para que le claves alfileres los días en los que me matarías. O para apuntar encima del título el teléfono del servicio delivery de la pizza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un cuento improvisado. De esos que empiezas a escribir sin pensar y que no sabes cuándo acaban. Te regalo esta noche y todas las demás. Te ofrezco mi sonrisa &lt;i&gt;non stop&lt;/i&gt;, sin conservantes ni colorantes. Aún a riesgo de poder ser acusado de alevosía y nocturnidad, y aunque puedan encontrarse muchos más agravantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dejo abierta la ventana para que te cueles, para que me espíes ésta noche. Para que me veas sin que te vea. Para que me cuides un poco sin que yo lo sepa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo una idea. El concepto más hermoso de complicidad, un escenario vacío en el que buscar la manera de encontrarse. Te regalo un cuento que habla de amigos y de sueños, de noches incandescentes, de mí mismo mientras me imagino tu cuarto desde lo alto del cielo, antes de lanzarme en picado sobre la almohada. De kamikazes que se estrellan en tus brazos y que no vuelven a despegar, ni falta que les hace.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un cuento indeterminado sin pies ni cabeza, sin trama ni desenlace final, sin argumentos y sin actores de reparto. Sin moraleja. Y si la tiene, que sólo tú la conozcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un cuento que te llene de esperanza y de fe, que te haga sentir la presencia de tus seres queridos y que extienda desde el cielo los brazos de tu ángel guardian para que te guíe y te arrulle la noche. ¡Que confirme que todo va a estar bien!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que necesitas es apagar la luz, cerrar los ojos y la puerta de tu habitación, no necesariamente en ese orden. Dejar que te lea al oído, olvidarte de los quehaceres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un deseo. Llenarte de unas ganas locas de reír y de que salgas corriendo en busca de una cinta bonita para el pelo. Que necesites llamarme y te encuentres pidiéndome que apague la luz, que cierre mi puerta y entonces, empieces a leer el mismo cuento que estás leyendo ahora. Y ojalá no podamos dejar de comunicarnos cada noche, para contarnos el mismo cuento. Toda una vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuento para llevarte de viaje a tus lugares favoritos. A la playa, a las calles...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo un cuento sin papel de colores ni un "espero que te guste". Sin aplicar el IVA y sin descuento por pronto pago. Un cuento que habla de ti, que pueda leerse cualquier día del año, a cualquier hora, sea cual sea tu estado de ánimo o tu sabor favorito de helado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te regalo este cuento.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-9033178020536732496?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/9033178020536732496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/05/un-regalo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/9033178020536732496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/9033178020536732496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/05/un-regalo.html' title='Un regalo'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-BoBDsJs40yM/Tb9NjDg47WI/AAAAAAAAAJ8/bl0dK5UJ-lU/s72-c/castle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8627211317190765051</id><published>2011-04-19T17:49:00.007-04:30</published><updated>2011-04-19T18:18:01.254-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Nunca ausentes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-y7IsDNYTZJw/Ta4MzCGTrRI/AAAAAAAAAJ0/CR6-JbeH-4M/s1600/eternidad.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 276px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-y7IsDNYTZJw/Ta4MzCGTrRI/AAAAAAAAAJ0/CR6-JbeH-4M/s320/eternidad.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5597425457744293138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Toda ausencia es atroz y, sin embargo, habita como un hueco que viene de los muertos, de las blancas raíces del pasado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¿Hacia dónde volverse?; ¿hacia Dios, el ausente del mundo de los hombres?; ¿hacia ellos, que lo han interpretado hasta vaciarlo? ¿Hacia dónde volverse que no revele el hueco, el vacío insondable de la ausencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia ellos, los muertos, que guardan la memoria y saben que no estamos contentos en un mundo interpretado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas las sombras, las sombras que la interpretación provoca y nos separa de ellos, las sombras con su viento todo lleno de la abierta ventana hacia el espacio, las sombras donde no hay anunciación trabajan nuestro hueco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será que ya no hay nada atrás de ellas, o el oscuro dolor por nuestros muertos –como el amanecer que empieza a medianoche, a la hora más oscura de la noche– anuncia su retorno en el sigilo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es tiempo de encontrarlos nuevamente donde nada parece retenerlos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sí, porque sus voces vienen de lo oscuro, de su vacío vienen como un rumor de río en un riachuelo, como un dulce reclamo imperceptible, como una tenue estrella entre las sombras vienen sus voces, vienen desde lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Óyelas, corazón, como sólo los puros de alma sabían escucharlas atendiendo en el rezo su incesante llamado con los pies en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así los escuchaban, escuchando el arriba y el abajo, preservando en sus tumbas el suelo que habitaron con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es así que tú puedes escucharlos en el espacio en sombras de un mundo interpretado. Pero escucha la queja de lo Abierto, el mensaje incesante, esa advertencia que viene desde lejos, ese rumor tan suave que casi nadie escucha y llega a ti de todas las iglesias, como si en esas piedras, que guardan la memoria de los muertos, habitara la llama de su estar con nosotros, de su sola presencia en la resurrección y descorriera un poco nuestras sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque es difícil vivir en un mundo sin ellos, difícil no sentir a nuestros muertos alimentando las obras de los hombres; difícil no seguir sus costumbres, que apenas conocimos; difícil habitar en las sombras como un alucinado que repentinamente recobra la memoria para luego volver a su intemperie; difícil ver aquello que los hacía nuestros flotar en el espacio y diluirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estar vivo es penoso, y nosotros, nosotros, que los necesitamos con sus graves secretos, nosotros, que sabemos que no podrán volver a un mundo interpretado, a veces escuchamos, como un ligero viento, ascender de las sombras la música primera que promete su vuelta en medio de las sobras y nos trae el consuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Contigo está!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8627211317190765051?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8627211317190765051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/04/la-ausencia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8627211317190765051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8627211317190765051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/04/la-ausencia.html' title='Nunca ausentes'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-y7IsDNYTZJw/Ta4MzCGTrRI/AAAAAAAAAJ0/CR6-JbeH-4M/s72-c/eternidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-2829241620224476113</id><published>2011-03-17T00:23:00.009-04:30</published><updated>2011-03-17T16:37:02.113-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesiones'/><title type='text'>Lo que queda</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-UyVqBfvAVVI/TYGZgkgTSKI/AAAAAAAAAJg/muwLZokECBs/s1600/hombre-pensando.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-UyVqBfvAVVI/TYGZgkgTSKI/AAAAAAAAAJg/muwLZokECBs/s320/hombre-pensando.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5584913797750147234" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Señora&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tengo que confesarle. Resulta que a veces pienso y los pensamientos se me caen. Hoy por ejemplo, uno se me ha caído durante el almuerzo, cuando recibió esa llamada que parecía ser incómoda pero que al final no era más que sólo un asunto de rutina. Pensaba por ejemplo, que me encantaría ser yo la segunda llamada de referencia, por decirle alguna de las tonterías que pasaron por mi cabeza. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Que paso todos los días en mi esquina mirando de reojo a todo el que pasa para ver entre ellos pasa usted. Miro un poco de reojo como disimulando, por si me haces alguna seña. En ese momento puede ser cualquiera, pero solo veo si eres tú. A veces temo no encontrarte. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que muy a menudo evito los escaparates de las tiendas o los bares animados, cuando la gente bebe algún vino y se ríe ruidosamente, y les envidio, y ahí se me caen por no estar allí contigo, y no logro recogerlos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que se caen, los pensamientos que no recoges, ha pasado siempre. Entre el café, antes de la tarde, en el metro, en la copa de vino, en el cigarro tal vez se ha quemado alguno. Debo haber perdido tres o cuatro por ahí, en el plato de la cena. Se han empapado de vinagre y mermelada, de las yemas de tus dedos, de la caídas de pestañas que precedían a guerras enteras, de la sonrisa de lujuria que siempre me tortura. En todos siempre me he entregado. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que siempre ando en lo mismo. Pienso las cosas y luego se me cae todo, si, soy un caso. Que si salgo retardado, que si dejo las cosas en el comedor. Todo por pensar en ti, dando vueltas como un loco sólo para verte girar el cuello, ¡Uy qué cuello, mi vida! Me habré dejado como un mes mezclado con tus piernas, tus caderas, tu vientre, tu boca, tu lengua, comiéndote a besos y buscando entrar más adentro y más adentro.... pero es que todo se me cae &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Todo se me pierde y me duele y me falta porque todo lo ocupa mi pensamiento de ti, y ya no veo nada. Que quisiera que estuvieras, que chocaras con ellos y no se me cayeran, con los pensamientos, sí, con los que se me caen. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Que ahora vuelvo a soñar que estás. Hemos esperado bajo la lluvia y cada cual ha tenido su forma de mojarse. Después ha estado bien. Yo te pienso, y mis pensamientos me han salvado. He amarrado todo en mi cabeza, los cientos de días sangrando mi cabeza&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero ya no puede ser que se me caigan más, que son tantos días, que es muy duro, terriblemente doloroso, estar como una roca tontamente colgada en un acantilado, sin nadie que recoja la piel que se desgaja, que cae, y que se pierde.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No sé, lo único que sé es que le pienso&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-2829241620224476113?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/2829241620224476113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/03/lo-que-dejo-caer-por-ti.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/2829241620224476113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/2829241620224476113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/03/lo-que-dejo-caer-por-ti.html' title='Lo que queda'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-UyVqBfvAVVI/TYGZgkgTSKI/AAAAAAAAAJg/muwLZokECBs/s72-c/hombre-pensando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5823047466779487298</id><published>2011-03-02T00:02:00.003-04:30</published><updated>2011-03-03T14:36:10.855-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Agrafía</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Tkp5x5h5Ivs/TW3JuLOOonI/AAAAAAAAAJY/2Kxaul5WTGg/s1600/maquina.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 180px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579337308505547378" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-Tkp5x5h5Ivs/TW3JuLOOonI/AAAAAAAAAJY/2Kxaul5WTGg/s320/maquina.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los médicos dicen que es una afección rara. Que se conocen pocos casos. Que nadie lo ha estudiado, en profundidad, todavía. Dicen “Lo sentimos mucho”. Dicen “No podemos hacer nada”. Dicen “Sabemos que no es fácil”. Dicen “Tendrás que aprender -y lo harás, ya verás como lo harás- a vivir con ello”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vivir con ello significa vivir sin ellas. Eso no lo han dicho. Quizás también ellos sufren algún tipo de afección extraña. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Agrafia pura secundaria. Como si decir tres palabras juntas significara algo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Incapacidad adquirida para expresar las ideas por escrito -No tener ni una puta palabra que llevarme a los dedos -me he dicho. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Pero puedes pensar, imaginar. Leer. Puedes hablar. ¡Puedes! &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como el que dice “No queda Vodka, pero allí quedó jugo de limón”. Como el que dice “Tienes jodido el corazón, pero te funciona perfectamente el hígado”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Varios días en tratamiento. Me han preguntado cuándo tuve el accidente. Si conducía yo. Si el golpe fue frontal o lateral. Si perdí la conciencia y durante cuánto tiempo. Si hubo hemorragias nasales o auditivas. Si recordaba lo sucedido al despertarme. Me han preguntado si tuve algún traumatismo. Si he sufrido alguna vez un ACV. Si yo, o alguien de mi familia, es hipertenso. Si he sido intervenido. Si tengo alergia o intolerancia a algún medicamento. Si tengo claustrofobia. Si doy mi consentimiento para una radiografía de cráneo Si llevo objetos metálicos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y nadie -ni el neurólogo ni el neurocirujano ni el neuropsicólogo- me ha preguntado por las palabras que he perdido. Por las palabras que me ha robado ese semáforo contra el que me he estrellado. Por las palabras que han salido disparadas para la luna y que he visto morir, a solas, sobre la acera. Por las palabras que me han visto morir y que ya no sabían qué dirección tomar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;“&lt;em&gt;Sálvenlas a ellas, no a mí&lt;/em&gt;”, le habría dicho al de la ambulancia. “&lt;em&gt;Parece que aún respiran. Parece que aún dicen algo&lt;/em&gt;". Tú lo habrías entendido. Y las habrías salvado a ellas. Pero él no. Y no lo culpo, aunque lo haga. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y nadie me ha preguntado por ellas. Por mí sin ellas. Por mí en apariencia sin ti. Nadie me ha preguntado por éste sin nosotros a partir de ahora. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es una afección rara, ha dicho el médico. Él se refería a la agrafia. Pero yo he pensado que la verdadera afección extraña es esta costumbre nuestra de querernos por escrito, a dos mil kilómetros por autopista y treinta años de distancia. La de controlar lo que se quiere decir y hacer. La de no saberlo. La de guardarlo. La de vomitarle tinta a la pantalla del portátil como si fuera la piel que me sobra o la ropa que me quitas. La de mirarte de ojos a píxel. La de esperar que me mires. La de esperar para tocarte. La de la poca paciencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y ahora he cambiado una afección rara por otra, porque no te tengo siempre como te quiero tener. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y nadie me ha hecho la pregunta necesaria. Nadie ha querido saberlo. Quizás a nadie le importa, en definitiva &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“&lt;em&gt;Estás vivo, coño, qué más da que no tengas palabras&lt;/em&gt;” ha dicho el médico en mi cabeza. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“&lt;em&gt;Te equivocas. Me faltan cuatro letras para estar vivo&lt;/em&gt;” le he contestado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Silencio por su parte &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo he intentado esta noche. Y no he podido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me han tomado la temperatura y la tensión arterial. Me han cambiado el suero. Me han preguntado qué tal he dormido. Si tengo calor o frío. Si necesito algo. Necesitaba decirle a alguien que lo he intentado esta mañana y que no he podido. Pero no he podido. No he podido. No he podido &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“&lt;em&gt;Pero puedes hablar y...”,&lt;/em&gt; ha dicho el médico. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No puedo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me he mirado las manos y las he puesto sobre el teclado. He pensado las palabras antes. Te he buscado un comienzo con el que poder continuarnos. Tenía un párrafo entero en la cabeza. Te lo juro. Intentaba contarte todo esto. Tenía todas las palabras -y eso que nunca las he tenido-. Pero los dedos no se han movido. Y cuando lo han hecho, han escrito cosas extrañas. Cosas que no entiendo. Cosas que nadie (&lt;em&gt;pero puedes hablar y…)&lt;/em&gt; entendería nunca. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tengo astenia en la punta de los dedos. Sensación de cuerpo extraño. Carraspeo (letras sueltas, inútiles, cobardes). Ardores fríos. Inestabilidad. Vértigo. Cansancio. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pienso en frases cortas, en mensajes telegráficos: Accidente. Herida. Cráneo mudo. Dedos muertos. Diez laringes menos con las que llegarte. Pero nada. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entra la enfermera y dice no hagas esfuerzos. Dice “&lt;em&gt;túmbate&lt;/em&gt;”. Y agrega “&lt;em&gt;Quieres que le avise a alguien&lt;/em&gt;”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sí. Quiero que avise a alguien. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Quiero que te avise a ti. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero no puedo develarlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me faltan ahora cuatro letras para estar vivo. Y aún tengo la esperanza, a pesar del cuadro clínico, de que voy a poder dártelas &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5823047466779487298?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5823047466779487298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/03/agrafia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5823047466779487298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5823047466779487298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/03/agrafia.html' title='Agrafía'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Tkp5x5h5Ivs/TW3JuLOOonI/AAAAAAAAAJY/2Kxaul5WTGg/s72-c/maquina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8523485418940780990</id><published>2011-02-23T20:48:00.007-04:30</published><updated>2011-02-23T21:12:25.076-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Delirium Tremens II: Cuando no esté contigo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BOTCoF7vEBo/TWW2OzAuLRI/AAAAAAAAAJQ/yEUYuclnlIU/s1600/pulpo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 229px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577064078895885586" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-BOTCoF7vEBo/TWW2OzAuLRI/AAAAAAAAAJQ/yEUYuclnlIU/s320/pulpo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Señora, ¿me daría un beso? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando digo esa frase, sólo pienso en restregarme contra usted un par de veces por semana durante diez o doce meses a lo sumo. Prometo no molestarla tan seguido si usted lo prefiere, no buscarle las cinco patas al gato; como mucho la llamaré un par de veces de madrugada, hurtando sus ojos al sueño, para decirle cuánto la amo y cómo la echo de menos, por lo demás no se preocupe, de las noches en que no nos veamos, prometo suicidarme sólo la mitad de ellas, la otra mitad estaré tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraré sereno cómo la mañana llega de smog se posa sobre la ciudad, veré los carros ladrar furiosos en la autopista, buscaré sus facciones en las caras anónimas que pululan en el Metro y ellos me tomarán por estúpido al ver mi sonrisa (de estúpido), no se preocupe por mí, ya le digo, estaré bien, entraré en un restaurante y pediré una ración de pulpo y una botella de vino tinto. El mesonero también me tomará por estúpido cuando vea mi cara de felicidad al meterle el diente al cefalópodo, el mesonero sonreirá, le digo, porque ignora el pobre que como pulpo porque yo también quiero ser pulpo, señora. Yo también quiero ser pulpo, para acariciarla a usted y abrazarla con mis tentaculos, y poseerla con ellos, y después me sentaría al piano y lo tocaría como sólo los pulpos pueden tocarlo, porque, ¿sabe, señora?, si yo fuese pulpo aprendería a tocar el piano sólo por complacerla, pero el mesonero no lo entiende, y me mira y sonríe cuando yo me miro los tentáculos para saber si son tentáculos de pianista, y pienso en los momentos de felicidad y pasión que pudo tener, y le recito: ¿pulpo será, mas pulpo enamorado?, y al final suele ocurrir que me entristezco por este pobre pianista a la gallega, con su anárquica melodía emergiendo entre las papas y el pimentón, y me bebo el vino y me voy del restaurante, y vago un rato por las calles, pero ya ve, señora, que no soy peligroso en esas noches, no lo soy porque aún llevaré pegado al cuello el aroma de usted desde el fin de semana anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pulpos somos muy tranquilos, aunque debo confesarle, señora, que otra cosa será al día siguiente, en esos días enloquezco desde la mañana. Ser pulpo me deja una resaca espantosa, noto un demonio dentro de mí, y consigo aplacarlo al principio, con mucho esfuerzo lo mantengo a raya, pero latente, crece, se alimenta de los restos del pulpo, y va ganando terreno poco a poco, hasta que, cuando empieza a caer la tarde ya no puedo contenerlo, sale de mí y me esclaviza, me fustiga, me hace tenerle rabia a usted y a mí mismo por tenerle rabia y odiar al pulpo por amarla, y empiezo a arrastrarme y se me hiela el corazón y soy una víbora, y salgo a la calle y repto por la ciudad, y no la busco a usted, porque le tengo rabia, ya se lo he dicho. Le tengo rabia, porque miro en sus ojos al demonio que me esclaviza, y creo que usted me tiene rabia por ser una víbora, pero luego pienso que simplemente le soy indiferente, le doy exactamente igual, y eso me horroriza aún más, ser una víbora indiferente, porque puedo comprender su odio, ya que su cuerpo no está hecho para ser tocado por una víbora, pero su indiferencia me hiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que haré, señora, será buscar consuelo en el hombro del demonio, que me hará beber mil y un whiskies para engañarme, porque sus labios, señora, lo sé, tienen el regusto sabroso-amargo del whisky, y en mitad de la noche, con mis escamas de whisky y mis colmillos de odio, el diablo me acompañará hasta la calle de las ausencias y allí me dejará cómo una presa fácil, y, lo siento, señora, buscaré sus labios entre las ausencias para inyectarles mi veneno, si es que aún tengo veneno, pobre vibora de madrugada, y por un instante creeré haberla hallado a usted, cuando en realidad son mis colmillos los que saben a whisky, no los labios de la ausencia, y mi corazón de sangre fría volverá a arrastrarse por la calle, ya ve, señora, eso será todo lo que haré el tiempo que no pase con usted, quizá no sea muy ortodoxo, quizá espera usted algo más, lo comprendo, pero piense que yo la necesito para no perder la cabeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso, señora, concédame usted ese beso, por favor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8523485418940780990?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8523485418940780990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/delirium-tremens-ii-cuando-no-estoy.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8523485418940780990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8523485418940780990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/delirium-tremens-ii-cuando-no-estoy.html' title='Delirium Tremens II: Cuando no esté contigo'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BOTCoF7vEBo/TWW2OzAuLRI/AAAAAAAAAJQ/yEUYuclnlIU/s72-c/pulpo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-7190822103687884904</id><published>2011-02-16T22:32:00.009-04:30</published><updated>2011-02-16T23:05:05.692-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Miseria Lingüística</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--izI-LQhlx4/TVyTVsQcABI/AAAAAAAAAJE/OpYqQjm4FIA/s1600/imagesCA9QSM1F.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 280px; DISPLAY: block; HEIGHT: 180px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5574492439644471314" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/--izI-LQhlx4/TVyTVsQcABI/AAAAAAAAAJE/OpYqQjm4FIA/s320/imagesCA9QSM1F.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Señores. Sé que quizá me servirá de poco, pero tengo que expresarlo: Harto de amores mudos, hoy no me dirijo a Ella, me dirijo a ustedes para hacerles saber que tantos años de práctica y discusiones no han servido de nada. Al menos en lo que a mí se refiere; no obstante, tras interrogar a algunos conocidos, la frustración es colectiva, y de ahí nace tanta impotencia que pudiera explicar por sí solos el porqué de este mundo hostil; pero no es en representación de nadie que les escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una cuestión personal, porque después de semanas de sufrimiento, de tortura, mi incapacidad se ha revelado en su grado más extremo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de vivir enmudecido y enamorado, algo de cordura me queda, y la empleo en buscar salidas a mi situación. Leo en una página web que han lanzado un nuevo diccionario, el Panhispánico, que anuncian como un compendio definitivo. Creo que lo compraré, claro, con el deseo de encontrar por fin las palabras que traduzcan exactamente a los papeles y a la pantalla de la computadora el sentimiento que me desborda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy enamorado, e intento encontrar los términos precisos para contarlo con similar suerte hoy por hoy. A cada ausencia le sucede una inquietud. Es evidente de quién es la culpa: Mia. Yo la quiero, pero nunca le puedo decir cuánto, ni cómo, ni de forma convincente, el grado de felicidad que alcanzo a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión, con Ella, no me puedo permitir el lujo de que esos fracasos se repitan. De ahí la compra del dichoso Panhispánico; de ahí esta carta, una vez descubierto el escaso valor de la nueva adquisición a la hora de hallar un vocabulario esclarecedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ausencia de verbos y adjetivos, se lo aseguro, no será por falta de inversión. He gastado como el mayor de los derrochadores. Compro todos los diccionarios que recomiendan: todas las reediciones del de la lengua española, el de ortografía, los de gramática (tanto los que anuncian una nueva como otra descriptiva), el primitivo, el lexicográfico, el de refranes y, por supuesto, el de desengaños amorosos. También busqué entre los diccionarios de sinónimos, de antónimos, médico-biológico (fue en mi época mas racionalista), filosóficos e, incluso, a través de un impulso mezquino, en diccionarios económicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Nada... Ni siquiera me lee...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hoy les expreso mi odio, mi absoluto desprecio hacia su trabajo, que brota con la misma fuerza que el sentimiento, por ahora indescriptible, que me despierta Ella, una mujer que no merece miserias lingüísticas, sino las mejores letras del mundo. Las mejores palabras de ustedes que encontré para hablar de ella son tan miserables que ni se me pasa por la cabeza decírselas a Ella. Su trabajo y el de sus predecesores académicos resultan inútiles frente a esta sensación, pero, también, frente a ella. El vocabulario que ofrecen es tan avaro, y Ella tan rica. Esos diccionarios suyos están tan muertos, y ella tan viva, que parece que en sus tomos se habla de un planeta y ella viva en otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero alargarme más. Es imposible que puedan ustedes comparar su pobre aportación a mi problema, ya que no la conocen a Ella, por desgracia para ustedes; aunque, eso sí, me gustaría recomendarles que, antes de lanzar un nuevo diccionario, reflexionen ustedes sobre el significado de un proverbio (extraído, obviamente, del Diccionario de Proverbios y Refranes, otra obra consultada sin éxito): con la mentira se puede llegar muy lejos, pero sin esperanza de retorno. A pesar de todo, yo tengo la esperanza de que ustedes, miembros de la Real Academia Española, encuentren palabras verdaderas para describirla a Ella... y lo que siento...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-7190822103687884904?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/7190822103687884904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/miserias-lexicas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7190822103687884904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7190822103687884904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/miserias-lexicas.html' title='Miseria Lingüística'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/--izI-LQhlx4/TVyTVsQcABI/AAAAAAAAAJE/OpYqQjm4FIA/s72-c/imagesCA9QSM1F.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-9156517852818179350</id><published>2011-02-11T18:21:00.005-04:30</published><updated>2011-02-11T18:34:07.713-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesiones'/><title type='text'>Confesión II</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-VvPTPr334-M/TVW-asGcmfI/AAAAAAAAAIo/ZI54kjq4zWo/s1600/aprendiendo-a-escribir.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572569479664933362" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-VvPTPr334-M/TVW-asGcmfI/AAAAAAAAAIo/ZI54kjq4zWo/s320/aprendiendo-a-escribir.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;Se hacen cartas de amor a cualquier hora&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No puedo recordar cuando empecé a sentir esta obsesión por las palabras escritas. De niño había descubierto que las palabras que sólo son dichas desaparecen, pasan a formar parte de lo intangible, se olvidan. Solo lo escrito es patrimonio de lo eterno, en las plazas, en los lugares abiertos o cerrados; las conversaciones que día a día sostenemos quedan en ninguna parte, la memoria lava esos diálogos, los modifica hasta el cansancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde aprendí el valor de las palabras que en una misiva se pueden guardar entre nuestras cosas sagradas, retomarlas de vez en vez. Y pocas emociones son tan poderosas como esas que se experimenta al volver a leer una carta de amor. ¿Te ha pasado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el que las escribe es igual. La más genuina desesperación para mí, sigue siendo la del enamorado frente a la página en blanco, sin encontrar las frases perfectas al momento, a veces sin saber que decir porque, toda su vida, depende de una carta, su felicidad depende de una carta. He visto muchos ojos apagados, manos inquietas, síntomas de la angustia. Escribir es comprometerse a calmar esa soledad, a reconstruir historias. Pero sobre todo es alguien a quien le interesa mucho la persona que ha venido, dejando atrás el pudor, a hacerlo partícipe de su problema. Entrar en la vida de una persona es también, de alguna manera, apostar para cambiar o dar aportes a esa historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En éstas recientes madrugadas extremas, rememoraba lo recientemente vivido y esta necesidad de seguir comunicándome contigo en palabras. Pues, contigo, &lt;em&gt;se hacen cartas de amor a cualquier hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Quizá todo lo dicho arriba pueda parecer absurdo o complejo; pero es esa complejidad, la del ser humano, lo que le hace ser tan maravilloso. Resulta una aventura extremadamente difícil entrar en ese enmarañado mundo de sus sentimientos, porque no se sabe nunca cuál será la próxima reacción; gracias a ello cada palabra que escribo para ti me resulta ser todo un esfuerzo, porque desconozco el curso que tomarán las circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día me tengo que armar de profundidad para poder enfrentar cada escrito, cada palabra que crea, más que correcta, perfecta para expresar lo que siento por ti, pues no quiero estos ejercicios tengan alguna deficiencia con la forma, el fondo, morfología, sintaxis y hasta extensión. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A veces cuesta pues hay sucesos y situaciones que suelen ser fantásticas, por ejemplo, ¿cómo se explica que a tu lado el tiempo no pasa o escapa demasiado rápido, el deseo de estar allí quieto, muriendo por dentro y al mismo tiempo, disfrutando de tu presencia?; ¿cómo se explica que yo, quien nunca he sido una persona nerviosa en exceso o débil, me desvanezca y tema de esos silencios repentinos, pero a la vez aterradores e insinuadores en que caemos a veces y del que comienzo a deducir estupideces infundado por mis propios deseos?; ¿No te has percatado que cuando esto sucede las palabras salen de mi boca sin sentido alguno y hablo sobre cualquier tema para alejarme de ese mutis que me ahoga y me impulsa a actuar deliberadamente? ¿Cómo pudiera explicarme la transformación sufrida en mis sentimientos y cerebro por tu alma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hoy, y aprovechando pedir deseos por mi onomástico, quisiera tener el poder de la palabra para hacerte ver todo esto, pero soy un simple “manipulador” del idioma, a quien las palabras se le escapan por temor a ser mal utilizadas. Ojalá pudiera “soltar” todo esto de otro modo, pero no lo conozco, y mis sueños no son una buena vía de escape. Ahora quisiera decirte tantas cosas que no sé qué escribir, como también sé que luego, en medio de mi insondable soledad, recordaré detalles que escaparon, quizá sienta remordimientos o arrepentimiento por no haber dicho más de lo que dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé que me pasa, este sentimiento me vuelve loco, me transforma… y me encanta, pues va más allá del deseo y más allá de lo emotivo. Siempre viene cargado de sueños con imágenes tan reales que termino en erecciones húmedas –sí, lo confieso- oliendo a ti y todo se va al carajo. No hay una noche de tranquilidad desde que esto me está sucediendo, tú me visitas siempre y al final solo me quedan los deseos insatisfechos que escapan entre mis manos en juegos que liquidan mis capacidades y me impulsan a buscarte en otros cuerpos que solo obtienen de mí el placer y mis arrepentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé que sucederá si ese sentimiento es o no mutuo, ahora no puedo pensar en el después, porque el solo pensar es como una espina; así que dejo al destino y a ti nuestras vidas. Suceda lo que suceda nunca te dejaré de pensar o soñar y estaré más tranquilo y en paz conmigo mismo aunque mi vida no será la misma sin ti, porque aprendí a amar el mundo a través de tu sonrisa, tu olor, tus problemas y triunfos. Y es así porque así lo quiso el destino, que creyó encontrarlo todo en ti... y no es mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto te haré caso. “Escribe, escribe, escribe”… Espero que siempre tengas ganas de leerme… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-9156517852818179350?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/9156517852818179350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/confesion-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/9156517852818179350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/9156517852818179350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/confesion-ii.html' title='Confesión II'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-VvPTPr334-M/TVW-asGcmfI/AAAAAAAAAIo/ZI54kjq4zWo/s72-c/aprendiendo-a-escribir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-7369569599782592586</id><published>2011-02-09T18:38:00.004-04:30</published><updated>2011-02-09T18:56:30.438-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesiones'/><title type='text'>Confesion I</title><content type='html'>Qué obsesión la mía: parece que han pasado meses, años o unos cuantos siglos; parece que he vivido eternamente entre sus brazos y aún me cuesta no abrigarlos desde lejos. Hoy hurgaba aquí, en mi cuarto, tratando de encontrar sus ojos y cada objeto era una pupila abierta, un iris como el suyo que volteara. La noche y los deseos pesan en la yema de los dedos y su recuerdo me asalta constantemente el pensamiento, porque su ausencia es un peso que siempre llevo conmigo lastrado en las ansias; que sólo desean ardientes el encuentro contigo, la intima complicidad entre los dos y los sentimientos compartidos. Anhelo contemplar nuevamente la armonía de sus curvas, la belleza de sus contornos, lo etéreo de su carácter, las sensaciones experimentadas cuando me toca o el sabor tan bueno de sus besos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, confieso que mi alma se encuentra tan íntimamente ligada a la suya adorándole sin concesiones, queriéndole sin el más mínimo resquicio de duda, respetándole en las decisiones que tomes aunque a veces me sean difíciles de comprender. Siento hoy que le conozco más, por ello no ceso en superarme a mi mismo en el empeño de ser persona ante todo, y quererle inmensamente sin caer en el egoísmo de sólo ver las cosas desde mi punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como de tedioso me resulta el tiempo sin que mi mirada pueda avisar la armonía de su cuerpo, la proporción de su pecho, su vientre y sus piernas o la dulce y armoniosa expresión de su rostro que sólo denota la calidad que atesora y las caricias tácitas que siempre me brinda sin la más mínima concesión de mi parte. Ojalá tenga yo la suerte de vivir muy cerca de ella el tiempo que el destino me otorgue y sea yo portador de aquella musa que ensalce todas sus cualidades, y que yo sepa expresarlas en su justa medida, como justos se hagan los celos que siento hacia cualquier mirada que le cruza y que, aunque a veces no lo exprese, se hacen adobes mellados de desconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es justo pedir a lo más divino que siempre quiera a esa mujer, porque me ha dado argumentos de sobra para hacerlo. Al escogerte no me he equivocado y fortalece mi convicción de que adorarte desde el primer momento ha sido un placer y me ha reportado numerosas satisfacciones, que me han aportado un torrente de ganas que en algunos instantes creía perdidas y que hacen que quiera vivir intensamente cada instante como si fuera el último, sin pensar en sensaciones de culpabilidad o duda que perturban la verdadera condición de mi personalidad. Por eso quiero que en nuestra aura reine lo sublime como insignia de vida y fe en que la existencia se debe basar en el amor y el respeto mutuo del uno al otro, como desembocadura hacia la felicidad; esa palabra que todo el mundo busca y que pocos encuentran en esta vida tan difícil plagada de dificultades y obstáculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi propósito es vivir junto a ella cada instante con la mayor intensidad que nos permita el tiempo y las circunstancias; porque la vida se va sin darnos cuenta y llega el momento en que la rutina y la desidia entran en los corazones, naturaleza humana; por lo que yo quiero tener encendida constantemente la llama de la pasión irrefrenable que siento hacia ella, por esa belleza que posee para que las palabras no tienen la suficiente capacidad expresiva para llegar a describir. Por ello le prendo brasas al espíritu, para que esta sublimidad no desaparezca y reafirme perennemente lo que siento hoy, que estás constantemente en mis pensamientos y que la vida me ha enseñado que pasa por nuestra vía un tren bueno y ése es el que hay que tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me preguntara cómo estoy, le contestaría que vivo en la ansiedad de tenerla junto a mi desnuda, disfrutando de la suave armonía de sus curvas y la dulzura de sus caricias, así como el sabor especial de sus besos que me brinda su boca sin pedir nada a cambio, musa que inspira a mi espíritu en las decenas de cartas que he dedicado a ella, porque un corazón en llamas no teme calcinarse expresando lo que siente por la persona que adora y que fluye en su pensamiento, haciendo que la inspiración ronde su cabeza y la dicción no cese por el deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día me interrogo a mi mismo cómo puedo subsistir sin que la suave brisa de su aliento acaricie mis sentidos a diario, llevándolos a un éxtasis indescriptible. Es, en definitiva, brújula de estas trepidantes andanzas, con esa belleza eterna que supone ser el referente del firmamento. Todas mis acciones llevan ese hilo conductor de complacer sus más íntimos deseos, buscando el tiempo muerto para que la llama no se extinga ni la monotonía plante bandera, para que se mantenga esa complicidad compartida que poseemos, por lo agradable que me resulta tu compañía, por las horas fugaces en cada conversación, por el brillo incesante de tus pupilas, porque sin lugar a dudas eres la mujer que el destino me signó para la entrega con el convencimiento que mi decisión se hace acierto en el devenir de mi vida, porque me ha demostrado que la autoridad moral de una persona se demuestra por sus acciones, y ella lo ha demostrado con creces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradezco sentir lo que siento por ella y, como barco de vela, al hundirse en la rutina, es ese sentimiento el que hace que el corazón torbellino despierte y luche incesantemente por obedecer a esa pasión que me arrastra a esta locura encantadora, a esa felicidad vivida en ella a la que no puedo renunciar por nada de este mundo, incluso a mi propio orgullo, y soñé que estaba abrazado a ella y solamente pensaba en cubrirle de besos y caricias que no tuvieran fin, en un arrebato de éxtasis personal que quiero repetir en nuestros escondrijos improvisados, donde las confidencias y complicidades se desprenden de las vestimentas. Porque en esos encuentros furtivos la luz ilumina las ilusiones de que nuestros cuerpos se unirán nuevamente en un arrebato de sensaciones inigualables, para sentir que ella es para mí y soy yo el que la posee; pero me conformo porque soy la persona más afortunada de este mundo, porque está, y el tiempo se me pasa sin sentir mi propio cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le comento a mis delirios como me gusta quererle, encontrarle, buscarle, pensarle…esa costumbre de hablarle aún cuando no está presente. Les pido que juegue a que me diga que me desea, y se altera mi egoísmo, egoísmo por poseer su hermosa figura, su expresión tierna, su sonrisa vivificante, su condición de mujer maravillosa, atenta, cariñosa, inteligente, sublime, desgarradora…amante. Muero por ver cada día esa mirada transparente de sentimientos, desnudar quiero tus pensamientos para compartir todas tus pasiones, dudas, miedos, preocupaciones, ilusiones, esperanzas, proyectos, éxitos y hasta fracasos. Esclavo quiero sentirme de sus deseos, hundiendo el arrebato en su piel de océano. No deseo olvidar sus besos, tu olor, ese paisaje de su cuerpo. Y que no se asuste, que beba del licor de mi vida a sorbos pequeños para que los saboree con la intensidad debida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como me gusta quererle, y hace mella no amanecer a su lado cada día. Vuela mi imaginación para ilusionarse en su imagen, alma aprisionada por fundirse con ella, y cómo disfruto en cada uno de los encuentros de los dos y que duras se me hacen las despedidas al separarnos y le digo “cuídate”, el pecho hace taquicardia de amarguras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy por hoy te llevo prendida en mi piel, remanso de mis sentidos, que se relajan instantáneamente con su voz de fiel amante que susurra al oído bocanadas que extasiaron mis sentidos y me prendaron instantáneamente, como cuando tienes una premonición sobre un ser especial que te llena de buenas vibraciones. Comprendo que este regalo que me da la vida no lo podía desaprovechar en cada rincón de la cama en la que los dos yacíamos. Me dio miradas de mujer ardiente y fui dejando vencer mi voluntad para entregarme, y fui al mismo tiempo entregándole la vida, y me olvidé de mi mismo para perderme dentro de ella, a amarle en cada forma de pasión que me pidió y se quedó allí, plantando bandera, como cuando se encuentra dormida después de hacer el amor, calmando el dolor de las contrariedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento que estoy tocado por la musa del delirio, quiero saciar la locura de mis pasiones en la sugerente duna de su desnudez, para llenarle de ternura, hacer incursión en tu vientre y que en mi alma el pensamiento dicte que es tan inmenso tenerte que las palabras tienen imposibilidad para expresarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como habrá calado en mí que las noches son insoportables y los sueños no pueden apoderarse de mi cuerpo; cómo se habrá introducido en mí que no duermo y mi pensamiento sólo esta clavada en ella, con una certeza indiscutible que nadie me podrá arrancar y que el tiempo no hará disipar todo lo que siento en estos momentos, cuando entrego esta primera confesión de amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le tengo tan presente, tan innata, tan llena de todo y cada cosa, de cada instante y de cada aroma. Aún esas sonrisas me revolotean y no sé cómo o con qué pedazo de ella misma se revuelcan en mi sien. ¿Será que la dejó abierta y cuando vuelva le dirá: “ven, no te vuelvas a alejar”? ¿Y me regañará hasta besarme y me sermoneará como a un chiquillo que al final abraza y contiene? ¿Qué me dirá entonces? ¿Que sus lágrimas me las llevé en un baúl y sólo esperanzas dejé para alegrarle?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces platico con la nada, y le comento y le interrogo y le cuestiono y los muros me miran con asombro. Y es ese sentimiento de que hay algo escondido o algo en él que responde a mis reclamos. Al fin su presencia se ha vuelto indispensable para todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más decir al viento? ¿Qué más decir al fuego? ¿A quién sus labios rosa, brillando, con un faro han serenado? ¿De dónde emergen las yerberas que cantando en mi mente he imaginado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Sí!, qué obsesión la mía por quererle y saber que hay algo en ella que a mí me mueve. Donde esté, donde ande, donde guarde sus caricias, basta un nombre, y es el tuyo, para ser la más dulce delicia que nutre, fluye y se desvive en mi sonrisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-7369569599782592586?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/7369569599782592586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/confesion-i.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7369569599782592586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7369569599782592586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2011/02/confesion-i.html' title='Confesion I'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8426961304005614869</id><published>2010-12-23T00:53:00.009-04:30</published><updated>2011-01-23T18:15:31.156-04:30</updated><title type='text'>De vuelta y vuelta</title><content type='html'>Muchas cosas pasaron por mi cabeza en este mes de ausencia de este espacio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este viaje, y por tener tiempo de sobra para entregarme a la tarea de pensar, entré a detallar, sin habérmelo propuesto de manera deliberada, que sumaban muchos fines de semana durante el año en que hacía esta rutina de largos viajes sin mayor compañía que mi música, mis cigarrillos y mi pensamiento en usted, que hizo halos de luz en la silla vacía del acompañante. Unos días lo hice con mucha alegría, otras enojado, y alguno más con el agotamiento a cuestas, a causa de esas largas jornadas de trastocamiento intelectual para las que nunca, en lo personal, tuve otro momento de descanso que no fuera el detenerme a tomar un café, pero, a decir verdad, siempre motivado por la ilusión de saber que, al llegar a mi destino, podría descansar y evocarle, costumbre sempiterna de mis días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el ambiente nada me era extraño. Yo, como otras tantas veces, formaba parte de aquel espacio hecho en la nada, donde la carretera es la reinante, el punto de conexión con destino a uno u otro lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gélida corriente del pasado mes obligaba a cerrarse la chaqueta hasta lo más alto del cierre y ajustar la gorra a la cabeza, con miras a evitar la congelación de las ideas; sin pasar por alto en ello, que las manos debían ser mantenidas a buen resguardo, bajo el tejido térmico de unos guantes de lana que, en su labor, bien servían para evitar que ámbas quedaran a merced de las tempraturas reinantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un mes para no reparar en el tiempo y entregarse en pensamiento de usted. Tiempos para detenerse en algún paraje y perder la vista en la inmensidad, para así aplacar, de manera entretenida, la ansiedad que me embargaba, para finalmente, y después de madurar internamente la idea -y forzado por una llovizna con visos de granizo-, decidír continuar el viaje. Fueron tiempos para brindar por usted, estirando mi mano derecha para tomar la botella de brandy que decidía llevar para aplacar un poco el frío y calentar los pensamientos, dandome cuenta que tengo un leve pero prolongado dolor en las muñecas, pero que ya me estoy acostumbrando al mismo con el pasar de los días. Unas veces el dolor se hace sentir más, y otros menos; pero se ha mantenido allí, recordándome de alguna manera que nosotros, los seres humanos, estamos hechos de un material tan semejante al usado por el alfarero en la confección de cada una de sus artesanales piezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual, y por servirme de la comparación, pasa con el amor sentimiento: hermoso todo él en su existir, pero extremadamente frágil por causa de la debilidad de la estructura que lo alberga. Y es que, si no cuidamos de él, y le atendemos como bien se merece, termina fragmentándose, haciendo desde luego más dificil su recomposición. Muchas veces lo pensé en ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron días para recrear en mi mirada todo lo que pasaba a mi alrrededor, y para poner a volar la imaginación con el interés de mantener activos mis pensamientos. Los mismos que, con su nombre y apellido, salieron desde el primer día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya de vuelta a la realidad, algo más que sorprendido, pude notar que varios espectros se han colado en la estación . Así, sin haberlo pretendido, los recuerdos volvieron a mi mente de una forma vertiginosa. Lo confieso, he sentido algo de incertudumbre y dudas, pero resuelvo no entrar en un conjunto de absurdas contradicciones, que no conducen a nada en particular. Gracias a esa decisión, las imágenes se volvieron a hacer presentes con toda claridad, dando paso a una serie de secuencias que, sumadas una tras otra, sirvieron para alimentar de fuego lo que siempre me ha resultado familiar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es por eso que estoy nuevamente escribiendo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que a nosotros, simples mortales de carne y hueso, Dios nos ha ofrecido la grandeza de los sentimientos para concebirnos la eternidad, de alguna manera. Todos, porque así fue considerado en su momento, estamos amasados por el mismo barro de vida, moldeados con las mismas manos y creados para ser felices, aunque muchas personas, en estos tiempos de hoy, no han llegado a entenderlo de tan peculiar manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo confirmo, pues usted se me hizo eterna…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi mente, pensando en todo ello, acudieron imágenes de situaciones pasadas. Éstas, sin ser su intensión, me aclaran de alguna manera los tiempos que van a venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora miro al gran ventanal y rindo nuevamente tributo al paisaje que no me es extraño. Lo que siento por usted. Amen que, tantos días sin escribir, me han parecido toda una eternidad. Hasta creo que he perdido la práctica, que creo deber recuperarla. Dejaré, sin prisa y sin pausa, que los espectros pasen delante de mí en su andar. Total, y cómo ya lo sabía desde hace muy buen tiempo, cada cosa tiene su lugar debajo del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis letras no quieren alejarse de ti. Espero, como hijas que vuelven a su hogar, sean bien recibidas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8426961304005614869?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8426961304005614869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/12/de-vuelta-y-vuelta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8426961304005614869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8426961304005614869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/12/de-vuelta-y-vuelta.html' title='De vuelta y vuelta'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5449148392313484752</id><published>2010-12-18T20:00:00.007-04:30</published><updated>2010-12-20T00:39:03.125-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>La última epístola: Carta Novena</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TQ1pYrHJtTI/AAAAAAAAAIY/v-T_Z_H3j-c/s1600/tren_agres_2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 211px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TQ1pYrHJtTI/AAAAAAAAAIY/v-T_Z_H3j-c/s320/tren_agres_2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5552209788228187442" border="0"&gt;&lt;/a&gt;Vida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este invierno, llamado de forma intencionada por el destino para servir como testigo en nuestro posible encuentro en el anden de las ilusiones compartidas, está próximo a recibir la despedida de este año, aún cuando éste no es aún conocedor de la luz de un nuevo día. La madrugada, nacida toda ella de la locura de mi pensamiento de tí, es testigo presencial de esta carta, la última de este ejercicio epistolar que hoy llega a su fin, retirándose a la toma de nuevos aires, o a su sepulcro cerrando este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de madrugadas anteriores, debo confesarte que hay en mi algo de melancolía por tener que cerrar este ejercicio, pero a la vez feliz porque la liberación de todas estas cosas que en mi se anudaban y que, aunque sea de esta manera, ya se hacen palabra viva, quedándo como referentes de un sentimiento presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, para que esa felicidad adquiera categoría de plenitud, sólo queda que, finalmente, podamos unir nuestras manos para subir a ese último vagón del Tren de los Sueños donde han estado reservados esos dos asientos vacíos para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo confesarte que siento un trance tal que espanta al sueño, un Delirium Tremens que agudiza los sentimientos y que sirve de impulso inductor al cierre de este ejercicio, proyectando quizá, de manera determinada, darle paso a otra historia, quizá más triste, quizá más hermosa y expresiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El café y el entusiasmo han sido mis dos mejores aliados a lo largo de tan motivadora jornada nocturna. Asentadas, como ya es costumbre en mí, están en un cuaderno todas estas cartas que llegan a su ciclo final. Aún no conozco cuál será el destino de ese cuaderno. Quizá vaya a buscar un puesto en el despiadado mundo editorial, pero a donde sí sé que irá con seguridad es a tus manos, en sus propios manuscritos a puño y letra; tomando en cuenta que, por ser la persona motivo para escribirlas, van dedicados entera y eternamente a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Mi corazón se desborda y mi alma se regocija en ella!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis cosas están todas ya recogidas. Y mi maleta de los sueños pesa mucho más que las veces anteriores. Algo me dice que todo será diferente y que, finalmente, podremos fundirnos en ese abrazo largo, prolongado y anhelado, llegado el momento de nuestro encuentro. O por lo menos así lo deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo la menor duda de que todo será igual a como ya lo hemos vivido en el mundo de los sueños. Tu estarás allí, junto a la mesa a media luz, vestida con esa blusa que te hace ver tan elegante. En tu rostro habrá esa sonrisa tantas veces bendecida por mi al hablar de los sueños puestos en común. Tu cabello suelto, declarado libre, jugando en el aire que lo engalana, entrará en perfecta combinación con el brillo sensual, pero a a vez tierno y amoroso de tu mirada; esa arma que siempre haz usado para descubirme, entre las muchas personas que, al igual que nosotros, estan llamadas a subir al expreso, en ruta a pisar los rieles del destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moviéndome entre la gente, yo caminaré a tu encuentro sin entretenerme en nada ni en nadie, y llevando los nervios de siempre y el miedo de que, por torpeza mía de última hora, pueda perder el tren al que tanto he anhelado subir en tu compañía desde hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro el reloj que tengo sobre la mesa en la que habitualmente trabajo, y le pido entonces al tiempo que apure el movimiento de sus manecillas para ver llegar la hora en la que debo partir, aún cuando falta por darme una relajante ducha y vestir como tengo pensado para que, con facilidad, puedas reconocerme al ver que camino hacia ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrío y digo para mis adentros. ¡Que facinante es soñar con una cita de pasión vivida a plenitud al abrigo de un tiempo libre de toda atadura en orden a lo natural!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A causa de todo ello, me animo a no olvidar nada de lo que aún me queda por hacer; es por eso que doy un repaso a la lista de cosas pendientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como te comentaba al inicio, será el nuevo año, cargado de tu influencia, quien diga si daré inicio a un nuevo ejercicio, sintiéndome arropado por tu compañía y teniendo la recta intención de darle nueva vida a la tinta que nutre mi pluma, para que sea ella, en libertad, la que inicie su nueva andadura quijotesca al amparo de las noches y madrugadas de mis días, con miras a la mejor y más hermosa de las puestas de sol, que me permita, siendo tan poca cosa como soy, y como tantas veces lo he deseado en el alma, al paso de una noche vivida sobre la cabalgadura de las letras y las palabras, ver la llegada de ese amanecer tenido por esperado en el que siempre, contando con tu compañía, me acerque al estrado donde he de recibir un Nobel en su boca por garabatear sobre el papel y el teclado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué impotancia tiene llegar a disfrutar ardientemente de la viva fragancia de una rosa ofrecida por la vida, si antes no hemos experimentado en el alma esa terrible sensación de dolor vivida en mortal agonía al habernos herido, una y mil veces, con la arista siempre punzante de una misma espina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es el momento de recoger mis maletas, pidiendo como un mantra, a lo más divino, que nuestras vidas puedan unirse más allá de la frontera de los sueños. Sólo espero, y es éste el temor que me asalta y se va conmigo en mi equipaje, no estar equivocado; pues para mí sería muy doloroso el que hoy, después de tanta alegria tenida en alza, nada ocurra como debe ocurrir y, una vez más, al igual que muchos tiempos anteriores, tenga que regresar al ocaso donde siempre me oculté, en la frontera de la última hora de la tarde y la primera de la penumbra, con el corazón roto en mil pedazos, por causa de no haber podido subir contigo al último vagón del Tren de los Sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, graba para el resto de tu vida que, aúnque ésto sucediera, y amándote como siempre te he amado, siempre estaré en una banqueta cercana, para correr a tu encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero un último trago contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Te adoro!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5449148392313484752?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5449148392313484752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/12/la-ultima-epistola-carta-novena.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5449148392313484752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5449148392313484752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/12/la-ultima-epistola-carta-novena.html' title='La última epístola: Carta Novena'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TQ1pYrHJtTI/AAAAAAAAAIY/v-T_Z_H3j-c/s72-c/tren_agres_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8148131421623569360</id><published>2010-12-18T17:19:00.010-04:30</published><updated>2010-12-18T19:49:31.757-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Octava</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TQ1NeyfjeaI/AAAAAAAAAIQ/wglWlgGZz50/s1600/1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TQ1NeyfjeaI/AAAAAAAAAIQ/wglWlgGZz50/s320/1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5552179106963224994" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Vida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy la ciudad me ha brindado desde el balcón un atardecer taciturno vistiendo el disfraz de un otoño tenido por inesperado. Como sabes, me gusta ver llover, y por ende disfruto de estos atardeceres con la misma pasividad con la que el tiempo se antoja de marcar el ritmo de las horas y los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, contemplando el cielo desde la ventana de este apacible y generoso lugar que tengo como estancia de trabajo me entrego a pensar que, los sentimientos en sí, cuando verdaderamente están revestidos de pureza y eternidad, guardan un parecido total con el tiempo climático a lo largo de su transcurrir por el corazón de todo ser humano. De ello no me queda la menor duda. Se calienta en los tiempos calurosos, se hace apasible cuando bajan los vientos otoñales y busca cobijo en los inviernos; y siempre, siempre, se revitaliza cuando vuelve el sol, aumentando su fortaleza, se renueva otra vez en el viento otoñal y se muestra necesitado de pasión ante el invierno, para luego continuar alimentándose, un día tras otro, en el repetir de los mismos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Quién diga o sostenga lo contrario es porque nunca se ha enamorado de verdad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensando en todo esto, saco cuenta de estos días de inviernos, y ya son varios, contando éste, en los que me preparo para un deseado encuentro contigo, en espera de subir juntos a ese último vagón del Tren de los Sueños, que tiene el encargo final de recogernos a ámbos en ese anden de nuestras ilusiones compartidas; y por todo ello, soy inmensamente felíz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo espero, y es este mi mayor deseo, que el destino tenga a bien el darnos la posibilidad de que todo ello llegue a consolidarse en su momento, aún cuando me quedan un par de cartas por escribir de este ejercicio epistolar que pronto estoy por concluir; entendiendo que su final, es llave indicada para la apertura de esa extraña puerta que separa tu entorno y el mio del mundo real; aunque también, y es bueno tenerlo presente, están de por medio las reformas que se llevan a cabo en el interior de nuestras casas, que siento que van camino a revestirlas de lo que siempre han sido: refugios engalanados por el misterio y la belleza de cada uno de sus rincones; esto sin dejar en el olvido, ese otro lugar hermoso que, por propia influencia tuya, vuelve a recuperar la esencia única de su razón de ser: un lugar para comulgar a plenitud con la vida, a través de la belleza mostrada en el colorido de cada una de las flores sembradas en el espacio elegido, para con ello dar albergue a su existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por ello que quiero dedicarme a la tarea, si tu me lo permites, de ser arquitecto de ese palacio de sueños, en espera de que me otorgues el visto bueno a las obras ya realizadas, en lo concerniente al aprovechamiento del patio interno de nuestro refugio como lugar de verdadera comunión entre la vida y la naturaleza, entre los sueños y la realidad, entre la pasión y las ilusiones , entre los recuerdos de ayer y las vivencias de hoy, entre lo que hicimos y lo que haremos; sin olvidar nunca que hemos sido, somos y seremos, amantes de una noche cercana, invitada por el destino, a convertirse en un día para el que no existe final alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero ocultártelo. A lo largo de esta semana que va quedando atrás, no he dormido lo necesario. Me ilusionaba poder escribir estas últimas cartas y saldar la deuda. Gracias a tí, inspiración no ha faltado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi imaginación ha parecido brotarse por estos dias, dandole rienda suelta al espíritu de la creatividad. Sé que debo dosificarla y no desbocarme, tratarla suavemente, tal cómo tú lo has ordenado. Te confieso que hubo un momento, en esta semana que culmina, en que entré a considerar que el final no debía ser cómo lo había pensado, y hasta que tal vez no debía ni continuar. La sensatez fue quien me hizo plantarle cara a la tentación de no hacerlo y volví a retomar la pluma y el teclado para así mantener la misma idea desde el comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé, por boca de escritores de mayor valía que yo, que esto puede ocurrir en ciertos momentos haciendo creer que, por sentirnos dueños y nunca alimentadores de los personajes o motivo que toman vida en el conjunto de nuestros escritos, tenemos derecho a cambiar el ir y venir de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca antes había experimentado cosa igual; pero ya vez, algún día tenía que ocurrirme, para que me detuviera a pensar por un instante que, con sólo cambiar una cosa por la otra, podemos cambiar los matices del panorama, a veces sin razón, y en el discurrir de aquellas letras que conforman todo ese conglomerado de palabras entretejidas todas por la escritura, ésta que me ha servido de herramienta y medio para drenar el dharma, haciendo, aunque sea un poquito, que todo lo que parezca imposible sea posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo ocultarte que tengo miedo, un miedo desconocido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te he visto igual, creo que no ha cambiado nada. Aunque pueda parecerle extraño a cualquier mortal pensante, tú conservas esa aura sobrenatural, mientras yo siento que a veces me disuelvo en la espera. Si esto es así, ¿será que acabaré calcinado en ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no pensar -me has dicho que no piense tanto- callo esos pensamientos que tengo por inciertos, para detenerme al instante en una nueva interrogante. ¿Puede ser todo ello un impedmiento a la hora de poner en manifiesto lo que siente uno por el otro?. La soledad y el silencio se sumergen en el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy por hoy estoy sentado a la espera de tí, como siempre lo he hecho, pero, a diferencia de las veces anteriores, incluyendo esos días correspondientes a otoños e inviernos ya vividos, debo señalar con total sinceridad que hay una cierta paciencia y, junto con ella, un mayor interés en plantear colores y cimientos de un sueño, que no se si realmente será también tuyo, pero si es fervientemente mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te adoro...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8148131421623569360?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8148131421623569360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/12/carta-octava.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8148131421623569360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8148131421623569360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/12/carta-octava.html' title='Carta Octava'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TQ1NeyfjeaI/AAAAAAAAAIQ/wglWlgGZz50/s72-c/1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6771664343461959101</id><published>2010-11-25T00:31:00.001-04:30</published><updated>2010-12-18T17:19:17.664-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Septima</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TO3uLzaOjMI/AAAAAAAAAII/L98ke4fExVM/s1600/IMG_4049.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543348602909134018" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 240px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TO3uLzaOjMI/AAAAAAAAAII/L98ke4fExVM/s320/IMG_4049.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vida:&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin duda alguna, ya se ha vuelto costumbre hablarle al papel cuando no estás aquí. Por eso escribo esta carta, la sexta que te escribo siendo una noche de inicio de fin de semana más de este ciclo de frío que avanza cada vez más. Y me sorprende que tenga su inicio, y seguramente también su final, mientras viajo camino a mi lugar de infancia, ese que usted ya conoce. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Van exactamente tres horas y media en carretera, en un día bonito que, acompañado de su séquito de nubes, avanza lleno de entusiasmo a llenarse de esplendor, bajo la mirada furtiva de un sol receloso de tanta belleza y las locas ansias de una luna aún no nacida que, queriendo ser luz de deseos, ya ha dispuesto camino en el tiempo para alcanzarla con exaltada prontitud, al sagrado altar de un esperado amanecer pronto a ser anunciado, entre sonrisas y besos, a la vuelta esplendorosa de una esquina que bien brilla, por su ausencia, en los espacios del cielo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Así como lo hace ella, de igual manera, avanzo yo en el tiempo llevando la ilusión ardiente de volver a encontrarme contigo, en la celebración de tan anhelado escenario. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de esa visión mía tenida de las cosas, en las que de seguro otros seres humanos no reparan mientras van de camino por la vida, demás está decirte que en todos estos días no he dejado de pensar en ti. Todo tiene su razón de ser en este extraño sentimiento que ha encontrado refugio al calor de nuestras almas, para nutrirlas de amor por dentro y con ganas de mostrarse a plenitud desde afuera. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aprovecho la oportunidad para hacer uso de mi portátil, con miras a escribirte, mi renovado ejercicio epistolar de deseos, de amor vivido entre el silencio. Afortunadamente, la batería dispone de carga completa para aquello en lo que quiero ocuparme. Cosa curiosa: nadie va a mi lado, en el puesto del pasillo. No tengo duda que es la soledad, junto al silencio, quien sigue marcando pauta en mi vida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Estaba empezando a escribir cuando el autobús se detuvo a hacer una parada para que los pasajeros estiráramos las piernas. Bajé y corriendo busqué un café, con la necesidad de tomar algo que me supiera a vida. Sabe usted que en el humo del café siempre la he rememorado, con el objeto de rememorar igualmente esas ganas siempre vivas de usted mientras avanzo en el periplo de ida a mi tierra de origen. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Tomando el café comencé a imaginar cosas, transformando los escenarios de esta ya conocida y gastada carretera. Imaginaba que el viaje no era para mi tierra de origen, sino para reencontrarme contigo con miras a tomar ese tren al cual estamos destinados a subir. Pero sé que aún no es el momento porque me falta todavía escribir algunas historias más, las más difíciles, para dar por concluido el libro del que tanto te he hablado en nuestros últimos encuentros, marcados, como tú bien lo sabes, por la línea vivencial de esos sueños tenidos de manera siempre tan extraña. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, para hacerme de la idea de que estoy libre de toda atadura, me vestí de shorts, franela y sandalias, algo a lo que no estoy acostumbrado a hacer en mi vida de todos los días, y pudiéndolo hacer porque, en carretera, la temperatura es templada, a pesar de venir contaminado del frío del autobús. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Voy mirando perdido por la ventanilla. Todo sigue igual que siempre. Nada había visto que marcara la diferencia, salvo que tú no me acompañabas en esta oportunidad no buscada.&lt;br /&gt;Supe entonces, aún no habiéndolo dudado nunca, que tu presencia es del todo real. A consecuencia de tan maravillosa sentencia tenida por cierta, pude situarme más allá del tiempo y del espacio, para hacerle eco al oído de tu voz, justo en el momento en que el sol comienza a dar señas de querer darle espacio a una luna ya hecha toda ella para enamorados. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;A veces pienso que al acercarse el día de nuestro encuentro, el mar imaginario que navegamos en orden a los sueños se volverá maremoto. Es ese mar el que se aparece en este momento para hacerme compañía, acompañado por el viento, surgiendo entre los tres un extraño diálogo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Hola buen amigo&lt;/em&gt;- me saluda siempre el mar, para luego indicarme con plena titularidad de derecho, que aquello es su obligación. –&lt;em&gt;Tenías tiempo que no te acercabas a verme&lt;/em&gt;- preguntándome a continuación lo que era de justicia &lt;em&gt;-¿Tan mal me he portado yo contigo y con tu amada para que hoy vengas a reprochármelo en la cara?-&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-No- le digo de manera apresurada, para borrar de su alma aquella idea. -¿Cómo puedo estar molesto o enfadado con quién en momentos nos hace tan felices al abrigo de su compañía? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, dándome mi tiempo, paso a contarle los últimos episodios de este tránsito que han venido marcando nuestra extraña, pero tan especial relación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fue en ese entonces cuando el viento, tomando parte en la conversación, expresó buenamente su parecer: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Amigo mar: por excepcional que pueda parecerte, y hasta por ignorancia personal, debes entender que si este amigo común y su hermosa amada no han vuelto a donde están destinados a encontrarse es porque hay muros y montañas que no me han dejado correr rápidamente. Pero acuérdate que soy etéreo, y que logro meterme por los huequitos y escalar las cumbres más borrascosas. Yo, por la naturaleza que me rige, sé donde están cada uno de ellos y dónde residen&lt;/em&gt; – y antes de continuar hablándole al mar, tuvo reparo para conmigo, cuidándose bien de aquello que le está permitido decir –&lt;em&gt;Pero, no es a mí a quién corresponde unirles, es al destino que rige la vida de ambos, señalándote, para que nuestro amigo en común también nos escuche, que algún día volverán a ese lugar para contemplar, desde la realidad, lo que ambos han contemplado en el mundo de los sueños &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y después de haberle escuchado, el mar, mirándome a la cara, me pidió disculpas por su agresividad, teniendo el detalle de hacer extensivas sus palabras hacia tu persona. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Entiendo que todo esto te pueda parecer una locura. Pero así somos los locos. Por ahora, en la distancia, te llevo conmigo por el deseo de las letras y las palabras a las que les das vida y personalidad propia. Y aunque no la tenga en físico, perpetua está en mí tu mirada y ella es el aliento para contemplar, a través de ella, la maravillosa grandeza de mis deseos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y aún sigo soñando contigo… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6771664343461959101?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6771664343461959101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-sexta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6771664343461959101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6771664343461959101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-sexta.html' title='Carta Septima'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TO3uLzaOjMI/AAAAAAAAAII/L98ke4fExVM/s72-c/IMG_4049.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4865213216938862602</id><published>2010-11-19T23:22:00.001-04:30</published><updated>2010-12-18T17:18:56.966-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Sexta</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TOdHLp0YAUI/AAAAAAAAAIA/ZPmK8BNXodI/s1600/gato128.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px; display: block; height: 218px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5541476132032348482" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TOdHLp0YAUI/AAAAAAAAAIA/ZPmK8BNXodI/s320/gato128.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Vida:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo esta nueva carta pensando que, por ser noche de frío, y que en oposición a los anteriores se asoma muy diferente a otros muchos vividos desde esta soledad tan extraña, que por costumbre tiene el acompañarme a donde quiera que voy sin por ello dar nunca asomo o pedir mi consentimiento o permiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, debo confesarte con total sinceridad que soy inmensamente feliz por el hecho de enfocar en ti una importante y vital parte de mis alegrías y motivaciones, al tener pleno conocimiento de que existes, eres real y vives en algún rincón de esta ciudad gris y plomiza que es mi corazón y que, desde hacía mucho, no tenía un motivo, día de júbilo o fiesta patronal que celebrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabiendo que hoy no estarás a mi espera en el andén donde estamos llamados a encontrarnos, para unir nuestros deseos en un solo deseo, dando inicio a ese maravilloso viaje en el último vagón de las ilusiones compartidas, es por ello que quiero anunciarte, porque eres el alma y sangre de ello, que son menos los capítulos que me faltan para la colocación del punto final en esa última página de ese libro maravilloso que tanto tiene que ver con lo que tú y yo somos: dos enamorados del amor, distantes y cercanos al mismo tiempo pero separados, de manera extraña, por todo lo que también nos une. A pesar de todo esto inicio mi viaje de siempre, porque ello hace que me sienta más próximo a ti, aún estando distante en el tiempo y en el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace rato, y mientras sorbía con reticencia una copa de vino tinto para darle calor al espíritu, me asomé por la ventana más cercana pudiendo apreciar que la noche es más oscura que siempre, melancólica, triste. Leía en las páginas web que la temperatura bajaría de forma considerable; cosa que –lo sabes- me gusta a rabiar. Pensando en esta actitud tomada por el tiempo y sus variantes climatológicas me inclino a pensar, de manera acertada, que todo ello no es sólo consecuencia inmediata de un gusto particular y hasta retorcido, sino que igualmente es, por esa actitud mía de descubrir la belleza plena donde otros, a causa de su falta de ilusión, no ven más que problemas, tristeza, decepción, melancolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conforme con haber realizado dicho descubrimiento, corrí a asomarme por una de las ventanas que da hacia la calle y descubrí lo hermosa que puede ser esta ciudad cubierta bajo estos mantos cuasi invernales; y noto que hasta la gente se nota diferente, mientras intenta ponerse a buen resguardo del frío, haciendo uso de hasta lo inutilizable de su ropa de abrigo, con el propósito de buscar un poquito de calor agradecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo tal actitud, grité para escucharme yo mismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Qué diferentes somos los seres humanos en nuestro comportamiento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;… Corriendo enseguida a atender el llamado de la copa de vino que ya había dejado abandonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, porque quise cambiar la rutina, no quise escribir postrado en la cama como siempre lo hago, sino en este lugar de habitual rutina que es mi trabajo, destinando para ti un lugar cercano al mío, con la idea fija de que, aún no estando en cuerpo presente, lo estuvieras de manera cierta para compartir contigo, pero sin ti, una copa necesaria al final del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No sabes cuánto disfruté el momento, a pesar de las lágrimas secas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De seguro te parecerán risibles, estúpidas o carentes de sentido mis ocurrencias, pero es así como he alimentado este sentimiento a lo largo de este tiempo que a mí me ha parecido toda una eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber que esto haces cuando te hablo de ello me convierte en un ser privilegiado, por entender que todo acto de locura, realizado bajo la total limpieza de este sentimiento que sirve de alimento al alma enamorada, es una muestra más de todo aquello que nos hace diferente a los que dicen amarse a plenitud a través del lenguaje de las caricias, para luego, llegando el cansancio de lo rutinario, buscan atraque en un nuevo puerto de amoríos pretendidos llevando consigo la malsana idea de hacerse una vez más al mar de las pasiones con la llegada de un nuevo tiempo de hastío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué afortunado soy al quererte como te quiero, aún cuando sea una locura sin precedentes conocidos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquel encuentro primero, que en su día tuviéramos de forma atípica, siendo todo él diferente a los tenidos por aquellos que dan inicio a una relación de amistad que luego, más temprano que tarde, se verá transformada en el naciente vínculo de una armoniosa correlación amorosa llamada a perpetuarse en el tiempo, me atrevo a jurarte, que no he parado de confesarle al sol naciente que da vida a cada una de las mañanas de nuestros días, que te ansío más que las caricias y los besos, de la pasión y el deseo, de la realidad y los sueños, del tiempo y el espacio, de lo finito y lo infinito, de lo conmesurable y lo inconmesurable, porque tengo y siento la continua necesidad de la única maneraque se me ha permitido ser completamente libre ante la barrera que nos ha distanciado hasta ahora: &lt;strong&gt;desde la palabra escrita. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tu salud! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4865213216938862602?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4865213216938862602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-quinta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4865213216938862602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4865213216938862602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-quinta.html' title='Carta Sexta'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TOdHLp0YAUI/AAAAAAAAAIA/ZPmK8BNXodI/s72-c/gato128.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8513712405735479660</id><published>2010-11-17T19:39:00.001-04:30</published><updated>2010-12-18T17:18:35.952-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Quinta</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TORvKsgsenI/AAAAAAAAAH4/-2WUt9g7E9Y/s1600/estacion_tren_abandonada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px; display: block; height: 217px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540675671110220402" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TORvKsgsenI/AAAAAAAAAH4/-2WUt9g7E9Y/s320/estacion_tren_abandonada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Vida: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esta noche me ha prolongado frente al computador, escribiendo y poniendo al día alguna de las páginas de ese libro del que tanto te he hablado en mucho de nuestros tenidos encuentros, y de la que creo ya tengo las luces para terminar. Ya creo tener clara las ideas para varios de sus capítulos y el epílogo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Creo, y no estoy equivocado al hacerlo, que será a su término cuando nos encontremos en el andén. Es por eso que me apremio a terminarla, pero sin omitir ningún ápice de lo que ya he escrito y anotado a pies de página. Pues, aunque es bien cierto que en el amor y en la guerra todo se vale, incluyendo las trampas y las estrategias, no es esa la ruta para conseguir lo que realmente se desea desde, y con el corazón, y más cuando la actitud a tomar, de manera solitaria e independiente, pueda poner en peligro la extraña y sobrenatural relación que llevamos desde hace unos meses, gracias a esas inexplicables leyes que rigen el mundo de los sueños, corriendo con ello el peligro de que nuestras vidas jamás lleguen a juntarse. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Pensando en todo esto que te escribo antes de tomar mi maleta de siempre, y llevando conmigo el deseo de que fuera hoy el día en que se de el encuentro que el tiempo y el destino nos tiene preparado para ambos; quiero decirte de todo corazón que ésta ha sido una semana en la que no he tenido descanso alguno. Temo que a causa de ello, y a que me descuido en lo que a alimentación se refiere, pueda terminar enfermándome. Lo sé, soy toda una calamidad en eso del arte de vivir solo; ha habido días en que, por esto de entregarme a escribir con una pasión desmedida, le he pasado por encima hasta tomar agua y eso no está bien. Por ello he puesto gran empeño en cambiar esa forma mía de comportamiento excéntrico. Porque no todo puede ser pensar y escribir, escribir y pensar –ya hemos hablado de ello-. Los desórdenes, sea cómo los miremos, no traen nada bueno en el desarrollo de la existencia humana. Voy aprendiendo paulatinamente y con sus respectivos escollos y mucho de eso te lo debo a ti, que a la vida hay que darle sus momentos merecidos:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Todo tiempo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo&lt;br /&gt;Tiempo para nacer y tiempo para morir&lt;br /&gt;Tiempo para la siembra y tiempo para recoger lo sembrado&lt;br /&gt;Tiempo para herir y tiempo para sanar&lt;br /&gt;Tiempo para lamentarse y tiempo para ser feliz&lt;br /&gt;Tiempo para lanzar piedras y tiempo para recogerlas&lt;br /&gt;Tiempo para dejarlo todo y tiempo para iniciar la búsqueda de lo que hemos perdido&lt;br /&gt;Tiempo de guardar y tiempo de desprenderse&lt;br /&gt;Tiempo de rasgar y tiempo de coser&lt;br /&gt;Tiempo de callar y tiempo de hablar&lt;br /&gt;Tiempo para la guerra y tiempo para la paz&lt;br /&gt;¿Qué gana entonces el hombre si no es paciente y se fatiga con lo que hace? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;He tenido a bien considerar que Dios pone a todos en una misión para que de ella nos ocupemos. El destino acondiciona las cosas a su debido tiempo y se ha servido del tiempo para motorizar los corazones. Pero a veces en nuestro proceder no nos damos cuenta de ello, para el disfrute que, de principio a fin, nos tiene preparada la cuenta del corazón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de este sencillo planteamiento, con tintes de intensión filosófico-teológicos, pero a la vez complicado y extraño para aplicarlo en nuestras vidas, o por lo menos en la mía lo ha sido, lo confieso; puedo con toda seguridad deducir, sin temor a equivocarme, que tu vida está marcando mi tiempo como desde hace mucho tiempo nada lo había tenido ocupado; y es por ello ésta metamorfosis que estoy sufriendo, y que creo que has notado, de hacer mis primeros esfuerzos por trascender de las letras a la palabra. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y es por eso que pienso, y me propongo a darle el mejor uso y lujo de detalle a todo ese tiempo que me ocupas porque es él, a fin de cuenta, el que nos unirá en el abrazo definitivo. Y sé, porque me lo has dicho con razón, tomaré las medidas para llevar organizadamente los quehaceres diarios para que nada enturbie, por ninguna razón, el hechizo que, de manera paranormal, mantiene unidas nuestras vidas en la integridad de una pasión que anhela cumplirse a plenitud, con todo el fuego de lo etéreo y lo corporal. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Deseando más que nunca encontrarme contigo en el andén donde el destino nos ha citado, para que subamos juntos a ese vagón del tren de los sueños cumplidos, te espero pacientemente para el día que me cuentes de los sueños que aún estas por soñar y me cuentes...¿Qué te dicen tus silencios de mí?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8513712405735479660?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8513712405735479660/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-cuarta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8513712405735479660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8513712405735479660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-cuarta.html' title='Carta Quinta'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TORvKsgsenI/AAAAAAAAAH4/-2WUt9g7E9Y/s72-c/estacion_tren_abandonada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1513554623588688164</id><published>2010-11-12T18:12:00.003-04:30</published><updated>2010-12-18T17:18:13.738-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Cuarta</title><content type='html'>&lt;div&gt;Vida: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a ser fin de semana, pero un fin de semana distinto a los anteriores. Ya asoma su cabeza la antesala de otra agitada semana con su rutina de todos los días y, aunque he estado de cabeza con la guardia laboral, sabes que siempre logro de alguna manera ausentarme de tanta locura desmedida y entregarme a meditar –o a desvariar- sobre el sentido de la vida. Cosa hermosa ésta, porque he empezado partiendo de Dios; concluyendo luego, y de manera inevitable, en esa única verdad a la que el ser humano le ha quitado casi la totalidad de su valía: El amor. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes? Siempre he defendido que el amor, como sentimiento que es, es fruto de su presencia en el corazón de todo ser humano. Hay gente que no está de acuerdo con ello, y yo se lo respeto pero, por mucho que he pensado en esa verdad inconmesurable, siempre que parto de la idea primaria, Dios, todas y cada una de las consideraciones que la encausan me llevan siempre a un argumento que tira por tierra cualquier otro que surja como respuesta contraria: que el amor tiene que ser –y que me perdonen los puristas- una manifestación o una forma de la existencia de Dios que, sin el ser humano merecérselo, le otorga a éste la oportunidad, en el transcurrir de sus días, participe en el otro y disfrute el cómo sabe la felicidad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Quién ha dicho que el amor puede hacerte infeliz? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si hay alguien que no solamente lo ha dicho, sino que lo sostiene y hasta lo defiende, está en el más grave de los errores ya que el amor, cuando es de por sí amor auténtico, nos conduce, por causa y efecto, aunque a veces en formas extrañas o que no se ajustan a lo que esperamos, al disfrute de la felicidad. Por amor no se sufre ni se padece, sino se vive y se participa totalmente de la plenitud de la vida. Y es que lo uno es consecuencia del otro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hermosa consideración todo esto, y una motivación más, para vivir con total libertad aquello que tanto se anhela o se desea, amar mas allá de los límites, teniendo presente que es más importante dar que recibir, pues el amor es darse, entregarse; pero sin esperar recibir nada a cambio, salvo lo justo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Como lo puedes ver, en lo que mi vida respecta, no hay momento en el que no ocupe mi mente pensar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Aún tengo en el recuerdo aquella vez que, durante una conversación tenida en uno de nuestros extraños encuentros, me dijiste: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Es admirable el don que tienes para escribir. Y te admiro por ello&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y yo, que en condiciones normales tal sentencia pasaría por el filtro de mi subestimación e incredulidad, no pude sentir otra cosa menos que la necesidad de sonreir ampliamente. Respondí ante ello que eras (y eres) tú la musa que me hacía escribir, y que paso noches en vela entre cuadernos y borradores pensando qué escribirte en las próximas oportunidades. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Pero tienes que dormir, me dijiste &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y te dije que no me daba sueño. Y qué también en esas noches me ocupo de pensar &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y en qué tanto piensas? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Pienso en ti. De eso estoy más que seguro. Y es ese pensamiento el que pone alguna claridad en mis palabras. Eso es porque, misteriosamente y aunque tú no lo hagas, yo sueño contigo siempre. Tanto, que a veces me ha dado por pensar que vivimos en épocas diferentes, aunque estemos en presencia en tiempo y espacio. Pero te digo que en nada me es incómodo esto. Sueño contigo como parte de la manifestación de este amor que, de manera sobrenatural y extraña –como te dije en la carta anterior- nos une y nos mantiene aún en la distancia, aunque no sea ese el deseo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que puedo decirte con total propiedad, y para tu conocimiento, que no duermo desde aquella oportunidad en que, emergiendo de la noche de mi vida, hiciste acto de presencia para encontrarnos por primera vez en aquel lugar mantenido en el recuerdo. A partir de ese momento dejé de dormir de verdad para asistir cada noche a tu encuentro, y siempre en lugares tenidos por diferentes, hasta que en su momento nos encontremos en ese anden al que en sueños siempre acudo con la esperanza de que nos subamos juntos en ese tren que nos espera a expensas de la realidad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¡Qué difíciles se me hacen los días en la espera de nuestro encuentro! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si las barreras del tiempo, el espacio y las circunstancias no limitan ni acondicionan nuestros encuentros y sentimientos, es imposible que mi vida de hoy sea empañada por la tristeza. Muestra de ello, de alguna forma, son estos escritos que, torpemente pero con mucho entusiasmo, hago para ti. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esto en lo que trabajo es totalmente diferente –y aquí señalo a los que puedan leer esto- Pienso que si se toman en serio su contenido se darán cuenta que es imposible vivir para ser feliz si no somos capaces de transmitir amor en cada uno de nuestros actos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo sé, claro que lo sé; y gracias por recordármelo de nuevo. Debo darme prisa. Pero es que tengo tanta necesidad de escribirte que paso por alto que el reloj siempre juega en mi contra y mucho más cuando comienzo a entrar en las edades en las que no hay que perder tiempo en nada, para no perder aquello que la vida nos tiene ofrecido: ser felices, abandonándonos por completo a la voluntad de los deseos cuando éstos, al igual que brasa que no se extingue, alimentan y dan calor a nuestro existir. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y ya que hablé de Dios… A él le doy gracias por tu existir. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1513554623588688164?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1513554623588688164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-tercera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1513554623588688164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1513554623588688164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-tercera.html' title='Carta Cuarta'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5583290371874030560</id><published>2010-11-12T18:12:00.001-04:30</published><updated>2010-11-12T18:19:42.896-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Tercera</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TN3EVUmIldI/AAAAAAAAAHw/Rjg_h329zcE/s1600/mediotren.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 310px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538798987320530386" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TN3EVUmIldI/AAAAAAAAAHw/Rjg_h329zcE/s320/mediotren.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Vida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a ser fin de semana, pero un fin de semana distinto a los anteriores. Ya asoma su cabeza la antesala de otra agitada semana con su rutina de todos los días y, aunque he estado de cabeza con la guardia laboral, sabes que siempre logro de alguna manera ausentarme de tanta locura desmedida y entregarme a meditar –o a desvariar- sobre el sentido de la vida. Cosa hermosa ésta, porque he empezado partiendo de Dios; concluyendo luego, y de manera inevitable, en esa única verdad a la que el ser humano le ha quitado casi la totalidad de su valía: El amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes? Siempre he defendido que el amor, como sentimiento que es, es fruto de su presencia en el corazón de todo ser humano. Hay gente que no está de acuerdo con ello, y yo se lo respeto pero, por mucho que he pensado en esa verdad inconmesurable, siempre que parto de la idea primaria, Dios, todas y cada una de las consideraciones que la encausan me llevan siempre a un argumento que tira por tierra cualquier otro que surja como respuesta contraria: que el amor tiene que ser –y que me perdonen los puristas- una manifestación o una forma de la existencia de Dios que, sin el ser humano merecérselo, le otorga a éste la oportunidad, en el transcurrir de sus días, participe en el otro y disfrute el cómo sabe la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién ha dicho que el amor puede hacerte infeliz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay alguien que no solamente lo ha dicho, sino que lo sostiene y hasta lo defiende, está en el más grave de los errores ya que el amor, cuando es de por sí amor auténtico, nos conduce, por causa y efecto, aunque a veces en formas extrañas o que no se ajustan a lo que esperamos, al disfrute de la felicidad. Por amor no se sufre ni se padece, sino se vive y se participa totalmente de la plenitud de la vida. Y es que lo uno es consecuencia del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermosa consideración todo esto, y una motivación más, para vivir con total libertad aquello que tanto se anhela o se desea, amar mas allá de los límites, teniendo presente que es más importante dar que recibir, pues el amor es darse, entregarse; pero sin esperar recibir nada a cambio, salvo lo justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como lo puedes ver, en lo que mi vida respecta, no hay momento en el que no ocupe mi mente pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún tengo en el recuerdo aquella vez que, durante una conversación tenida en uno de nuestros extraños encuentros, me dijiste:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"&lt;es&gt;Es todo un don el que tienes para escribir. Y te admiro por ello"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo, que en condiciones normales tal sentencia pasaría por el filtro de mi subestimación e incredulidad, no pude sentir otra cosa menos que la necesidad de sonreir ampliamente. Respondí ante ello que eras (y eres) tú la musa que me hacía escribir, y que paso noches en vela entre cuadernos y borradores pensando qué escribirte en las próximas oportunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Pero tienes que dormir", me dijiste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te dije que no me daba sueño. Y qué también en esas noches me ocupo de pensar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"¿Y en qué tanto piensas?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en ti. De eso estoy más que seguro. Y es ese pensamiento el que pone alguna claridad en mis palabras. Eso es porque, misteriosamente y aunque tú no lo hagas, yo sueño contigo siempre. Tanto, que a veces me ha dado por pensar que vivimos en épocas diferentes, aunque estemos en presencia en tiempo y espacio. Pero te digo que en nada me es incómodo esto. Sueño contigo como parte de la manifestación de este amor que, de manera sobrenatural y extraña –como te dije en la carta anterior- nos une y nos mantiene aún en la distancia, aunque no sea ese el deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que puedo decirte con total propiedad, y para tu conocimiento, que no duermo desde aquella oportunidad en que, emergiendo de la noche de mi vida, hiciste acto de presencia para encontrarnos por primera vez en aquel lugar mantenido en el recuerdo. A partir de ese momento dejé de dormir de verdad para asistir cada noche a tu encuentro, y siempre en lugares tenidos por diferentes, hasta que en su momento nos encontremos en ese anden al que en sueños siempre acudo con la esperanza de que nos subamos juntos en ese tren que nos espera a expensas de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué difíciles se me hacen los días en la espera de nuestro encuentro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las barreras del tiempo, el espacio y las circunstancias no limitan ni acondicionan nuestros encuentros y sentimientos, es imposible que mi vida de hoy sea empañada por la tristeza. Muestra de ello, de alguna forma, son estos escritos que, torpemente pero con mucho entusiasmo, hago para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto en lo que trabajo es totalmente diferente –y aquí señalo a los que puedan leer esto- Pienso que si se toman en serio su contenido se darán cuenta que es imposible vivir para ser feliz si no somos capaces de transmitir amor en cada uno de nuestros actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sé, claro que lo sé; y gracias por recordármelo de nuevo. Debo darme prisa. Pero es que tengo tanta necesidad de escribirte que paso por alto que el reloj siempre juega en mi contra y mucho más cuando comienzo a entrar en las edades en las que no hay que perder tiempo en nada, para no perder aquello que la vida nos tiene ofrecido: ser felices, abandonándonos por completo a la voluntad de los deseos cuando éstos, al igual que brasa que no se extingue, alimentan y dan calor a nuestro existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya que hablé de Dios… A él le doy gracias por tu existir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5583290371874030560?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5583290371874030560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/tercera-carta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5583290371874030560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5583290371874030560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/tercera-carta.html' title='Carta Tercera'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TN3EVUmIldI/AAAAAAAAAHw/Rjg_h329zcE/s72-c/mediotren.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-2599649211279991162</id><published>2010-11-09T20:27:00.000-04:30</published><updated>2010-11-09T20:39:35.432-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Segunda</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TNnwNHblKoI/AAAAAAAAAHo/7GCiFOyK_NQ/s1600/Las-vias-del-tren-a18002693.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537721324952431234" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TNnwNHblKoI/AAAAAAAAAHo/7GCiFOyK_NQ/s320/Las-vias-del-tren-a18002693.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vida: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente, y como si un protocolo obligado se tratara, vuelvo a escribirte con la misma sinceridad de la vez anterior. De más está decirte que ha iniciado una nueva semana, hace mucho más frio que la semana pasada, tanto que ya se hizo necesario desempolvar las chaquetas que no uso nunca. Te diré que, en estos últimos meses en los días que tengo por laborables, es decir, los que van de lunes a viernes –sin contar las guardias-, me levanto sumamente tarde con la resaca efervescente de tanto pensar, imaginar y soñar hasta la última médula. Acto seguido, y sin pasar por el baño, voy descalzo, directo y sin escala, directamente a la cocina para servirme el café, que acompaño con el primer cigarrillo del día; enciendo el televisor y me vuelvo a tumbar en la cama, tratando de hacer el mayor caso omiso al desastre de la madrugada, pidiéndole a gritos a la modorra que salga de mi cuerpo para poder arreglarme, vestirme e ir a trabajar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Reconozco en esta mecánica –y nociva, e insalubre- actitud, que soy un desastre en eso de hacer vida sin más compañía que los pensamientos que me acompañan a todos lados. No sé, y esto es una confesión que te hago, si algún día aprenderé a vivir sin ellos, y más cuando han sido una constante para mí existir a lo largo de todos estos años. Entiendo que no puede un ser humano vivir sempiternamente pensando, sino que es más obligatorio el actuar, con miras a que el futuro sea algo más tangible. Muchas de mis obras, lo confieso, por el simple hecho de alimentarse de pensamientos, me han conducido a saborear la agridulce sensación de períodos de luz, y otros tantos de imposibilidad, en mi incipiente oficio de escritor que nunca sabré si lo seré de verdad. Aún así, es mi deseo que, a partir de lo dicho, todo comience a ser distinto, diferente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Estoy poniendo empeño en irme distanciando de todo ello, marcándome como tarea primaria el cambiar de estilo literario; razón por la cual ya he guardado, en el baúl de esos mismos recuerdos, la pluma que escribía con la tinta del ayer experimentando desde hace unos días para acá, al hacer uso de ella, que en cada uno de sus trazos hay una vida nueva. Y tanto, que el libro en el que llevo trabajando hace más de un año, ha dado un giro desde tu llegada y desde ese cambiar de pluma. Ahora mi entusiasmo por terminarlo es mucho mayor a cuando empecé.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Después de mucho pensar, y gracias a la decisión de navegar a contra corriente en esto de escribir sin sentirme sujeto a nada ni a nadie sino únicamente guiado por el espíritu de libertad impregnado en esa pluma, he logrado desarrollar nuevas ideas para escribir de las que quizá, salga un nuevo libro de cuentos, una novela, o quizá nada; pero que atesoraré con muchísimo tesoro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una de las ideas que me ha seguido rondando por la cabeza es esa del Tren de los Sueños que te conté en la carta anterior. He estado imaginando escenas de cómo podría ser una posible secuencia literaria. Me atreveré a contártela con derecho a que la critiques: En esa escena, nos encontramos en el andén del Tren de los Sueños. Te digo que ya tengo el equipaje hecho y dos boletos, uno para mí y otro tuyo. Tú me dices &lt;em&gt;Recuerda que debemos ser pacientes con lo que el destino nos tiene marcado. Aún nos toca esperar.&lt;/em&gt; Y sin dejar de sonreír, con total soltura, me animaste a seguir expectante, como tiempo de prueba, para el fortalecimiento de este sobrenatural amor que nos une de manera extraña a través del vínculo de los sueños. &lt;em&gt;El tren está por llegar, sube como lo sueles hacer, al último vagón y no por ello me apartes de tu corazón&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise hablarte con prontitud y lo impediste, llevando tu mano derecha a mis labios mientras intentabas hacerme entender que ese era mi momento. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Si pierdes el tren, el hechizo que rodea nuestras vidas se romperá de inmediato y nunca más volveremos a vernos&lt;/em&gt;, diciéndome a continuación aquello que en anteriores oportunidades no recordaba haber escuchado de tus labios pero que bien conocía a través del brillo de tu mirada. &lt;em&gt;¡Te adoro tanto como tú me adoras a mí! &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Entonces el tren entró en la estación con su bruma invernal. Y, aunque no era mi deseo separarme de ti, hice caso a tus palabras y me apresuré a subir al último vagón, llevando la idea final de ocupar la última butaca que me señalaba mi boleto de viaje. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Porque ese era mi mayor deseo en el momento, volví la vista atrás antes de acceder al vagón por la puerta cercana para volver a mirarte una vez más, y llevarte así conmigo.&lt;em&gt; ¡Eres de los que siempre se salen con la suya! &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Habiéndote escuchado con total claridad, a pesar del murmullo y de los gritos de algunos pasajeros, quise volver atrás para despedirme de ti formalmente y como suelen hacerlo las personas que se quieren, pero la gente con sus brisas y empujones me obligaron a subir al tren. Lo demás lo puse yo, para enseguida buscar el número de la butaca, corriendo con la suerte de que quedaba en ventana y del lado mismo del andén. Tu mirada y la mía se cruzaron en la distancia, y terminamos por decirnos lo que nos quedaba por decir, sin necesidad para ello de usar palabras. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El tren inició su marcha y todo volvió a ser como siempre ha sido: el más hermoso y singular de los sueños, fruto de la necesidad de querer y de ser querido en la plenitud de la libertad y pureza total; esa, la que muchos seres humanos no llegan nunca a alcanzar porque no son consecuentes con sus sueños. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que la tristeza viajó conmigo en todo el camino porque una vez más, como tantos fines de semana, no se dio el encuentro real de ambos en la estación final de los encuentros, donde el destino tiene reservado para nosotros el encuentro final. Mi llegada a la próxima estación estuvo marcada por la decisión primera de entregarme a caminar por sus calles con total libertad para luego, preso de la impaciencia, volver a casa para abandonarme al frío de la noche, como siempre suelo hacer, para sentarme a contemplar el horizonte, encender un cigarrillo y entregarme en cuerpo y alma a pensar durante horas, por aquello de no tener otra cosa que hacer. Allí, dadas las circunstancias del momento, empecé a sentirme invadido por tu presencia siendo entonces cuando, casi sin percibirlo, me quedé profundamente dormido para volver atrás en el tiempo y tener contigo otro encuentro maravilloso antes de que subiéramos juntos al tren de los sueños tenidos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Tengo que decirte lo bien que me sentí al despertar con las primeras horas del alba, para luego asearme y desayunar como Dios manda, ponerme activo para hacer las cosas del día con miras a siempre regresar, en la espera de otro fin de semana en el que, por tener, ya tengo todo hecho. Inclusive esta nueva carta, de la cual sólo me queda guardar en mi computador y colgarla en este blog, para salir a toda carrera a la estación de trenes para seguir en el viaje que me llevará al definitivo encuentro contigo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Queriéndote siempre más que ayer y menos que mañana, aún cuando no esté cerca la fecha indicada para nuestro reencuentro, me despido…lleno de tu presencia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-2599649211279991162?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/2599649211279991162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-segunda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/2599649211279991162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/2599649211279991162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-segunda.html' title='Carta Segunda'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TNnwNHblKoI/AAAAAAAAAHo/7GCiFOyK_NQ/s72-c/Las-vias-del-tren-a18002693.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1462579130311917349</id><published>2010-11-05T19:33:00.000-04:30</published><updated>2010-11-05T20:41:05.623-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cartas Liberadas'/><title type='text'>Carta Primera</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TNSb6Fk0AMI/AAAAAAAAAHY/0iWNxML8o7A/s1600/tren2blog.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536221264176480450" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TNSb6Fk0AMI/AAAAAAAAAHY/0iWNxML8o7A/s320/tren2blog.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La muestra de tu presencia-ausencia me conduce a sumar una prenda más a mis sencillos ropajes, para luego salir a la calle inevitablemente desnudo. Es por ello que tengo esta urgente necesidad de escribirte esta carta primera e iniciar nuevamente este andar en la senda de las letras, este espacio donde ambos hemos sido citados por el destino. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Llueve, no sé por qué, pero llueve a cántaros y aún está por amanecer. Esta lluvia de hoy no estaba anunciada por aquellos que a diario nos hablan del clima y sus repercusiones y, sin embargo, me contenta mucho que así sea, porque está marcado que nuestro encuentro definitivo será en una lluviosa y fría mañana cuasi invernal. Aún desconozco la fecha elegida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Así, como es costumbre, salgo de casa con lo puesto, llevando conmigo el único equipaje que se me está permitido para este viaje que juntos debemos hacer en el vagón de un tren que el destino, no sé por qué, tiene reservado para ambos en un momento de nuestras vidas. Tu bien sabes, por las muchas e interminadas conversaciones sostenidas durante nuestros furtivos encuentros, que ese tren no es un tren cualquiera como el Eurostar o el Thalys sino que se identifica de manera muy especial con el nombre bonito de &lt;em&gt;El Tren de los Sueños&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¡¿Qué manera tan extraña la forma utilizada por el destino en su comportamiento hacia nosotros, verdad?! &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y yo, que tantas veces me he negado a aceptar esta gran verdad, y otras tantas, he luchado en su contra para no darle el gusto de salirse con la suya, he terminado por verme envuelto en esta locura de ansias, nacida toda ella de mis deseos, de mis delirios, de mis sueños, en los que eternamente me encuentro contigo para, únicamente, vernos a los ojos, sonreír a un mismo tiempo, tomarnos de las manos, hablar de lo que queremos o no queremos, de aquello que nos gusta o disgusta y, sin llegar nunca a besarnos por consideración a lo que somos en el mundo de las contrariedades, finalmente de forma subjetiva vuelves tú a ser quién eres y yo a ser quién soy… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¡Qué cosas tiene la vida en esto de los sentimientos llevados en el corazón y vividos a flor de piel tras el cristal transparente de los sueños tenidos por reales! &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por no haber nada en tu vida que me sea indiferente, bien conoces de mis consideraciones, de mi insistencia y apego a una aventura eterna, dada toda ella entre aquello que bien conozco y lo que estoy seguro llegaré a conocer si, llegado el momento y después de mucho acudir al andén donde estamos llamados a reunirnos, alcanzamos juntos a subir a ese Tren de los Sueños tomados por reales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Puedo decirte ahora, y haciendo hincapié en lo dicho con anterioridad, que no sabes con cuánta ilusión he vuelto una vez más a abrir el armario de mis locuras para tomar, como lo hiciera en alguna oportunidad, esa maleta siempre dispuesta para ello, donde guardo, de manera protegida, aquellos sueños e ilusiones que han venido a darle alimento a mi alma entre letras y palabras, entre música y vino; pues qué otra cosa más puede hacerse necesaria, cuando es todo su contenido la ropa que viste la desnudez de mi cuerpo, el calzado que permite dejar huella de cada uno de mis pasos, y el único medio maravilloso que en verdad me hace libre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y, aunque doy por contado que de sobra lo sabes, quiero decirte hoy cuando retomo la senda, que tengo de todo conmigo, pero en realidad carezco de todo si, saliendo en tu búsqueda una vez más, vuelvo a casa cargando con mi maleta de siempre, por el hecho de no reunirme contigo; pero también alegre y muy animado en el fondo, porque sé que regresaré una vez más a lo mismo, con la ilusión de poder abrazarme a ti en ese anden de los sueños donde estamos llamados por el destino a reencontrarnos… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Corren en sus prisas las manecillas del reloj que tengo cercano al lugar donde habitualmente me siento a escribir, y casi estoy a punto de escuchar el chillido que ha de anunciar la hora que está pronto a llegar… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Debo. Tengo que parar. Ya no dispongo de más tiempo para seguir escribiéndote por primera vez en este papel de cristal líquido. Eso sí, aún gozo de unos segundos para rematar esta primera carta liberada, gritando y suspirando a los cuatro vientos tu nombre, así como lo hago todas las mañanas, ya te lo he dicho en algún mensaje; aunque con el dolor vivido de no poder decirlo aquí, tu sabes, por el recurso literario del misterio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Correré entonces a tomar de esa taza de café que me espera en la jarrita metálica de la cocina, no importándome que su contenido esté frío en el momento de consumirlo. Luego, y porque es lo debido, lavar de inmediato la cafetera, el recipiente utilizado y también la cucharilla donde agregué el azúcar, por eso de no querer dejar nada sin hacer, para finalmente, y porque así reza el programa, colocarme las vestiduras de hoy. Cargar con la maleta de los deseos y llevarla en un compartimiento cercano al corazón. Abrir la puerta de casa, apagar la luz del pasillo, pasar la llave, tomar el ascensor. Salir a toda prisa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y como acto concluyente plantarme en la calle, pensando en el día en que me encontraré contigo para abrazarnos, subir juntos a ese último vagón del Tren que nos conducirá a … no sé, dímelo tú &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1462579130311917349?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1462579130311917349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-primera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1462579130311917349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1462579130311917349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/11/carta-primera.html' title='Carta Primera'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TNSb6Fk0AMI/AAAAAAAAAHY/0iWNxML8o7A/s72-c/tren2blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-304290613424023018</id><published>2010-10-19T19:15:00.000-04:30</published><updated>2010-10-19T23:16:13.829-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Tres puntos suspensivos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TL47iWZRm9I/AAAAAAAAAHQ/vLHeYhxPHY8/s1600/puntossuspensivos.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 233px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529922853770730450" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TL47iWZRm9I/AAAAAAAAAHQ/vLHeYhxPHY8/s320/puntossuspensivos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los meses de tránsito de vivencias, de la escritura de este blog, de comentarios, y de infinitos e inevitables delirios, me han llevado a contemplar una posibilidad que antes descartaba de modo empecinado y que tal vez, solo tal vez, encierre la solución del acertijo que, en repetidas ocasiones, ataca como cruzada mi cabeza. No estoy totalmente seguro de lo que voy a decir, pero existe una posibilidad de que me haya convertido en un dilecto miembro más del famoso &lt;em&gt;Clan de los Tres Puntos Suspensivos &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Para los que no la conocen, se las presento: Es una comunidad imaginaria, una logia integrada por aquellos hombres y mujeres a los que les gusta vivir en un permanente estado de tránsito. Sus miembros son partidarios de la espera y el entredicho, del leer entre líneas, de la espera letargada signada, en ocasiones por la euforia, en otras del dolor, en otras de la duda; de la entrega constante, del "tratar suavemente", de la paciencia perpetua y condenatoria. Abogados de confiscar el tiempo y el pensamiento en función de otra persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creen en la utopía como escenario perpetuo y en la consagración del plexo solar, con flores y dagas, como un acto voluntario en el que, lo que menos vale, es saber si tiene sentido. Son los creadores y destructores absolutos de sus acciones y únicas víctimas de sus consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus miembros son escasos, pero diversos. Uno de ellos es un caminante casado, divorciado y dispuesto a casarse 100 veces más. Otros más son unos diablos de Pandora que no piensan claudicar en el ampuloso ejercicio de la condena, así crean que jamás conseguirán eso con lo que tanto sueñan y que tardarían años en despojarse de sus tics de enamorados descarriados. También son parte del club unos fantasmas, que guardan por los compromisos amorosos la misma estima que le guarda un niño travieso a un perro con rabia: en vez de alejarse, prefiere meterle el dedo en la llaga para que lo muerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojo, no se trata de masoquistas, acomplejados, ni de solterones con delirios adolescentes, ni de contestatarios con mala suerte, ni de inmaduros confundidos que no saben lo que quieren. No, señor, todito lo contrario. Esta gente sabe perfectamente lo que quiere y tiene muy claro sus panoramas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las profundidades oníricas son sus escenarios perfectos, y se ocultan en la noche como sombras esperando el halo de luz. Saben que el amor es crímen y castigo cuando se ama de verdad, porque ni hay justicia en el amor ni se puede hablar de él tan alegremente como si se hablara de la pubertad, que tarde o temprano, efectivamente, llega. Porque el amor es sublime, delicioso y transformador; pero complejo, a veces autodestructivo, y no necesariamente llega. El amor es una verdad y eso en el &lt;em&gt;Club de los Tres Puntos Suspensivos&lt;/em&gt; es un principio que se sigue a rajatabla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que es difícil animarse a ser parte de este clan. Lo más sencillo y "correcto" sería ser consciente y ver que, si es tan dificil, uno no debería autosacrificarse o "darse mala vida". "A otra cosa mariposa", dirían algunos. Es, por lo menos, lo estipulado en el típico esquema de "realización personal" que la sociedad aún incita entre sus miembros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedes hacer eso si en realidad íntimamente lo deseas. Lo trágico es no reconocer tu esencia y optar por ese camino sencillo y asfaltado cuando, en realidad, te hubiera fascinado ir por otra ruta, menos tradicional, pero más tuya. Así, cultivo en mis noches estas ganas fervientes de besarle en mis noches a diario, de escaparme con usted a un rincón, desbordarle en pasiones y dibujar en tonos pasteles una pequeña postal de la felicidad. Si quieren pueden descargarme, sacarme la mugre y decir que soy un imbécil. Lo asumo. Por mi torpeza y mi falta de reflejos, soy más bien como un antihéroe, un Supermán corriente, sensible y bruto que no sabía manejar sus poderes, que hacía lo incorrecto y que paraba en conflicto consigo mismo. Ahora que se aproxima Halloween, si tuviera que elegir un disfraz, me disfrazaría de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso, con las mismas ganas y la misma pasión, seguiré cerquita de tí. &lt;em&gt;Tres puntos suspensivos &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-304290613424023018?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/304290613424023018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/10/en-los-meses-de-transito-de-vivencias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/304290613424023018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/304290613424023018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/10/en-los-meses-de-transito-de-vivencias.html' title='Tres puntos suspensivos'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TL47iWZRm9I/AAAAAAAAAHQ/vLHeYhxPHY8/s72-c/puntossuspensivos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8360480128254510137</id><published>2010-09-30T21:09:00.000-04:30</published><updated>2010-10-01T00:02:52.066-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Dificil... deseable...</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TKU_MWUzUUI/AAAAAAAAAGk/HjVzEdRCRxQ/s1600/125004_deseo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 290px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5522889999423590722" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TKU_MWUzUUI/AAAAAAAAAGk/HjVzEdRCRxQ/s320/125004_deseo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;De chamo oía con entusiasmo una teoría demográfica que no sé si les suene familiar. Era una tesis muy optimista y prometedora que decía algo así como que “&lt;em&gt;por cada hombre que existe en el mundo hay siete mujeres&lt;/em&gt;”. Para ese entonces, mi corta percepción y total sentido neófito de la geografía de campo me llevaba a creer que ‘el mundo’ estaba constituido únicamente por los dos espacios en donde mi vida diaria se desarrollaba: el colegio y el pueblo. Y en esas dos limitadas escenografías fue donde comenzó a desarrollarte mi infante expectativa por encontrar a la vuelta de la esquina a las siete féminas que estadísticamente me correspondían. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La realidad, por supuesto, se encargó de demostrarme que esa teoría popular no era nada más que un mito irresponsablemente divulgado; y que no solo no había siete mujeres para cada hombre, sino que bastante afortunado debería sentirse uno si llegaba a encontrar siquiera a una sola. Cosa rara si, intentando hacer un quizá fallido análisis sociológico del asunto, numéricamente, las proporciones entre varones y féminas parecen estar planteadas incluso al doble de lo que ese adagio postula. Por lo menos en este país, donde las mujeres se viven quejando –no sé si con razón o no, quizá sea buen tema para otro post- de que “no hay hombres en esta vaina”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es como si con el paso del tiempo el universo femenino se hubiese ampliado de una manera completamente abusiva. Recuerdo que, durante mi etapa en la universidad, por ejemplo, el segmento de chicas era amplísimo. Quizá no podría hacer una media para determinar si habría siete o más mujeres por cada hombre, pero se podía notar una apreciable cantidad de muchachas circulando por los pasillos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo más increíble es que yo nunca saqué real provecho de ese tropel de veinteañeras disponibles que se deslizaban del modo más silvestre por los cafetines y los jardines. E introduzco este elemento porque ahora, en los albores de los próximos treinta, con la mayoría de mis amigos casados y dedicado al trabajo como un obseso, he caído en la conclusión de que el universo femenino al que tengo acceso no solo se ha reducido, sino que está sentenciado por mujeres sobre las que cae la maldita conjura de lo aparentemente prohibido. O están casadas, o están en divorcio, o tienen una situación difícil o como diría el Facebook “&lt;em&gt;Es complicado&lt;/em&gt;”… algún elemento que no lo ponga tan sencillo. Y esas son las que me atrapan, las que que se quedan en mí, pensándolas en todos lados, las que me ponen a cazar fugazmente una mirada y pueblan mi cabeza de incógnitas acerca de lo que podría ser. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que ha sido un asunto “histórico”, si tuviera que ponerle un calificativo. Recuerdo que en los tiempos de la chemisse azul, tenía sutiles pero connotadas fantasías con varias de mis profesoras. Debía haber parecido un imbécil: estático en medio de la pizarra, balbuceando cualquier respuesta, moviendo la cabeza como esos pavosos perritos de juguete que mueven la cabeza en un eterno mandibuleo y que los choferes de taxi colocan en el tablero del carro. Lo curioso, en este caso particular, era que cuando ya me convertía en ex alumno, y ya no tenían el poder de la calificación– perdían de inmediato el estatus de ‘interesante’. Vaya paradoja. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;También me pasó con algunas primas. Mario Vargas Llosa se casó con su prima, pero no suele ocurrir comúnmente. Y dicen que “carne de prim@s...” , pero también dicen que los hijos de parejas de primos nacen con serias insuficiencias intelectuales (y a veces, cuando leo lo que escribo, me pregunto si mis papás no habrán sido, en realidad, íntimos primos hermanos). Afortunadamente, eso ya no me pasa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que el factor conductual se ha quedado presente. Y hoy por hoy, mientras más difíciles sean, creo que más me gustan. Y más me enamoro de ellas. Creo que es lo prohibido, lo oculto o lo misterioso, lo que lo hace más deseable. Y así, mientras que la contingencia te obliga a disimular, mantenerte oculto y, en público, tengas que obligarte a tratarlas con un punto de asexuada indiferencia; falsa paciencia y caballerosidad, ellas te tientan con miradas traviesas que pueden hacer que empieces a decir tonterías o incoherencias nerviosas. Y lejos de molestarme, o intentar descartarlas, me encanta. Más me amarro, más las deseo… más las extraño, ya sea en presencia y mucho más en ausencia. Ya recientemente lo comprobé… y aún lo siento. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y aunque tenga que continuar poniéndole una señal de &lt;em&gt;Stop&lt;/em&gt; a mis impulsos más primarios, le recomiendo se cuide, porque ya comienzan los últimos meses del año, donde todo se aligera, donde corren caudalosos ríos de alcohol, y son ocasiones perfectas para perder los estribos durante todo el año controlados y hacer todas las “maldades” inapropiadas. Quisiera prometerle que me seguiré comportando como un caballero, pero no sería leal ni consecuente con el chamo desubicado y temerario que también en mí habita.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Qué bueno que estés aquí… &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8360480128254510137?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8360480128254510137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/dificil-deseable.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8360480128254510137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8360480128254510137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/dificil-deseable.html' title='Dificil... deseable...'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TKU_MWUzUUI/AAAAAAAAAGk/HjVzEdRCRxQ/s72-c/125004_deseo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6723551836168045714</id><published>2010-09-17T20:13:00.000-04:30</published><updated>2010-09-17T20:18:28.730-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Contigo en la distancia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TJQL1iWZdUI/AAAAAAAAAGU/N7Jw3xq3eFY/s1600/caminante.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 289px; DISPLAY: block; HEIGHT: 174px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518048457817421122" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TJQL1iWZdUI/AAAAAAAAAGU/N7Jw3xq3eFY/s320/caminante.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Sin duda alguna, uno de los rasgos determinantes –cuando adquieres un pequeño uso de razón- que predominan en la unión de una pareja es la ubicación geográfica. Me explico: si hay una chica que te gusta y con la que estarías dispuesto a empatarte, una de las cosas que procuras averiguar con suma exactitud es dónde diablos vive, cuáles son sus coordenadas, cuáles sus linderos espaciales. Para muchos, eso es vital para determinar –al menos espacialmente- el éxito o el fracaso de la relación. En dos platos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que cuando uno es adolescente y aún ostenta primorosas conductas, candorosas y románticas, las distancias no importan, por muy kilométricas que sean. En lugar de maldecirlas, uno las recorre gustoso en nombre del amor floreciente y las acaba considerando un inspirador sacrificio cuya recompensa no tiene precio calculable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los albores de mi época de púber de chemise azul y pantalón de gabardina, vivía en las afueras de la ciudad donde me crié; y me gustaba una chica del colegio cuya casa quedaba en el este de la ciudad, una zona conocida pero, en mi restringida cosmología juvenil, venía a ser algo así como la cumbre del último cerro del fin del mundo. Pero en lugar de fatigarme y descorazonarme la sola idea de desplazarme hasta esos dominios remotos, me infligía un espíritu de aventura que no he vuelto a tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para visitar a esa niña tenía que tomar tres autobuses, amén de caminar “cuadras llaneras” en subida, lo cual le daba a mi causa afectiva el sello místico de una procesión. Qué importaban el cansancio, el jadeo –pues estaba bastante gordito-, el dolor de las batatas y la sed si al otro lado estaba esperándome la niña que me gustaba, con su pelo lacio y falda de pliegues. Una vez me puse a inventar y me llevé la bicicleta –esgrimiéndole la excusa a mi madre de que íbamos un grupo de amigos al Parque del Este-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pequeño Ulises redivivo, pedaleé y pedaleé enloquecidamente hasta que llegué, transpirando, al inexpugnable fortín donde moraba la fulanita. Sin embargo, tanta epopeya no sirvió de nada. Ella estaba castigada por haber salido reprobada en Matemáticas y no la dejaron verme. Maldije a sus padres, maldije a las Matemáticas y regresé triste, apesumbrado, sobre la bicicleta, con los brazos cruzados arriba del manubrio y cantando en mal inglés un tema depre de Bon Jovi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y rememoro esa escena de los tiempos del acné porque, más que un simple episodio, creo que se convirtió, hoy por hoy, en un sello conductual. En vez de decidirme –como lo haría cualquiera, seguramente- por evitar esos periplos agónicos y ser menos purista y más radical, las que me dan el flechazo siempre están lejos de mi radio de acción –con algún punto coincidente, si, pero lejos de mi residencia-. Así, mis instintos pasionales cantan a rin pelado los boleros que pregonan sofismas como “Contigo a la distancia” o “Cruzaré los mares por ti”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro que en este momentos muchos me estarán tildando de loco, pendejo e insensato. “Idiota, amor de lejos, amor de pendejos y felices los cuatro”, con el argumento –tal vez válido- de que, con vivir a cinco o seis kilómetros de distancia, es suficiente para tener la sensación de pertenecer a mundos diferentes y, ergo, cobijar la sospecha de posibles infidelidades por parte de la otra persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a ustedes les digo, en mi mundo de elefantes rosados, LSD y quimeras cumplidas, mi capacidad de amar es una total neófita de los espacios, millas y lejanías. Soy un total bruto de los factores concretos y prácticos. No culpo a los que tienen los argumentos anteriores, y hasta quizá tengan toda la razón. Pero este imbécil confeso se lanzaría siempre el polo de kilómetros enteros por un sólo un beso de su boca. Allí está el módulo de comentarios para que me descarguen, pero piensen ¿Si el amor real está en un punto específico, no vale ser honestos y llegar? Además, corro con la gran ventaja, a diferencia de otros puntos geográficos, de vivir en el país con la gasolina más barata del mundo, para envidia de los amantes de otras orbes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lástima que en este preciso instante estés tan lejos…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6723551836168045714?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6723551836168045714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/contigo-en-la-distancia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6723551836168045714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6723551836168045714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/contigo-en-la-distancia.html' title='Contigo en la distancia'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TJQL1iWZdUI/AAAAAAAAAGU/N7Jw3xq3eFY/s72-c/caminante.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8537059876673878798</id><published>2010-09-07T20:10:00.000-04:30</published><updated>2010-09-07T20:31:06.433-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Nunca me arrepentiré</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TIbekuxfpaI/AAAAAAAAAGM/Sy3-FwuKIxk/s1600/arrepentiria.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5514339516374033826" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TIbekuxfpaI/AAAAAAAAAGM/Sy3-FwuKIxk/s320/arrepentiria.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Quién, en algún momento por pequeño que sea, no ha sentido que ha estado haciendo el ridículo en su legítimo propósito de enamorar o retener a alguien? ¿Quién no ha protagonizado, siquiera una vez, un episodio sentimental entre cómico, patético y absurdo? Todos tenemos memorizada nuestra propia colección de tonterías. Todos sabemos muy internamente de qué pendejadas conviene arrepentirse. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en mi caso, debo confesar que esas tonterías son la forma en la cual habla mi plexo solar. Y nunca me ha gustado coartarle su libertad de expresión. Quizá hayan podido ser fastidiosas o fuera de lugar en muchas ocasiones –ofrezco disculpas si así fuere- pero es mi naturaleza impulsiva y mal portada. Pero no me arrepentiría de ninguna, y hoy intentaré matar el tiempo examinándolas, proyectándolas en mi cabeza como si fuera una película muda, en cámara lenta; cuadro por cuadro. Cierro los ojos, la película avanza en el ecran ficticio de mi cerebro y ahí estoy yo –siempre tan apresurado, tan kamikaze– sufriendo los estragos de mis más geniales estropicios amorosos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No me arrepentiré nunca, por ejemplo, de haber abierto mi bocota para decir ‘te quiero, te adoro, te amo’ tan repetida e indiscriminadamente. No sé si será mejor dosificar esa expresión, ya el futuro me lo dirá pues, como dice García Márquez, &lt;em&gt;la sabiduría llega cuando ya no nos sirve para nada&lt;/em&gt;. No me arrepentiré nunca de intentar –aunque de forma fallida- ser el enamorado perfecto, el chico &lt;em&gt;Fisher Price&lt;/em&gt; que busca a su chica &lt;em&gt;Hello Kitty&lt;/em&gt;. No me arrepentiré nunca de haber escrito semejantes desvaríos literarios –este blog es ejemplo de ello- y, en mis noches de soledad, haber compuesto, cantado, grabado y masterizado baladas francamente horrendas. No me arrepentiré nunca de mis celos. De sentirme un espía que espera el mejor momento para el ataque. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No me arrepentiré nunca de llenarte de escritos, de dejarte mensajes, de querer regalarte botellas de vino, de comprar películas fresa esperando verlas contigo, de haberme aprendido de memoria varios temas de Montaner (Dios, lo dije), de escribir miles de poemas, más de los estrictamente necesarios, de querer aprender a cocinar, cuando bien sé que soy un desastre delante de las ollas, las hornillas y las tablas de picar. No me arrepentiré de siempre buscar una forma de impresionarla, aunque a veces sienta que es una causa perdida. Ni de obsesionarme con tu presencia y querer forzar al destino a que juegue, aunque sea un rato, a mi favor. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, nunca me arrepentiré de no arrepentirme, y sospecho que hay algo inútil detrás de estos 3.234 caracteres con espacios, según las leyes del inefable Word. Porque sé que mi naturaleza me hará repetirme, volver a embarrarla y regresar. Si hay alguna lección que aprender, nunca lo haré porque estoy realmente enamorado. Y quizá me castigue con grandilocuencia diciendo “pero cómo pude ser tan idiota de hacer eso”, pero en el fondo ya sé que, tarde o temprano, me envolveré en celofán y me pondré de encomienda a tu puerta una y otra vez, aunque el flete salga equivocado. Mi naturaleza así me lo demandará. Porque arrepentirse jamás será un mecanismo para expiar una culpa, sino una manera, divina por demás, de volver a equivocarse. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Te extraño &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8537059876673878798?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8537059876673878798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/nunca-me-arrepentire.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8537059876673878798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8537059876673878798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/nunca-me-arrepentire.html' title='Nunca me arrepentiré'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TIbekuxfpaI/AAAAAAAAAGM/Sy3-FwuKIxk/s72-c/arrepentiria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8292212918011855805</id><published>2010-09-02T20:11:00.000-04:30</published><updated>2010-09-02T20:14:51.967-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Me hace falta...</title><content type='html'>Una biblioteca; un lienzo y un pincel; más libros; un amor; menos sequia; un poco de lluvia; una esperanza; un cuaderno; una ilusión; escribir todos los días por lo menos una cuartilla; un lápiz; un perro; la sensación de volver a sentir; una camisa; un pantalón; actualizar este trasto de blog más seguido; la inspiración que me da; aquellos buenos recuerdos; dejar de lado las nimiedades que me asaltan sobretodo de noche; el momento en que perdí el camino; un jugo, galletitas chinas de la suerte; una curita; el día en que se supone te reencontraré, un beso tuyo....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy encochinado...mejor comienzo por buscar café.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8292212918011855805?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8292212918011855805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/me-hace-falta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8292212918011855805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8292212918011855805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/09/me-hace-falta.html' title='Me hace falta...'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4268497966495062492</id><published>2010-08-29T19:26:00.000-04:30</published><updated>2010-08-29T19:38:42.599-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Demasiado Tarde</title><content type='html'>&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 244px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510985179962081282" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/THrz0p4VAAI/AAAAAAAAAF8/mAyvjcQLCfY/s320/demasiadotarde.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi último zapping madrugador, cada vez más recurrente y que se ríe de la infusión de Rosa Jamaica, la valeriana y de los antihistamínicos fue tomado por el grandioso y envejecido Sabina canturreando la que para mí es una de sus canciones más logradas: &lt;em&gt;Princesa&lt;/em&gt;, cuya letra es un calco de un drama quizá para muchos recurrente y en que hoy pongo el dedo en mis propias llagas. Bien vale el esfuerzo luego de que el señor de Úbeda me diera bofetadas con el cuento de la chica que, aunque ya bordea la base tres, aún persiste en actuar como una alborotada e irresponsable veinteañera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Eso en sí mismo –sufrir el trastorno de la adolescencia tardía– no me merece mayores reparos. Incluso a veces yo mismo me achaco la teórica incoherencia de estar casi llegando a la treintena y comportarme despistadamente como un desubicado carajito de 18. Y más fregado es cuando esa supuesta inmadurez va acompañada de un inaudito y sistemático método para batallar con el drama de la incorrespondencia o de la imposibilidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pongamos las barbas en remojo. Muchas son las relaciones –quizá haya usted estado inmerso en una de ellas- donde una de las partes es gran animador de la fiesta: el romántico, el desinteresado, el incondicional, el fiel, el detallista; es decir, lo que para cualquiera–en el falso plano austral-romántico- vendría a ser el enamorado/a perfecto/a –o, para algunos, quizá el/la perfecto/a idiota-. El que se desvive para proporcionar comodidad al otro. Muchos hasta reprimen su clásica hiperactividad y cambian de hábito, envolviéndose en ropajes de comedidos y zanahorias, aunque nunca lo hayan sido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Resulta curioso cuando, a veces sin querer, se alteran aspectos de la forma de ser solo para preservar la armonía. Si eso lo pone feliz y la pareja vale el sacrificio, pues bienvenidos sean los ajustes, el control, la autocensura y las variaciones de personalidad. El problema está cuando la pareja no es correspondiente, o es complicada. Allí sus instintos serán castigados con temporadas indefinidas de "break" que pueden hacer sufrir. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En una relación siempre hay un miembro de la pareja que tiene la sartén por el mango y que, cuando es consciente de eso, pues se termina aprovechando de que la balanza esté inclinada a su favor. Es difícil que dos personas se enamoren con la misma intensidad. Lo regular es que haya uno que seduce y otro que se deja seducir; uno que traza los planes y otro que los acata; uno que domina y otro que es dominado; uno que quiere más y otro que quiere distinto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Muchos son los casos cuando uno de los dos –por variadas razones- lleva la voz cantante, la que decide cuándo salir, cuándo bailar, cuándo ir al cine. En muchos casos, las razones se convierten en verdades solo para no verse en la obligación de encararse. “No cabe duda que es verdad que la costumbre…” decía la balada ranchera. Aquí el amor raya en un entramado de dudas, caprichos e inconsistencias. Uno frega al otro, y con un llamado de atención, vuelve a ablandarse. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es horrible la palabra "empepado", pero hasta que el lenguaje no encuentre una jerga menos vulgar que la reemplace de manera convincente, pues tendremos que seguir apelando a ella designar casos como éstos, tan vividos, tan comunes. Y duele más cuando se llega a vivir atado a una cama y al sueño optimista de que algún día eso se convierta en algo más real, más verdadero, más humano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quienes hemos pasado alguna vez por el terrible rito de la contrición amorosa y hemos apelado a esas peticiones sabemos lo duro que es esperar a alguien que se quede contigo y recibir a cambio tan solo una devastadora mirada de lástima, o una caricia de compasión o, peor, un tibio beso en la frente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Espero que sean pocos –entre los pocos lectores de este trasto de blog- los que hayan identificado con esto. Para ellos, la fortaleza del gran Sabina quien cantaba “ya es demasiado tarde”. Qué valga para mí igual, de una u otra manera &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/yXQ7-9pV7RM?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/yXQ7-9pV7RM?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4268497966495062492?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4268497966495062492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/demasiado-tarde.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4268497966495062492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4268497966495062492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/demasiado-tarde.html' title='Demasiado Tarde'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/THrz0p4VAAI/AAAAAAAAAF8/mAyvjcQLCfY/s72-c/demasiadotarde.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5042688667818020647</id><published>2010-08-25T21:38:00.000-04:30</published><updated>2010-08-25T21:54:55.627-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Por la boca...</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/THXNHq9NZcI/AAAAAAAAAF0/omBiwcNuk2Q/s1600/boca-muere-el-pez.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 244px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5509535250831467970" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/THXNHq9NZcI/AAAAAAAAAF0/omBiwcNuk2Q/s320/boca-muere-el-pez.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Se conocen en una fiesta. Conversan durante horas. Se gustan. Hierve la sangre y la piel. Antes de retirarse ÉL le pide el número de teléfono y a los pocos días la llama para invitarla a salir. Salen. A la segunda salida se dan un beso. Sin habérselo propuesto y del modo más natural, salen durante una, dos semanas. Cada vez se gustan más, se besan y abrazan con fuerza, se desean. Un viernes, después de ir a bailar, al cierre de la madrugada, hacen el amor en un hotel y les resulta sensacional. Salen durante uno, dos meses. Actúan como enamorados. Se telefonean cada dos días y se monitorean con mensajes de texto o por el Pin. Una noche, en la cama, en medio del fragor de la excitación, ELLA le dice a boca de jarro que lo ama. Es evidente que está más enamorada que ÉL (siempre hay uno que se enamora más que él otro). ÉL no quiere decirle que la ama, pues no está seguro de sentirlo, pero ahí, montado sobre ELLA, entrando y saliendo de su cuerpo, a punto del orgasmo, cree amarla y –pum– se lo dice balbuceándolo en su oído. ELLA no olvidará ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Progresan y continúan saliendo. Se sienten muy afines. Son casi una pareja formal, aunque nunca hayan formalizado su relación con preguntas obsoletas (aunque útiles) como “¿quieres estar conmigo?”. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mientras más sexo tienen, ÉL se siente más compenetrado, más protector, más seguro. Entonces se tuerce la llave del destino por primera vez: ÉL deja salir al duende romántico que tenía exiliado en una gaveta de su cerebro y empieza a escribir poemas, a componer canciones, a hacer regalos de todo calibre y, sobre todo, a decir un montón de frases hermosas y grandilocuentes que –aunque son coyunturales– llevan el peligroso eco de lo eterno. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;“Siempre te voy a amar”, le dice ÉL una tarde, a la salida del cine. ELLA lo abraza y deja caer un leve lagrimeo. No soporta tanta felicidad. Cree que, efectivamente, esas cinco palabras son la garantía de que ÉL nunca se irá de su lado. No sabe que esa frase (siempre–te–voy–a–amar) es solo un impulso, un hipo, un arranque honesto y bien intencionado, pero nada más. Decirle a alguien “siempre te voy a amar” es tan precipitado como asegurarle que dentro de dos semanas un camión cisterna se estrellará contra su casa, o que un aerolito caerá dentro de un año en su jardín. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo que ÉL ha debido decirle, en todo caso, es algo así como “hoy, aquí, mientras estamos saliendo del cine, acaso inspirado por la película romántica que acabamos de ver, siento que algo de mí te ama”. Pero, claro, nadie dice esa cosa tan ponderada, desmenuzada, racional y aburrida. A todos nos gusta soltar la lengua, creernos los actorcitos, irnos de muelas y empapelar nuestras relaciones con tempranas sentencias que, más tarde, cuando el amor pasional desfallece y aparecen las dudas, regresan como un boomerang a pegarnos en la cara. No es que las palabras y promesas carezcan de sinceridad, sino que sufren de tremendismo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;ÉL y ELLA siguen juntos cuatro, cinco, seis meses. Están relativamente bien. Ya no tienen tanto sexo volcánico como al inicio, ni van tanto al cine, pero, bah, son otros los lazos que los unen (si le preguntaran a ÉL, diría que los une la libertad incondicional; ELLA, en cambio, diría que los une la proyección, el futuro). De pronto, un día, ELLA plantea la formalización. Quiere que se coloquen mutuamente el cartel de ‘enamorados’ delante de toda la platea de amigos, parientes y demás. Ya basta de ser amigos que se acuestan. Si les ha ido bien hasta ahora, por qué no dar otro paso, piensa. Ahí se produce la segunda vuelta de tuerca: ÉL deja salir al mono neurótico que escondió en algún lado de su inconsciente y se asusta. Se resiste a cambiar las cosas y da un paso al costado. Le dice que no, que están bien juntos mientras sigan sujetos a su libre albedrío. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ELLA llora y le recuerda, una por una, todas las cosas que le dijo al inicio, todas las promesas, todos los regalos, pero sobre todo le recuerda el bendito día en que, a la salida del cine, le dijo “siempre te voy a amar”. ¿Dónde estaba ahora ese ‘siempre’? ¿Acaso había sido mentira? ¿En qué momento se evaporó el amor desquiciado y revoltoso de las primeras semanas? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Recientemente escuché una historia como la que arriba describo y, al oírla, pienso enseguida que las palabras que decimos son como grilletes que, sin saber, nos vamos ajustando en las muñecas y en los tobillos. Son como plantas carnívoras que nos mordisquean para que no olvidemos que nosotros les dimos vida al pronunciarlas tan impunemente. Nuestra pareja nos torturará mostrándonos, subrayadas si es preciso, las cartas de amor que les escribimos, los mails entrañables que les mandamos, el inspirado verso que una noche compusimos en una servilleta de restorán. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Como un ama de casa enfurecida que castiga a su perro arrastrándolo hasta la sala para que huela la mancha de orina que traviesamente dejó, así, igualito, nuestra chica nos refunfuñará para que no volvamos a prometer lo que no estamos en capacidad de cumplir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces la han cagado con el alma por haberles dicho esas palabras preciosas que luego, como por arte de magia, se hicieron aserrín? O al revés: ¿Cuántos de ustedes han tenido que pedir perdón, cabizbajos, por no haber podido sostener en el tiempo una frase memorable que, en su momento, fue dicha con el corazón en la mano? ¿No les parece extraño que las mismas palabras que sirvieron para unir al final estimulen el distanciamiento? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Creo que el diccionario amoroso va variando en la medida que los sentimientos se transforman. Hay quienes afirman que el amor –es decir, el fogonazo, la pasión química que hace posible cualquier relación– dura solo unos pocos años. Cuatro, a lo mucho. Es como una gasolina de alta viscosidad que nos hace arrancar a velocidad hasta que un día, en medio de la nada, se agota. Por eso es sano pensar que el amor, igual que el combustible, no dura para siempre. Una vez que los músculos del corazón se relajan, son otros los afectos en juego: la amistad, la lealtad, la aclimatación a la costumbre, pero también el desapego, la rutina, el hartazgo, la indiferencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto dura el amor? Hoy no tengo idea -abogo que por mucho siempre- Cuando veo que hay abuelos que aún consiguen mirarse con ternura mientras celebran sus bodas de zafiro, oro, diamante y demás piedras preciosas, pienso que el amor es una preciosa y escasa virtud. Sin embargo, en la mayoría de historias esa magia se oscurece: las parejas se rompen; los matrimonios fracasan fulminados por las crisis; los casados recomiendan a los solteros mantenerse fuera; el divorcio se populariza. No entiendo. Pareciera como si el amor –o eso que juntó a un hombre y una mujer en un primer momento– ahora los agotara y los destruyera lentamente, como una droga: que te hechiza primero solo para matarte después. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por eso –por el daño que pueden hacer involuntariamente ciertas frases y palabras– es que pienso que los discursos que los novios están obligados a pronunciar en la misa nupcial deberían revisarse a fin de estar cargados de un poquito más de realismo. No quiero sonar insolente, pero si me dieran a mí esa tarea, cambiaría muchos términos e incorporaría nuevas expresiones para aliviar la carga. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, eso de “yo te tomo a ti como mi esposa” suena mal. Suena a que la otra persona es un jugo de naranja o una bebida hidratante. No, pues. Debería ser: “a partir de ahora eres mi esposa y yo asumo las consecuencias de eso”. Punto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Segundo, eso de “prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarte y respetarte todos los días de mi vida”, es tremendamente abusivo. El solo hecho de decirlo ya cansa, agota. Decirlo equivale a hacer cinco horas de spinning. Te quedas sin aire. Además, no es cierto. Para hacer honor a la verdad, uno debería decir: “intentaré serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad (siempre y cuando esté médicamente comprobada y no sea producto de un engreído arranque hipocondríaco). También intentaré amarte y respetarte algunos días de mi vida, no todos, porque algunos días te odiaré y querré que desaparezcas. Eso en cuanto a los días. De las noches, mejor no hablemos”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esas frases son algo más verosímiles. Traslucen mejor lo que ocurre en la vida de un casado (y lo digo habiendo recogido decenas de indicios y testimonios con el mejor ánimo periodístico).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como si arriesgar todas esas promesas fuera poco, el sacerdote obliga a los novios a reafirmar sus palabras. Eso también tendría que modificarse, digo, en nombre de la calidad de vida de la pareja. El cura te habla del amor en la prosperidad, en la adversidad, en la riqueza y en la pobreza. Ahí –con el perdón del protocolo eclesiástico– convendría hacer algunas precisiones. Si uno va a empeñar su palabra infinitamente, que sea bajo circunstancias creíbles. Uno debería poder decir: “te amaré en la prosperidad y en la riqueza, siempre y cuando no abuses con frivolidad de las tarjetas de crédito; y te querré mucho en la pobreza y en la adversidad, en la medida en que no me pidas que te entregue el total de mi magro sueldo, porque necesitaré tomar un trago con mi patas de vez en cuando”. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El momento más cinematográfico de todos es cuando el cura, con voz ronca y estentórea, dice que los novios a partir de ese momento deberán estar juntos “hasta que la muerte los separe”. Uf. Qué responsabilidad. Hasta que la muerte los separe. ¿No es demasiado concluyente ese mandato? Humildemente, creo que uno no puede aceptar una unión en esos términos tan definitivos. Se debería precisar, primero, qué muerte es la que puede ser causal de separación: ¿solo la muerte física? ¿Y qué hay de la muerte emocional? ¿Qué hacer cuando se muere el amor? ¿Qué hacer cuando se muere la seducción y el erotismo? (Recuerdo un chiste corto: una noche, una mujer le dice a su esposo de 30 años “lo que ayer nos unió hoy no–se–para”). &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo actuar cuando la pasión es incapaz de convertirse en algo sustantivo por lo que valga la pena seguir juntos? ¿No es algo hipócrita mantener una convivencia mediocre, vacía, infeliz solo para no contradecir la promesa que se plantó delante del altar ante cientos de invitados? &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Uno recurre a las palabras para definir un sentimiento puntual. Si el sentimiento cambia, las palabras deberían cambiar en igual velocidad. Ese es el problema. Nos demoramos en actualizar las palabras. Nos quedamos callados demasiado tiempo por el miedo a defraudar, no solo defraudar a la persona que tenemos en frente, sino por el terror que significa defraudarte a ti mismo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, un amigo –cuyo padre se separó de su mamá cuando él era niño– me contó así la decisión que había tomado de no separarse de la madre de su hijo: “No puedo divorciarme. Cuando mi hijo nació le prometí en silencio que su papá y su mamá siempre estarían juntos. No puedo fallarle. Yo no quiero ser como mi papá”. Yo me quedé absorto. Nuevamente era testigo de cómo las palabras del pasado capturaban a una persona que quería ser libre. Su matrimonio se caía a pedazos, pero él, por honrar un juramento que hizo en un momento de evidente felicidad, decidía inmolarse. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las palabras de amor ampulosas son un juguete peligroso. Por eso, más que obedecer el dicho popular que aconseja “nunca digas nunca”, habría que considerar esta variante: “nunca digas siempre” porque, como dice el adagio sabio, "por la boca muere el pez".&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No sé si sea cosa de los dos géneros. A veces pienso que los hombres somos unos parlanchines de mierda. Las mujeres son más auditivas. Nosotros ponemos Play y empezamos a lanzar todo tipo de ofertas y proposiciones sentimentales, en una suerte de acecho retórico. Ellas, más cautas, ponen Rec y graban todo en la memoria de su oído. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y por eso abogo por tener siempre, tanto para enamorarle como para tenerle siempre, las palabras justas y genuinas para Ella &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5042688667818020647?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5042688667818020647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/por-la-boca.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5042688667818020647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5042688667818020647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/por-la-boca.html' title='Por la boca...'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/THXNHq9NZcI/AAAAAAAAAF0/omBiwcNuk2Q/s72-c/boca-muere-el-pez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8923954348980935194</id><published>2010-08-19T19:57:00.000-04:30</published><updated>2010-08-19T20:16:05.667-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>A lo pasado…</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TG3OyWwJNQI/AAAAAAAAAFs/SU5nrnw5CpU/s1600/predecir_el_pasado.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 315px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5507285283840275714" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TG3OyWwJNQI/AAAAAAAAAFs/SU5nrnw5CpU/s320/predecir_el_pasado.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Confieso irredentamente que en mí sucedió lo que desde hace mucho tiempo esperé que me sucediera: mis criterios de selección de pareja se fueron -derechito y sin escalas- al mismísimo diablo. Se desbarataron todos, uno por uno. Se hicieron papilla en mis narices. No obstante, para este post, trataré de continuar el ejercicio de escribir como soltero cauteloso y cuadriculado, aunque realmente mi plexo solar esté echando chispas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Supongo –y digo supongo- que uno fija sus requerimientos de búsqueda de pareja sobre la base de la experiencia, tratando de no extraviarse y repetir los escollos de antes. También supongo que todas las exigencias personales de cada individuo sirven de muy poquito pues, como se sabe, el amor tiene la magnífica facultad de hipnotizarnos y hacernos tropezar -como a Julio Iglesias- con la misma condenada piedra. Si no, pregúntense ¿Quién no ha vuelto a la escena del crimen para reincidir en un delito que sí cometió y que está dispuesto a cometer otra vez? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero, y es el centro de esto, de todos los criterios hay uno que puede ser realmente discriminante: El pasado. Cuando conoces a una persona interesante, tarde o temprano, te carcomen inquietudes acerca de su pasado. Crees lo que él o ella te dice, sí, pero igual quieres saber algunos detalles que han sido ágilmente omitidos. Quieres revisar su historia clínica para saber qué tan saludable se encuentra. Quieres chequear su currículo sentimental. Inspeccionar su hoja de vida y hasta verificar su récord de conducta. Todo bajo el manto del temor de que seas tú quien salga perdiendo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dirán ustedes que lo anterior es lo justo. Y es comprensible, pues ¿Cómo pensar en un futuro compartido si no husmeamos un poco en ciertos antiguos cajones cerrados? Si, es muy distinto ser el tercer enamorado de una chica que ser el vigésimo sexto. O, para ellas, es ciertamente revelador enterarse, por ejemplo, de que el chamo que quiere ser tu novio les puso los cuernos a todos y cada uno de sus anteriores novias. O que tal si esa niña linda que te gusta descubres que le llaman “La Foto carnet” –por eso de que se entrega a los cinco minutos- ¿estarías con ella igual?; o para ti mujer, si descubres que el muchacho bello y de excelente porte que te hace temblar es todo un patán, celópata obsesivo y machista redomado, ¿accederías a estar con él?. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A veces es mejor no saber y mucho mejor no preguntar nada. Pero cómo esperar que el o ella sea del todo transparente contigo si tú mismo sueles censurar cierta información de tu pasado tormentoso para no dañar la impresión que puedan llevarse de ti. Para muchos, hay secretos que es legítimo mantener bajo siete llaves. Yo pregunto, ¿hasta cuándo? Creo que lo más sabio –aunque aún para mi es todo un ejercicio fallido- es preguntar lo justo… en el momento justo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero, con no poco temor, pregunto a quién me haya brindado la gracia de llegar hasta aquí en su lectura: ¿Tenemos derecho de acceder a los expedientes secretos de la persona que nos interesa? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Seguramente los puristas me dirán que no; que cuando uno inicia una relación se impone el “borrón y cuenta nueva”; que la confianza debe ser ciega y total, porque, además, “lo que no fue en tu año no te hace daño”. Para otros, los antecedentes pueden ser indicadores altamente demostrativos, ya que el pasado –objetivamente válido también- encierra algunos datos y patrones que sí podrían tomarse en cuenta al momento de iniciar una relación. “Dime quién fuiste y te diré quién me gustaría que seas”, podría ser un refrán que se ajuste a esta circunstancia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otros casos de discriminación son los hijos que, sin duda alguna, son una indeleble huella del pasado de la madre o del padre, un factor que la ligará para siempre con otros actores: el padre, la madre o los abuelos del niño. Otro que también sucede es cuando te vuelves a enganchar con una pareja con la que ya estuviste. Ahí tú mismo te conviertes en parte del pasado de ella o él. Entonces, cómo actuar. ¿Todo el tiempo que pasó entre que terminaron y regresaron debería importarte? ¿Deberías saber qué ocurrió durante esos meses o años en que no se vieron? ¿Conocer ese pasado es un acto de justicia o es puro masoquismo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Creo que de este tema se podría escribir más preguntas que respuestas. En mi caso particular, a mi no me incomodan los hijos -al contrario, son bendiciones adicionales- y mi convicción es, que cuando sientes algo por alguien, el pasado no debería ser una carga sino un alimento. Porque, si te enamoraste de Ella o Él, te enamoras de todo lo que implica. Como decía en un post anterior, su pasado, sus vivencias y su experiencia es lo que hace que alguien sea alguien. Lo demás es lo que se siente… y eso es otra historia. Y eso sí es una pregunta justa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Este es mi último criterio. Si alguien lo quiere hacer, espero me ilustre &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8923954348980935194?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8923954348980935194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/lo-pasado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8923954348980935194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8923954348980935194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/lo-pasado.html' title='A lo pasado…'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TG3OyWwJNQI/AAAAAAAAAFs/SU5nrnw5CpU/s72-c/predecir_el_pasado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1939752025795703389</id><published>2010-08-15T20:17:00.000-04:30</published><updated>2010-08-15T20:37:43.453-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Y tus papás también</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGiMQMYmkqI/AAAAAAAAAFk/upmbucrCyHc/s1600/sexosentido.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 210px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505804754290643618" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGiMQMYmkqI/AAAAAAAAAFk/upmbucrCyHc/s320/sexosentido.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Pocas circunstancias producen tanta sudoración y tensión nerviosa como el decisivo momento en que tu novia, pareja o pretendida te presenta oficialmente a su papá o su mamá. No importa si eres adolescente o adulto, tímido o pantallero, experto o primerizo. Da igual: a todos se nos estruja el estómago y sentimos el vacío en las tripas cuando, en medio de la sala, oímos el eco de las pisadas y los carraspeos que anuncian la inminente presencia del hombre o de la mujer que podría llegar a ser tu suegro o suegra.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Así es. Si en el post anterior decía –o balbuceaba- que una relación desfavorable con la cómplice podría devenir para ti en misterios comparables con los de Hitchcock, una relación desfavorable con tus suegros podría convertirse para ti en una pesadilla patrocinada por Kafka. Y es ese miedo el que recubre como miel pastosa los intestinos en ese momento memorable. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con los padres, el careo puede estar revestido de un épico aire de desafío del Oeste. Lo común en ambos, sea cuál sea el método, es que durante inacabables segundos se dedican a escrutarte puntillosamente de la cabeza a los pies. La madre te escanea con sus ojos tu morfología y estará atenta al peor castigo del cuerpo, tu lengua. El padre, por su parte, te aprieta la mano con excesiva firmeza (acaso temiendo que esa misma mano haya inspeccionado ya las honduras corporales de su hija).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ambos -con una gracilidad que disimula sus verdaderos propósitos- te someten a un cuestionario que en nada se diferencia de los vulgares interrogatorios de comisaría: nombre y apellidos completos, lugar de trabajo y residencia, estudios realizados, nombre y ocupación de los padres, gustos y afiliación política. Más que en una entrevista profesional, uno llega a sentirse como en un proceso de control de calidad, como si fueses un pedazo de res, un corte de cochino o un embutido que solo recibirá su sello de garantía si cumple con los mínimos estándares de higiene. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A ese perfil responden los papás duros, celosos, a menudo militares, que sienten que el enamorado de sus hijas, antes que un hijo más, es un enemigo en potencia. Si vieron a Robert de Niro en “Meet the Parents” saben a qué me refiero. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, otra será tu suerte si te topas con los otros clásicos ejemplares: Los Papá y Mamá Panas. Esos con los cuales hay una química inmediata y con los que, increíblemente, sobran las coincidencias: Con mamá puedes coincidir en el gusto por la cocina, la visión de la familia y el cómo debe ser una pareja. Con papá puedes coincidir en que los dos son hinchas del mismo equipo, eligen la misma cerveza cuando llegan a un restaurante, los dos son ligeramente comodones, machistas y no entienden por qué las mujeres se demoran tanto arreglándose en el baño. La política ya, hoy por hoy, debe ser asunto de coincidencia para los dos –procura que así sea, eh- &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así, a diferencia de los papás “ogros”, estos papás descubren en el enamorado al hijo que nunca tuvo y, por esa natural afinidad, puede llegar a convertirse en un involuntario obstáculo para su propia hija. No es rara la siguiente escena: tú y tu pareja o pretendida están saliendo rumbo al cine para una función que comenzará en media hora. Están claramente apurados. Pero justo en el instante de despedirse, al papá –que no ha captado la urgencia del contratiempo- se le da por iniciar una conversación que promete debate. “&lt;em&gt;Oye, ¿y viste el gol de Messí el otro día? El carajito es arrecho. ¿Quién te parece mejor, él o Maradona?&lt;/em&gt;” o a su mamá inquiríendote &lt;em&gt;“¿Y ya has probado las empanadas de tal sitio? Dime si no son espectaculares&lt;/em&gt;”. Solo un destemplado grito de tu dama (“&lt;em&gt;Ya pues, papáaaaa/mamáaaaaa, ¡vamos a llegar tarde por tu culpa&lt;/em&gt;!”) podrá desbaratar esa acalorada cháchara. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Muchos han caído en el cliché occidental de las etiquetas –sobretodo en el caso de la siempre vilipendiada “suegra”- pero, caballeros, por mi parte les digo que, sea cual sea los que les toquen, venérelos y enamórelos como a sus cómplices. Y con más razón: Amén de hacer de tu pareja o pretendida lo que es, de lo que te enamoraste; serán ellos primeros actores de esa película que pretendes emprender: los papás, las mamás, los hermanos y hermanas, los abuelos, los primos, los tíos, las mascotas. Todos son parte de esa escenografía que tienes o quieres para tu vida. Son, casi casi, como una Sagrada Familia paralela. Que espero disfruten o aprendan a disfrutar, y que nunca les llegue la Última Cena.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por mi parte, debo admitirlo. No sé si el destino me brindará la oportunidad de conocer a los míos. Sólo dentro de mi me consuela la, quizá falaz, pero vanidosa y optimista intuición de que -a diferencia de su hija- ellos no encontrarán un mejor reemplazo para mí. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1939752025795703389?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1939752025795703389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/y-tus-papas-tambien.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1939752025795703389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1939752025795703389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/y-tus-papas-tambien.html' title='Y tus papás también'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGiMQMYmkqI/AAAAAAAAAFk/upmbucrCyHc/s72-c/sexosentido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4160390842067673130</id><published>2010-08-11T19:56:00.000-04:30</published><updated>2010-08-11T19:58:29.202-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Cómplices</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGNAAVnS15I/AAAAAAAAAFc/_P4tN4IPGL0/s1600/secreto-para-ganar-dinero.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 302px; DISPLAY: block; HEIGHT: 303px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5504313544123013010" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGNAAVnS15I/AAAAAAAAAFc/_P4tN4IPGL0/s320/secreto-para-ganar-dinero.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Pongamos el ojo en la lupa caballeros. Mi madre dice “Cuando buscas o te emparejas con alguien, empero, también lo harás con la familia. Que sea bueno o malo el resultado, queda por cuenta tuya”. Sea consanguíneo o por afinidad, naturaleza humana, la personas con quien estás o a quien pretendes siempre tendrá esa persona que sabrá tanto o más que tú las intensidades de esa relación. Nuestro cómplice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser un amigo o amiga, hermana o hermano, su madre –con particularidades especiales que intentaré desarrollar a posterior- o una prima. Se telefonean a diario, inventan contraseñas, canjean chismes sobre ti, sabe que mañas tienes, en que “la has puesto” últimamente y hasta sabe de la existencia de esos lunares presumiblemente cancerígenos que tienes en ciertas áreas restringidas de tu cuerpo. Cómplices, socias, uña y mugre, que se reirán en tu cara de ti y tu jamás tendrás un ápice de sospecha en tu obnubilamiento pasional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que el/la cómplice tiene un poder insospechado y muchas veces obviado. Y si no le extiendes tu venia, tu relación –recuérdenlo- será un misterio patrocinado por Hitchcock. Olvídate de debutar en sociedad si no lo logras, mucho más si pretendes algo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y donde está ese poder? En la persuasión. Si usted no matricula, el/la cómplice te acusará y te amonestará con días de mortal disminución y olímpica indiferencia. Como parte de su estrategia, anegará el camino para que usted deje o perciba menos de esos ravioles de espinaca que prepara su pretendida y que tanto le gustan; o dificulten el alcance de esos regeneradores masajes nocturnos que busca con tanto afán. ¿No lo cree? Pues sépanlo señores, el/la cómplice tiene un poder conferido por tu pretendida de Fiscal en primera instancia de lo emocional. Y a la Ley hay que respetarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para agudizar la catástrofe, en ese juicio no encontrarás a nadie que medie por ti –y más complicado es cuándo el o la cómplice son más de uno o están agremiados- porque, o apoyarán la moción del cómplice mayor o simplemente no se meterán en esa cosa. El beneficio de negociar y promocionarte que puede conferirte el cómplice está negado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cómplice que te censure siempre dirá cosas como “Chama, ese carajo no es para ti”, “No está a tu nivel”, “Ese es un guevón” o “Vas a salir de Guatemala pa’ Guatepeor” entre otras frases. Y si no es suficiente, recurrirá a dramáticas sentencias como “Desde que andas con ése estás cambiada” o “Ya ni con nosotras sales”. La cómplice incluso puede llegar a ser tan sabia y hábil para voltearte la tortilla. “¿Qué vas a hacer pa’ allá con él. Vente con nosotras, vamos a rumbear y a pasarla fino. Además, en la reunión estará el chamo que conocimos el otro día que está buenísimo. ¿Te acuerdas? Ufff, eso es tuyo mamita”. Si usted ha sido cómplice o ha conocido a alguno, sin identificarlo, sabrá que estoy en lo correcto. Y no se ría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ante eso, uno como hombre básico que es, atiende a reacciones de falsa supremacía como “¿Acaso yo estoy empatada con él/ella?”, “¿Esta relación es nosotros dos o qué?” o “Acaso ella te da lo que yo te doy”. Falso hermano. Si ya ha caído en eso, busque un depurativo con urgencia porque usted está pelando y no precisamente cambures. Y no habrá ante eso un árbitro justiciero que le ponga fin a ese combate disparejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted, enjutado caballero, dirá que lo que estoy planteando es cobarde o absurdo. O que cómo es posible que este incipiente escritor y aprendíz de analista abogue por semejante teoría. Pero recuerde la sabia frase “primero fue sábado que domingo” y, cuando usted ponga la torta y lo envíen de cuarenta y para la cola, será la cómplice la primera en saberlo y con el poder para relajar el trance con su pareja o pretendida, naturaleza humana. Ellas lo saben…y ya han pasado por eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que guarde en la gaveta esos pulseos de egos que no sirven para nada y sea inteligente. Identifique a su cómplice, que es, en su secreto, su socia por afinidad en su empresa sentimental. Sea agradable y honesto. Enamórela. Quien sabe si, además de sus buenos oficios, podrá también encontrar a un/una amiga sincera y una suerte de avejentada Virgen de la Anunciación que aparecerá detrás de usted para interceder por ti ante Ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo espero que la mía, mi cómplice, me de sus bendiciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4160390842067673130?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4160390842067673130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/complices.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4160390842067673130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4160390842067673130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/complices.html' title='Cómplices'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGNAAVnS15I/AAAAAAAAAFc/_P4tN4IPGL0/s72-c/secreto-para-ganar-dinero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4679846317917337084</id><published>2010-08-09T20:06:00.000-04:30</published><updated>2010-08-09T20:44:38.644-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Libros de Infancia</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGCfn7CuWyI/AAAAAAAAAFU/mRTYSQxQGHw/s1600/esencial.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5503574252859579170" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGCfn7CuWyI/AAAAAAAAAFU/mRTYSQxQGHw/s320/esencial.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Más que escribir –o intentarlo- me gusta leer. Y este fin de semana me encerré en casa dando tumbos en los viejos libros de mi improvisada biblioteca para revivir un poco las letras de mis tiempos infantiles –que, creo, aún siguen vigentes con ínfulas mocosas de alma enamorada-. Entre las páginas roídas de Twain, Poe y Saint Exupéry, recordé mis primeros contactos con las letras. Épocas en las que quería escribir un cuento, pero todavía no sabía qué decir.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En ese entonces Mark Twain era un monstruo enorme, un viejo loco que sabía mejor que ningún adulto con qué cosas fantasea un chico de doce años. Yo quería fingirme muerto para ver cuál era la reacción de mi familia. Mil veces había soñado con eso. O con ir a una isla desierta junto a un mejor amigo y fumar en pipa, y comer lo que se cayera de los árboles. Navegar en una balsa de madera con un negro loco. Encontrar un montón de plata robada y ser el héroe del pueblo. Conversar toda la noche de cosas graciosas o de temas de miedo con unos viejos barbudos recién llegados del mar. Odiar la escuela tanto como querer aprender todo de golpe, pero de otra forma. Y hasta quemar los libros del colegio. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La primera vez que un libro me puso la piel de gallina fue cuando llegué a la parte del monólogo final de Huck; era un párrafo largo que, de tanto releer, ya me sabía de memoria. Lo repetía mil veces a oscuras en mi cama, con el fanatismo de una oración cristiana. Aquélla fue quizá mi primera forma de religión: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—&lt;em&gt;Mira, Tom&lt;/em&gt; —yo ponía una voz que ahora no me acuerdo— &lt;em&gt;no quiero saber nada con todo ese dinero... Así como están las cosas, todo me parece servido en bandeja, a la vida buena la tengo al alcance de la mano, y me resulta la mar de fastidioso no tener que preocuparme por nada. Además debo usar esos estúpidos zapatos, e ir a la iglesia los domingos, y la viuda no me deja silbar, ni fumarme mi pipa en paz, y para maldecir a gusto tengo que esconderme en el establo... Hagamos una cosa, Tom; quédate tú con la pasta, y me tiras unos duros cada vez que sople el viento..., que no vale nada, Tom, lo que no nos cueste un poco conseguir. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;A los doce años yo no veía la hora de encontrarme con alguien que hablara así. Yo no sabía que eso no era una jerga gloriosa de libertad, sino la resaca de las malas traducciones al español. Pero en las conversaciones corrientes yo decía la mar, y también decía pasta, y de noche soñaba con el ruido del Mississippi, envidiando la suerte de los niños que tenían a la vuelta de su casa un río con tantas consonantes -La quebrada que estaba cerca de mi casa no tenía ni nombre-, y con tantos esclavos nocturnos escapando de los campos de algodón. Los míos eran de cujíes y de caña de azúcar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Verne, en cambio, me parecía fastidioso. Creo que me gustaban más las historias en donde las personas debían ingeniárselas con poco para lograr felicidades breves: nada de artilugios ni de globos aerostáticos para dar la vuelta al mundo en tiempo récord; ésos eran medios mecánicos con fines pretensiosos. En las historias de mis libros debía haber personas normales que descubrieran la verdad casualmente, y que esa verdad los llevara a la consumación de la dicha. Porque en realidad, pensaba yo, “&lt;em&gt;no vale nada, Tom, lo que no cueste un poco conseguir&lt;/em&gt;”. Pero tampoco valía mucho conseguir nada dramáticamente, sin un poco de buen humor y de azaroso desinterés. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que por esa razón me decepcioné de Sherlock Holmes, otro de los libros de mi pre-púber época. No logré engancharme con ella –ni tampoco con su reciente versión postmoderna del cine, y que me perdonen si me lee alguna fan de Robert Downey Jr o del ex esposo de Madonna- pero, cuando llegué a la parte donde Sherlock y Watson debieron usar armas de fuego para resolver uno de sus casos, me parecieron, ambos, tan falsos como la segunda época de Tom y Jerry -cuando usaban moñito y eran amigos- ¿No era Sherlock el que decía que “el mejor arma que tiene un hombre es pensar cinco minutos más, allí donde los demás suponen que ya no hay nada que pensar”? Era triste ver usar un arma a alguien que dijo una frase tan trascendental. Ojalá todos pensáramos cinco minutos más. Me echaron a perder al personaje. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Fue por ese entonces que llegaron dos señores que cambiaron toda mi incipiente percepción de incipiente lector. Poe y Saint Exupéry. Con el primero, sus cuentos no tenían nada que ver con todo lo leído hasta entonces. Si en lo que había leído antes las historias empezaban directamente, incluso hasta con una raya de diálogo y un planteo lineal, Poe me descubría otra manera de envolverme: diciendo la verdad desde el principio, escribiendo cosas como “bueno, está bien, para empezar debo decir que estoy loco y que voy a matar a ese viejo sin ningún motivo”. Y en el segundo párrafo yo empezaba a darme cuenta que la locura no consistía en la levedad de escaparse de la casa por la noche con un mejor amigo y asustarse con los sonidos secretos de los animales sino, por ejemplo, emparedar a tu esposa en una columna del sótano y esperar a que llegue la policía a preguntarte cosas inquietantes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;O saber, de golpe, que muchas veces hay misterios que traspasan la lógica y que sólo se pueden explicar desde los parámetros de la insanía, del deliro y de la enajenación mental. Un loco te explica con su fría coherencia por qué comienza a sentir los latidos del corazón de un muerto, y uno no puede más que aceptar que un muerto, enterrado a dos metros bajo el parquet de la pieza de su verdugo, puede muy bien empezar a hacer saltar los postigos de las ventanas con su sola presencia. Muy bien podía ser. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Era imposible pero era probable, ¿o no me pasaba algo parecido cuando falsificaba la firma de mi mamá en el cuaderno de tareas?¿No se me pasaba por la cabeza que la profesora ya había llamado a casa por la mañana y que ya toda mi familia estaba enterada del fraude, y que nadie decía nada solamente para gozar un poco más con mi sufrimiento? ¿No se me atoraba la empanada en la garganta como si quisiera llorar por una cachetada que nadie me había dado todavía? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por su parte, con Saint Exupéry me adentré en los cortes transversales del significado de la vida, de la amistad y del amor, que aún me cuestionan por estos días. Desde mi B612 particular, descubrí la imaginación en la caja del cordero, los problemas en los baobabs, las tareas en los volcanes, los celos en el globo, la amistad en el zorro y el amor en la rosa. ¡Ay, la rosa! Espléndida, magnífica, única en su planeta, la metáfora de la mujer amada, la que se ha quedado para siempre en el corazón. Bonita, de olor delicioso, perfecta con sus imperfecciones, pero frágil, a la que había que mimar, cuidar y estar siempre atento a ella. La imagen de la inexperiencia del pobre principito. Hoy te entiendo Principito, pues yo tengo mi rosa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luego vendrían el Neruda de “Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy”; el Cortázar de los Cronopios y la Rayuela “del placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad” y el Benedetti de “Mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos (…) esperando por fin que me necesites”. Pero eso ya es otra historia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que fueron esas lecturas infantiles las que me llevaron a querer escribir. Sólo espero ser como sus autores para atinar siempre en lo que te gusta y quieres leer. En ese propósito me seguiré desvelando en las noches, durante muchas noches; para contarte una historia, y después otra, arrancando las hojas en blanco del cuaderno y echando luz sobre mis sueños y mis miedos. Para que quieras leerme siempre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4679846317917337084?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4679846317917337084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/libros-de-infancia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4679846317917337084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4679846317917337084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/libros-de-infancia.html' title='Libros de Infancia'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TGCfn7CuWyI/AAAAAAAAAFU/mRTYSQxQGHw/s72-c/esencial.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6597804130373148408</id><published>2010-08-05T19:41:00.000-04:30</published><updated>2010-08-05T19:59:46.769-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Versus</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFtT94vJhbI/AAAAAAAAAFM/0_wilPz7Bco/s1600/calendariomaya.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 314px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5502083692430460338" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFtT94vJhbI/AAAAAAAAAFM/0_wilPz7Bco/s320/calendariomaya.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un conocido en la tienda de tatuajes, a donde fui este fin de semana a retocarme uno de mis viejos garabatos me asomó, previa consulta de su libro de apuntes, que en el Calendario Maya a mi fecha de nacimiento le corresponde el &lt;em&gt;Símbolo de la Tormenta&lt;/em&gt;. Si le entendí bien, eso significa que estoy destinado (o condenado) a ser y vivir del modo en que actúan las tormentas; es decir, siguiendo un curso inestable, sinuoso, alborotado y errático. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tal designio Maya, como comprenderán, no me resulta para nada alentador, salvo por un detalle que sí encuentro fascinante: las tormentas vistas por fuera parecen caóticas, turbulentas, imparables, pero en su centro más íntimo, en su justo medio, su energía concéntrica da lugar a una absoluta estabilidad y quietud. Creo que esa contradicción se aplica perfectamente a mi vida en estos últimos meses: bajo las agitadas rutinas en que se me va la vida día a día –el trabajo, los proyectos y yerbas varias – hay un denso vacío, una marea de silencio, un hueco. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es desde ahí, desde mi propio centro, que ahora estoy tratando de ver, apreciar y comprender todo lo que ha ocurrido en los últimos meses: descubrimientos, altibajos, amor del más intenso, confusión, arrebatos, mareas que suben y bajan, esperanzas, cariños que difícilmente podría retribuir en iguales dosis. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy escribo este post desde el medio de la tormenta que, según el conocido, se agita en mi interior. Lo curioso es que al hacerlo me siento casi duplicado. Ser un personaje en este blog y a la vez su autor es una situación extraña que me aturde. De hecho, durante estos días me ha rondado el presentimiento de que el Personaje secuestró al autor, lo amarró por la cintura, le puso tirro plomo en la boca y se ha adueñado de él para escribir los últimos relatos. El que firmaba, entonces, no era -o soy- yo, sino el enamorado, el confundido, el inquieto, el rebelde… mi heterónimo y homónimo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Es como si fuera una especie de androide o robot mecánico, en cuya cabeza está, insertada, una pequeña cabina operada por un hombrecito, un piloto minúsculo, que –visto bien de cerca— también soy yo mismo. Es decir que Yo, el de carne y hueso, es conducido en su intimidad por este Yo blogger como si fuera un armatoste, una nave cuyo fuselaje tiene la forma de un tipo no muy alto, moreno oscuro y gordito –por lo menos creo que se siente cómodo en espacio, eso creo-. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi cuerpo es una escenografía y un laboratorio. Un cascarón. Mis ojos son solo los dos ventanales desde los que diviso el exterior y monitoreo mis movimientos. Mis orejas son dos ventiladores potentes; mis fosas nasales, dos turbinas. Por un largo tubo interior puedo deslizarme y bajar a reparar mi corazón cuando se traba –constantemente- y por una secreta escalera caracol subo a revisar los cables chamuscados de mi cerebro, siempre tan expuesto al cortocircuito. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En esta cabina tengo una consola repleta de botones y palancas que activan mi sonrisa, sacuden mis brazos, me hacen andar, toser, parpadear, llorar. Si vieron la película “Quieres Ser Jhon Malcovich”, algo me van a entender. Y si recuerdan cómo funcionaba Mazinger Z, sabrán perfectamente a qué me estoy refiriendo. Me siento como una Matrushka, una de esas muñecas rusas que, al abrirlas, aparecen de nuevo, multiplicadas. Es como ir a una fiesta infantil, ver a un Barney animando la fiestica, dirigirse hacia él y arrancarle con furia la cabeza para descubrir –con gracioso horror– que es el propio Barney el que se interpreta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En este instante me parece estar sentado en esa cabina microscópica alojada en mi cabeza. Lo único que hago es escribir. El Yo mecánico y gigante (es un decir, o un piropo masturbatorio) está quieto, como un enorme juguete apagado. Yo estoy dentro de él, como si fuera su conciencia, procesando lo que hemos vivido juntos en los meses y semanas recientes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y es en nombre de él que tengo que agradecerles a todos los que han estado cerca: a los amigos que han soportado mis cambios de humor inexplicables, a los conocidos que han tratado de descifrarme. A Ella por ser la musa, motor y combustible de esta tormenta. -Sé que varios de los últimos post he estado muy agradecido, luego explicaré por qué- &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que aquí –adentro, es decir, en mi cabeza— no ha pasado nada que haga afectar gravemente al Yo rutinario, al que debe mostrarse en la rutina habitual, aunque a veces –lo confieso- uno y el otro se confunden, peleándose tomar la batuta del día. Quizá con esto justifico mi temperamentalidad. Afortunadamente, el Yo personaje sigue siendo un tipo noble y permite que en poco tiempo me estabilice y regrese a la calma, a la paciente espera… aunque dejando siempre en claro que está allí, que por ahora él es el que manda -¿O ella?-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí, como el piloto pigmeo de mí mismo, dejo de escribir, me reacomodo en mi silla de mando y procedo a encender la maquinaria del personaje. Muevo una llave, aprieto un botón, piso un pedal, jalo una palanca, acelero y hago roncar al motor. Voy avanzando, buscando las condiciones para despegar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6597804130373148408?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6597804130373148408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/versus.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6597804130373148408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6597804130373148408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/versus.html' title='Versus'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFtT94vJhbI/AAAAAAAAAFM/0_wilPz7Bco/s72-c/calendariomaya.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-321013598633808292</id><published>2010-08-03T19:51:00.000-04:30</published><updated>2010-08-03T20:12:17.517-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>¿Qué te hace delirar?</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFiz_3wQxYI/AAAAAAAAAFE/GTSnGP80XVY/s1600/Shadow_of_Lady_in_Dungeon_IMG_7546.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 213px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5501344854712567170" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFiz_3wQxYI/AAAAAAAAAFE/GTSnGP80XVY/s320/Shadow_of_Lady_in_Dungeon_IMG_7546.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi último sueño se colmó de neblina en la calle asfaltada de un pueblo. Afuera había alguien que golpea a mi puerta, pero estaba todavía en el sueño y no alcanzaba a despertarme. Sabía que, del otro lado de la calle, se oía un ruido de nudillos contra la puerta, pero me siento imposibilitado de escarbar entre la neblina y opto por esperar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se va el sueño y ya están casi abiertos mis ojos y me duelen. Mi entendimiento de hombre que despierta se entera que he estado durmiendo en el sofá de la sala y que golpean desde hace una hora. Trato de quitarme la pereza para abrir la puerta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Ya va- digo &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Andrés? Se oye en una voz dulce, pero contundente a la vez &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Saco la llave. Mi mano hace girar la cerradura un par de veces, mientras mi otra mano abre la puerta lo suficiente para que mi ojo pueda ver qué pasa afuera. Está oscuro por completo. Reseca todavía, mi voz pregunta: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—¿Quién es? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nadie contesta. Aprieto fuerte el puño mientras vuelvo a preguntar. ¿Quién es? Una sensación de frío me recubre el cuerpo, se me hace un nudo en la garganta, que baja como un rayo al estómago y a los testículos, que gritan y se contraen, y me palpitan los párpados. Siento un espasmo de calma, un orgasmo al revés. Pongo los ojos en el suelo y veo unos pies pequeños, delicados, pero que no termino de detallar porque están recubiertos de la neblina. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Estoy mareado. Los pies delicados recubiertos de neblina tocan punta a punta los míos, como buscando un abrazo pícaro entre los dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Un ser vestido de negro aparece luego de que por cuarta vez he preguntado: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Quién es? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se presenta como alguien que me ha estado leyendo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—Me he tomado el atrevimiento de molestarlo para hacerle unas pocas preguntas- te dice dulcemente- de no estar usted muy ocupado-. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le respondí que no.—Adelante, pase — contesté&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras lo acompaño a la sala le pregunto: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—¿Cuál es su nombre? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El ser vestido de negro me mira fijamente las manos. Es porque mis dedos sudan y están interesados sólo en la sombra que no para de moverse. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me remuerde la curiosidad y vuelvo a preguntar &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—¿Cuál es su nombre? — &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—Es alguien que ya sabes—responde el cuerpo vestido de negro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El nombre del cuerpo vestido de negro es “alguien que ya sabes”, pensé, o quizá ese sea el apellido. Porque los nombres son siempre algo así como Juan o María. Aún no sabía si era hombre o mujer &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—¿Cuál es el origen de ese apellido? —pregunté. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero ya no quiero hacer preguntas. “Alguien que ya sabes” es quien quiere hacerlas, -pensé, ya me lo había dicho- &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, “Alguien que ya sabes” comenzó a reírse de algún chiste que quizá no escuché, y entonces también río, por no ser descortés en mi propia casa. El cuerpo y yo nos reímos sospechando festejar una gracia, o una tontería. Pero mi preocupación, en el fondo, seguía siendo ese nudo, esa corriente que sigue recorriendo mi cuerpo. Los pies siguen punta con punta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;III &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;Me veo sentado frente a “Alguien que ya sabes”, con la vergüenza de la cara con sueño y la curiosidad de la cosa.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como si nada estuviera pasando me pongo a hablar con “Alguien que ya sabes” y le pregunto si es periodista o solamente lector tuyo, si vive cerca o si es de lejos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Alguien que ya sabes” sólo menea la cabeza, siempre, de un lado a otro de la sala, y me sonríe. Me escucha con atención de discípulo, y hay en sus ojos un brillo transparente. Tiene sin dudas ojos de mujer hermosa, y esa mujer que hay allí, en esos ojos, te está deseando. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me desea, pensé, y pienso en Oscar Wilde, que se acostaba con sus idólatras más tiernos.&lt;br /&gt;Pero también te da miedo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los ojos se transforman de pronto, los míos, y entiendo, con la misma cara de idiota que pone un niño cuando comprende la muerte, de qué se trata. Me toco el pecho y, efectivamente, noto que hay un hueco. Y lo toco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Le pasa algo? —está preguntando “Alguien que ya sabes” &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me toco el pecho hueco y la cosa empieza a latir más fuerte, lejana, rosa y azul, repugnante.&lt;br /&gt;-Músculo escapista- pienso -músculo escapista que se ha resbalado de alguno de mis agujeros&lt;br /&gt;Mientras un hormiguero explota en mi espalda y se extiende a mi vientre, mientras todo menos mis manos tienen un lugar en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;IV &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;“Alguien que ya sabes” me pregunta&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Qué te hace delirar? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le contesto la verdad &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—La música, escribir y una mujer—le digo &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Empiezo a suponer que todavía estoy dentro del sueño. Tal vez todavía no me desperté a atender la puerta, pienso &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—Cuénteme desde el principio — me pide “Alguien que ya sabes” &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le cuento que quien me ha hecho redescubrir todas esas cosas es una alguien a quien extraño muchísimo y que, aunque no la he reencontrado en mi privacidad, aún me remuerde esa sensación de deseo que sentí desde la primera vez que la vi, y más cuando empecé a conocerla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sólo conservo de ella unos recuerdos vibrantes. Y los ojos llenos de brillo mientas la espero- digo con un suspiro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le cuento a “Alguien que ya sabes”—que me mira con ojos de discípulo hambriento— que hasta el arte, posiblemente nuestro único escape solista, nuestra gran aventura particular, en tu caso y en los últimos meses, le ha venido perteneciendo totalmente a ella. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;—"¿Sabes que ha sido duro? Saber que un buen cuento, un buen poema, una buena historia, sea enteramente de alguien que no tienes cerca. Y que las extrañas, y que te hace falta. A veces pienso que no hay batalla propia más peligrosa que una mujer que no sabes si te quiere pero sabe que tú sí. Esa mujer puede matarme si lo desea, y es sabido que las mujeres siempre quieren matarnos. Pero yo podría morir sólo por un beso de sus labios. Y volver a nacer para volver a morir”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me quedo con los ojos perdidos en esa época velocísima. Supongo, pero esto no se lo digo a “Alguien que ya sabes”, que si aquel tiempo tuviese un aroma, ese aroma sería el de una cáscara de naranja quemándose sobre una hornilla. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Alguien que ya sabes” sonríe cuando termino de decir lo anterior. Pensé dejar de hablar allí mismo. Pero su sonrisa, no sé por qué, me obliga a contarle algo más: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—Las mañanas eran y siguen siendo un lugar para mencionar su nombre y darle los buenos días. Las tardes, un buen rato para tomar el café, y las noches, todas las noches, momentos largos y por lo general hermosos, en los que se ansiaba la charla, un trago y un beso. Si la suerte lo brindaba, en la noche había amor. Era una energía que me quemaba el alma en una eufórica danza. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y contándole esas cosas a “Alguien que ya sabes”, me doy cuenta que mis ojos brillantes sueltan una lágrima nostálgica. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Alguien que ya sabes” ha escuchado todo como un discípulo de ojos hambrientos, con esos ojos de mujer que me desean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;V&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nada te resulta extraño esta noche y mucho menos las preguntas de “Alguien que ya sabes”. Tengo que reacomodar las palabras, eso es lo único que importa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;—¿Qué te hace delirar? —está preguntando “Alguien que ya sabes”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me quedé paralizado ¿No había sido esa, acaso, la pregunta que acababa de contestar? Pensé que sí, que estaba completamente seguro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora estoy convencido de que todo lo que está pasando es un sueño, que aún no me desperté a atender la puerta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entonces decido contestar la pregunta otra vez, pero esta vez para manejar el sueño a mi antojo. No hay nada más excitante que soñar sabiendo, pienso. Pienso que debo tener cuidado de no hablar demasiado alto, porque sé que de esa forma me podría despertar y ahora solamente quiero seguir soñando. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le cuento a “Alguien que ya sabes” otra verdad. Le digo que tengo ganas de besarla. Escaparme con ella, y emborracharte y cantar, y prender el fuego en invierno, y volver a ponerme en posición retadora, y dejarme dominar de nuevo. Le digo que la deseo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Le digo que siempre me ha gustado manejar los sueños a mi antojo. Que darme cuenta al tiempo de estar soñando es lo que más me agrada, y que justamente ahora, le digo, estoy soñando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;—Ahora estoy soñando —le digo a “Alguien que ya sabes”, que me mira y mueve la cabeza de un lado al otro de la sala, y que sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;VI &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;“Alguien que ya sabes” se levanta de la silla y comienza a caminar hacia atrás. Yo sé que es un sueño, porque en la vigilia los invitados nocturnos no caminan hacia atrás en tu propia casa, y mucho menos tienen ojos enormes de mujer hermosa, como “Alguien que ya sabes”. Camina hacia atrás, dejándome sólo un silencio en la escena&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Trato de quedarme tranquilo entre la inquietud. “Alguien que ya sabes” me dice &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—Me pongo esta piel —me dice “Alguien que ya sabes”—. Dejo mis huesos y me visto así, para confundirme. Pero los ojos no los puedo transformar. No es un problema grave, pero tú te has dado cuenta. Sabes que soy mujer. Que soy esa mujer. Tú no me miras a los ojos cuando hablas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La cosa rosa y azul, repugnante, que cayó al suelo late vertiginosamente y no para de moverse. Yo tranquilo. Tranquilo. Pienso que va siendo hora de despertarte y atender la puerta de una vez. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Alguien que ya sabes” continúa caminando hacia atrás. Antes de resbalarse con la cosa y dejarla inmóvil para siempre, alcanza a preguntarte, sin que pueda yo escucharlo: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;—¿Qué te hace delirar? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-321013598633808292?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/321013598633808292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/que-te-hace-delirar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/321013598633808292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/321013598633808292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/que-te-hace-delirar.html' title='¿Qué te hace delirar?'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFiz_3wQxYI/AAAAAAAAAFE/GTSnGP80XVY/s72-c/Shadow_of_Lady_in_Dungeon_IMG_7546.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-3008681667684341512</id><published>2010-08-01T20:18:00.001-04:30</published><updated>2010-08-02T00:00:26.917-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Una voz literaria</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFYXDrhEUQI/AAAAAAAAAE8/anw_Hejx4kE/s1600/metro2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500609346868105474" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFYXDrhEUQI/AAAAAAAAAE8/anw_Hejx4kE/s320/metro2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Tu silencio habita el mío&lt;br /&gt;Y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bebe. "Tu Silencio". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Camino a una pesada guardia dominical, en la impasividad dominical del Metro, pensaba en los próximos escritos y conjugaba alguna metáfora que podría ser utilizable: "&lt;em&gt;Caminaba por la calle con la seguridad y el alivio de aquellos a quienes se les ha destapado la nariz después de cuatro meses&lt;/em&gt;". Me pareció graciosa la frase, más que nada porque en la metáfora misma había una pequeña historia escondida: la del estado de una persona que anda toda una época con la nariz tapada y de un día para el otro, le vuelve el aire a los pulmones y va a caminar por la avenida sacando el pecho. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y me dije que lo que esa metáfora tenía de bueno era una generalización poco corriente de un estadio que en estos meses se ha hecho poco habitual. Y en ese sentido, traté de hacer ejercicios metafóricos con escenarios más recurrentes en mí en estos últimos meses. Y decía para mis adentros. “ &lt;em&gt;Y se asustó tanto que puso ese gesto que usan las personas cuando se zambullen en una piscina con los ojos abiertos y descubren en el fondo, atadas con correas, a sus madres ahogadas desde hace días&lt;/em&gt;". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sonreía disimuladamente en el asiento azul –no, no había ni personas discapacitadas, ni adultos mayores ni damas embarazadas-, tratando de engañarme diciendo que estoy afinando mucho más el uso de mis técnicas literarias, pensando que con eso voy a hacer un cuento absurdo en el que insertaría uno de estos recursos cada dos o tres renglones. En ese momento, una voz se apresuró a soplarme al oído: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-&lt;em&gt;No, negrito... La escritura se agota en un párrafo si no guarda una mínima intensión.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La voz interna que me interrumpía me pareció sabia, y quise seguir oyéndola. Continuó:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-&lt;em&gt;Es todo un trabajo hacer que un buen escrito salga de una idea poco formal, pero en tu caso, aún tienes muchas cosas que decir como para perder el tiempo de esa forma&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me quedé pensativo y confuso, igual que esas mujeres que salen con dos y tres hombres y a los nueve meses no saben quién pueda ser el padre de su hijo. Le pregunté a esa voz interna: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;-¿Y las metáforas?¿No las puedo usar para contar historias? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La voz encendió un cigarrillo -sí, dentro del Metro- y me miró fijamente:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;-Puedes utilizar lo que quieras, siempre y cuando sea con intencionalidad. Estás por ahora condenado a escribirme. Lo necesitas, porque te hago falta… hazlo con devoción, hazlo con naturalidad y picardía, recordando lo hermoso, como si estuvieses recibiendo una postal diciendo que, después de tanto tiempo, no he olvidado aquella vez primigenia en la que hicimos el amor con tanta curiosidad y desenfado, retándonos el uno al otro de forma amnésica&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Miré a mi voz interna con asombro, puesto que ella ya estaba enseñándome cómo usar el recurso de las metáforas antes de que yo mismo empezara a practicar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;-¿Cómo me jodes así?&lt;/em&gt;—le dije—, &lt;em&gt;estás usando el recurso mucho antes que yo&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La voz sonrió, me picó el ojo y meneó la cabeza. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;-¿No te das cuenta?&lt;/em&gt; —me dijo, fraternalmente— &lt;em&gt;Si tu voz interna, que vendría ser yo, está usando tu recurso, es porque lo has internalizado y ya no forma parte de tu costado conceptual: ha encarnado en ti y es algo inherente a tu subconsciencia. Úsalo, siéntate y escríbeme como tu quieras &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dicho lo cual, la voz interna se bajó en la estación de Plaza Venezuela, igual que esos pasajeros que perciben que el aire acondicionado del vagón se dañó. Y me quedé absorto pensando: ¿Cómo dejar de escribirte? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-3008681667684341512?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/3008681667684341512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/una-voz-literaria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/3008681667684341512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/3008681667684341512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/08/una-voz-literaria.html' title='Una voz literaria'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFYXDrhEUQI/AAAAAAAAAE8/anw_Hejx4kE/s72-c/metro2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5121625326993739985</id><published>2010-07-29T18:26:00.000-04:30</published><updated>2010-07-30T08:44:54.968-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Inamovibles de mi lista</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFIWpx2vc2I/AAAAAAAAAE0/SpcJL9cVg_U/s1600/milgracias.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 196px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499483001986184034" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFIWpx2vc2I/AAAAAAAAAE0/SpcJL9cVg_U/s320/milgracias.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Una tarde en mi pre adolescencia, cansado de que mi madre me pegara por ser malo, vago y mentiroso —esto fue alrededor de mis doce años—, hice una lista de todas las personas buenas o trascendentes que conocía, y empecé a desconfiar de ellas. Yo tenía una teoría, o más bien una esperanza: sospechaba que ningúna persona era capaz de ser maravillosa todo el tiempo y para siempre. Nadie podía dejarte una huella imborrable por tanto tiempo, por lo menos esa era mi teoría, y lo arduo de la bondad no era el esfuerzo por perseguirla. Todo matizado con un halo de rencor y rebeldía, un odio sin causa que me llevaba a hacer cosas vandálicas en lo que consideraba venganzas justificadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese tiempo, en mi lista de personas maravillosas estaban mi abuela, que siempre me dejaba plata para comprar dulces y me dejaba meter el dedo en la crema de los suspiros cuando cocinaba, el cura Pablo, que siempre nos daba buenos consejos en los campamentos y era muy chistoso y la profesora María Teresa; mi profesora de sexto grado, que siempre me consentía y me ponía de ejemplo en la clase. Como ven, mi calibración de la bondad era extremadamente efímera. Lo cierto es que, todos los demás seres humanos conocidos por mí, en persona o de vista, algo malo habían hecho; ya habían resbalado alguna vez, igual que yo. Incluso mi padre, que si bien era bastante bueno porque nunca me había pegado, dos por tres me escatimaba dinero por el puro placer de verme pobre y en desventaja moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia de esta lista de personas maravillosas, sin embargo, me angustiaba. Miraba el &lt;em&gt;top three&lt;/em&gt; a cada rato, con admiración y vergüenza. Necesitaba quitarlos del medio, conocer sus debilidades y descubrir su costado horrendo para poder tacharlos del papel. Debían desaparecer de la lista uno por uno, hasta que no hubiese ningún bueno haciendo sombra a mi alrededor. Mi idea era simple: si el ser humano, sin excepciones y al por mayor, ya venía estropeado de fábrica, entonces mi maldad sería un pecado minorista, una perversión del producto final, de la raza entera, y no un fusible defectuoso de mi fútil carácter pre adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero en bajarse de la lista fue el cura Pablo. Cuando en todo el pueblo comenzó a correr la bola que les metía mano a las muchachas del campamento. Sentí alegría de poder quitar —¡por fin!— a alguien de mi espantosa lista de los maravillosos. Fue gloriosa la tarde en que taché, con tinta roja, el nombre del cura bueno que ya no lo era tanto. Y mi respuesta ante la acción del cura fue manchar, con unos amigos, las paredes de la parroquia con los nombres de las niñas que presuntamente había manoseado, e improperios súbidos de tono (donde, si hubiera usado "pederasta" hubiera sido todo un halago). Nunca se enteraron de nuestra acción, pero por mucho tiempo la gente del pueblo estuvo buscando a los "delincuentes" que hicieron semejante perjuicio a la iglesia. Con el tiempo se comprobó que el cura Pablo era inocente de todo, pero la maldad estaba hecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quedaban dos nombres solamente en el papel. Sí señor: había más posibilidades de que la maldad fuera un destino común, y no mío. Para festejar esta variable, fui todavía más malo, más vago y un mentiroso muy perfeccionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda en "caer" fue mi profesora María Teresa. Eran los tiempos en los que comenzaba a fumar y la espigada y consentidora profesora me había pillado fumando escondido detrás de las canchas del colegio con los más mala conducta del salón. Ámbos cruzamos las miradas, ella con su cara de decepción y yo tratando de aguantar la bocanada. Creí que no trascendería de allí, total, la profesora siempre me consentía. El balde de agua fría cayó cuando mi madre en la sala de la casa me reclamaba por qué estaba fumando y todos los perjuicios que eso traía para mi edad. Nunca volví a mirar igual a la profesora: le pinché los cauchos del carro y -lo confieso- hasta lo oriné. Volví a aplicar la de los graffitis indecentes y hasta comencé a correr el chisme de que estaba saliendo con otro profesor del colegio, cosa por la que casi la botan. Lo que fue un acto de interés en mi bienestar por parte de la profesora, terminó siendo en mi rebelde pre adolescencia una afrenta que terminó con toda una relación de confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanzaron unos años, entré en la adolescencia y comencé a ser cada vez mas irracional y rebelde. Empecé a beber, a descreer de mis padres, a mentir sin culpa, a escaparme de clases, a engañar señoritas con cuentos falsos. Ya era casi un hombre y mi teoría de la gente maravillosa estaba trastabillando mis intensiones de ser un buen hijo y una mejor persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un acontecimiento el que me hizo redescubrir nuevos matices en mi insolente rebeldía.&lt;br /&gt;Cierto día estábamos en casa de una amiga de mi madre. Mientras ellas conversaban en otra habitación, vi un billete grande sobre el televisor. Era un papel verde y un número de tres ceros, en aquel entonces, un billete de mucho valor. La sensación fue indescriptible. Más tarde, en casa, el billete me quemaba las manos. Entonces salí a la calle y me lo gasté en una docena de pequeñas estupideces mecánicas o comestibles que por la noche, claro, no pude justificar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis padres supieron, al ver el botín, que yo había robado, pero no lograban que les dijera a quién. Yo estaba mudo y feliz en mi coraza de maldad. Entonces mi madre, que nació para policía pero se quedó como comerciante, llegó a mi habitación con el Nintendo Asiático –que en ese entonces era la sensación- en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;O me dices a quién le robaste la plata o rompo ésta vaina.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;—¿Y si te lo digo, qué?&lt;/em&gt; —quise saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;em&gt;Pides perdón a quien se lo robaste y mantendrás entera la cosa ésta&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trato no estaba mal, pero yo no podía ser bueno, ni siquiera cuando me lo ponían en bandeja. La bondad era también, ante todo, una vergüenza. Entonces resolví seguir siendo malo hasta las últimas consecuencias. Decidí pedirle perdón a un inocente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;em&gt;La plata se la robé a la abuela&lt;/em&gt;—mentí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre me dio un billete idéntico y ambos me llevaron a la rastra a la casa de mi abuela, a la que tuve que explicarle un robo falso que no había ocurrido en su casa, ni del que ella había sido víctima. La vieja, en lugar de mostrarse sorprendida por la noticia, abrió su monedero, dijo que sí, que efectivamente le faltaban dos mil bolívares, y aceptó el dinero. También mis disculpas llorosas. Después, con ojos pícaros guardó el billete en su delantal, el billete ajeno, y me guiñó un ojo. Al día siguiente se había comprado unos utensilios de cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue casi poético eliminarla de la lista. Mi abuela también era mala, pero había decidido serlo para salvarme. Y me había salvado, sin ella saberlo, doblemente. La quité de la lista de los maravillosos eternos pero la puse en un lugar mejor, y para siempre. Hoy en día, pienso lo magistral que fue para enseñarme que, en ocasiones, los actos que pueden parecer afrentosos o que no entendemos, pueden venir revestidos de cariño e interés real. En tosco envase, aprendí, se puede conseguir vino de buena calidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, al crecer y rodar en la vida, uno va descubriendo nuevas cosas de las cuáles en tiempos púberes -o por los menos en los míos- eran imposibles de conceptualizar. La solidaridad, la amistad, el compañerismo, el justo regaño cuando es verdaderamente necesario, el consejo oportuno y el amor, el más enrevesado de todos los sentimientos, pero que depende de la óptica donde se mira y siempre te deja una huella de enseñanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy la lista sigue siendo corta, pero más sólida. En ella está mi madre que, con todos sus regaños eventuales, me enseña todos los días a mirar con optimismo y valentía las vicisitudes de la vida; dos amigos sinceros que, aunque no sean compinches, siempre han tenido la palabra oportuna que ha puesto el dedo en la llaga de mis errores; y una mujer que, con todo lo complicado que ha sido nuestros encuentros y lo a veces inexplicable de sus ausencias -creo que alborota esas cenizas de rebelde adolescente que aún quedan-, rescató en mi una pasión que creía perdida entre tantos altibajos, me ha enseñado que el amor es un sentimiento transformador y transmutador, que deja huellas, se le rinde honores y que hace volar...cómo aún lo sigue haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ninguno de ellos les rayaré las paredes, ni les pincharé los cauchos, ni les levantaré falso testimonio. Lo que sí quizá pueda hacer es que les robe, les robe abrazos encadenantes, con la convicción de que seguirán inamovibles de mi lista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5121625326993739985?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5121625326993739985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/inamovibles-de-mi-lista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5121625326993739985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5121625326993739985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/inamovibles-de-mi-lista.html' title='Inamovibles de mi lista'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TFIWpx2vc2I/AAAAAAAAAE0/SpcJL9cVg_U/s72-c/milgracias.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5752114984355215821</id><published>2010-07-27T19:01:00.000-04:30</published><updated>2010-07-27T19:07:59.172-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>El Yo que quiero (y debo) ser</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE9tLA6bIpI/AAAAAAAAAEs/QxJA6hvCqh8/s1600/espejo_mirallmar.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 294px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498733706033701522" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE9tLA6bIpI/AAAAAAAAAEs/QxJA6hvCqh8/s320/espejo_mirallmar.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Confieso que cuando no logro reaccionar ante una situación con cabeza fría y verdadera conciencia, armo una pataleta y me marcho del sitio. Aunque he trabajado y creo que he avanzado mucho en el tener cabeza fría, aún sigue en mí la ¿buena o mala? costumbre de ensimismarme y poner a macerar mis sinsentidos. Camino sin rumbo, fumo más de la cuenta, canto lo que se me venga a la mente y termino tumbado en la cama en una especie de silencio sepulcral. De alguna manera, uno deja de ser uno, para convertirse en un ciego sin bastón ni perro guía, trastabillando de noche y al que le han robado el perolito de las monedas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El hombre puede entrar en crisis por una mujer, por desgaste profesional, por falta de vocación o porque lo aplasta la intrascendencia del universo. Particularmente sólo he probado las dos primeras. (La vocación me acompaña a donde voy mientras que el universo y sus disparates se controlan con una botella y escribiendo cuentos.). Y siempre podrás desahogarlas todas con quien tú creas conveniente, sea cual sea la causa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero, en mi caso particular, es que cuando yo estoy en crisis no logro hablar de ella, se forma un nudo en la garganta que aún no puedo evitar. Y así, cuando baja la marea, esa crisis se convierte en un insecto disecado después de muerto, y con mis uñas diminutas levanto el cuerpo invertebrado, lo llevo al microscopio para ver qué era eso que me picó tan fuerte, dejándome al borde de la baba, con la muñeca doblada a un costado de la cama y pidiéndole la hora al juez. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora que estoy en calma puedo diseccionar el insecto. Es así de simple: no somos una leyenda. A mí lo que más me inquieta es la tranquilidad sinuosa que sobreviene después de la tormenta. ¿Qué la trae, por qué sanamos? En medio de la crisis nadie apuesta una moneda por la paz: la crisis parece interminable, sí, porque el dolor está más vivo que uno. Pero después ocurre algo, un ruido interno como el interruptor del motor de una bomba de agua, dejando un silencio reparador. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y las cosas vuelven a tener cordura entonces. Son los mismos sinsentidos de siempre, los habituales, pero algo los hace resplandecer otra vez después de una crisis: las ganas de escribir, caminar sólo, tomarte un trago. Todo eso ha estado siempre, agazapado a los costados de la crisis. Nunca había desaparecido, es cierto, pero era invisible; o mejor: era poco. Más aún puedes sentir esto cuando quieres demasiado. Cuando lo tienes, la felicidad es adictiva, pero si está ausente, el desgarro es verdadero y duele. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Saltando de crisis en crisis, supe que lo mejor es hacerme consciente de ellas. Entre los sanguchitos y la kolita, en la mochila para el paseo sé que debo llevar el paraguas. Saltando de crisis en crisis, aprendí a tener siempre a mano el botiquín de primeros auxilios, algo por si tiendes a perder la cordura y vuelve a posarse una nube negra en tu cabeza. Igual eso no es preventivo de nada: igual la nube puede estar en la esquina siguiente, pero por lo menos uno se cree más consciente, más razonable, más maduro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Yo estoy tratando de perfeccionar estas tres actitudes. No me salen siempre (para qué mentirnos entre nosotros), pero sí he avanzado porque vale la pena. Y con eso me basto para seguir cerca, en la vía, con la camisa ligera y la sonrisa merecida siempre en los labios. Porque no quiero dejar de ser el Yo que se conoce, el que se quiere, el que quiero y el debo ser. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5752114984355215821?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5752114984355215821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/el-yo-que-quiero-y-debo-ser.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5752114984355215821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5752114984355215821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/el-yo-que-quiero-y-debo-ser.html' title='El Yo que quiero (y debo) ser'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE9tLA6bIpI/AAAAAAAAAEs/QxJA6hvCqh8/s72-c/espejo_mirallmar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6904483539796431606</id><published>2010-07-26T20:46:00.000-04:30</published><updated>2010-07-26T21:42:31.922-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>La pincha sueños</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE48tiOLfWI/AAAAAAAAAEk/CDeg5JDfz50/s1600/remington2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 239px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498398948044012898" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE48tiOLfWI/AAAAAAAAAEk/CDeg5JDfz50/s320/remington2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otro de los detalles de la visita a la casa de la infancia es que rescaté de uno de los viejos escaparates la flamante y pesada Remington modelo compacto con su caja de madera. Estaba también una Olivetti grandota y una Atlas, pero sólo me traje la Remington porque tenía la maleta y para que no me tomaran por loco en el terminal ni en la casa. Si hubiese ido en mi propio carro y viviera solo me las traía a las tres, porque la máquina de escribir es, de las cosas que no respiran, una de las cosas que más quiero.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Pero sobre todo me fascina ésta, la Remington Mini Modelo Remette, porque reproduce los anhelos de mi infancia. Mil veces me levanté descalzo hacia la sala y perseguí el ta-ca-ta-ta-ca que llegaba desde la estancia. De chamito, no había maravilla más grande que mi papá sentado frente a esta cosa, escribiéndo sus documentos.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Yo arrastraba una silla blanca y me trepaba para verlo. La fila de hormigas elegantes que aparecía en la hoja se detenía únicamente cuando él se mordía un labio; el de abajo. Y cuando levantaba las cejas volvía el sonido de la marcha: ta-ca-tác, ta-ca-tác... Lo que más me gustaba era que llegara al final de una línea, porque el mejor de todos los ruidos era el timbre del salto de carro: había que mover el rodillo o las hormigas se podían caer, desde la hoja hasta el suelo, y podía ser fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquellos tiempos lo único que yo quería de mi vida era aprender ese arte; sentía que el artefacto —macizo, gris, y más que nada poderoso— era el mejor juguete que existía sobre la tierra. Y que saber usarlo por diversión sería, por lógica, el mejor de los juegos humanos. Y así aprendí toscamente a manejarla y, antes de que llegara el primer computador a la nueva casa, ya estaba escribiendo los primeros intentos de cuentos y sueños de niño enamoradizo; y acumulando las primeras montañas de bolitas de papel cada vez que me equivocaba. Creo que, de alguna manera, podía pinchar un sueño en cada tecla.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498390805249629538" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE41Tj8tnWI/AAAAAAAAAEc/6Flgi3q9EuU/s320/remington1.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que está acá, puse a la Remington huérfana en un sitio privilegiado de la casa, frente a la computadora. Así que ahora la miraré todos los días, esperando que, de una forma absúrdamente telepática, me lleve nuevamente a la sala de la vieja casa, a la época en que oía el traqueteo en la sala, y vuelva a sentir en la parte de atrás de la nuca esa piquiña por escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otras de las cosas que recordaba era que me fascinaba que las personas grandes se quedaran en silencio frente a las hojas incómodas de El Impulso, y que movieran los ojos para leer. Una vez, solo en el baño, quise repetir el gesto adulto y entonces no me entretuve con los dibujos de Olafo El Amargado ni los de Quintín Pérez, sino con las letras indescifrables de los titulares. Las miré fijo, como si el proceso de leer no llegara desde la comprensión, sino de una postura determinada de los ojos —como los estereogramas que estuvieron de moda en los noventa—, pero no ocurrió ningún milagro. Me concentré en una letra (específicamente la jota) y pensé algo demasiado enfermizo: pensé que los mayores tampoco veían nada en aquellos garabatos, y que en realidad se burlaban de mí todo el tiempo para después, a solas, divertirse a costa de mi ingenuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo haberle ladillado mucho al viejo Andrés para que me enseñara el truco; se lo debí haber implorado hasta con espanto, porque esa misma tarde apareció en casa un libro que se llamaba Upa, y al día siguiente, como en tercer grado, mi papá usó la Remington para enseñarme todo lo que sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca supe si el viejo Andrés supo que me divertia demasiado. Nunca supe si él sabía que buscaba un gesto en sus ojos, y que la curiosidad que yo tenía por aprender quedaba en desventaja frente a las ganas de que él hiciera el gesto de triunfo, que era el de levantar las cejas y decir "muy bien, negrito", y después buscar en mi mamá, en los ojos de ella, la otra mitad de la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo aprendí a leer y escribir en la sala de casa. El viejo Andrés volvía de trabajar a las ocho. Y yo lo esperaba con el libro Upa en la mano, sentado frente a la Remington, para que me explicara más. Cuando llegaba con tragos encima se postergaban las lecciones y yo me quedaba con mucha rabia, pero cuando la sobriedad lo bendecía, ocurría el milagro del encuentro de dos grandes obsesiones: la mía por entender, y la suya por que entendiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus últimos años de vida recuerdo que tuve que explicarle cómo contar palabras y ajustar los márgenes en Word, cosa que me daba mucha ladilla explicar. Hoy ya sé por qué debía hacerlo: porque le estaba devolviendo un poco de lo que me dio en la infancia. Y no se lo pude haber pagado nunca ni con mil tutoriales. Porque él, sin saberlo, me enseñó las dos cosas que todavía creo que hago con cierta propiedad: leer y escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que tengo nuevamente conmigo a la Remington y a una mujer que me hace volar, tengo delante de mis narices una tarea trascendente: trasmitir todo el deseo y la pasión que pueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vuelvo a sentir en la parte de atrás de la nuca esa impaciencia, esa alegría desbordada, como si otra vez fuera niño, las letras de la Remington fuesen garabatos por conquistar y que, con cada tecleo, pincho un sueño y le doy un beso inmenso a esa mujer que me hace volar. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6904483539796431606?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6904483539796431606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/la-pincha-suenos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6904483539796431606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6904483539796431606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/la-pincha-suenos.html' title='La pincha sueños'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TE48tiOLfWI/AAAAAAAAAEk/CDeg5JDfz50/s72-c/remington2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-7108347408268362824</id><published>2010-07-25T21:54:00.000-04:30</published><updated>2010-07-25T22:34:29.294-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>La esquina de la mecedora</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEz3VgJpf5I/AAAAAAAAAEU/ZMuSJmbrPpU/s1600/La_mesedora.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 205px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498041193892249490" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEz3VgJpf5I/AAAAAAAAAEU/ZMuSJmbrPpU/s320/La_mesedora.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De pronto yo estaba en el hogar donde pasé la infancia; lo supo primero mi nariz. Los ojos se acostumbran tarde a la penumbra, pero mi olfato reconoció enseguida el olor inconfundible de la estela del incienso de sándalo. Siempre sabemos cuál es la fragancia del sitio donde crecimos; nadie acertaría a explicar de qué está compuesta, pero cada uno de nosotros es capaz de reconocer ese aroma entre miles. Y yo estaba ahora en mi casa, sentado exactamente en el sitio al que llamaba “La esquina de la mecedora” &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La esquina de la mecedora siempre fue el epicentro de la casa. El lugar con el que todo el mundo tenía que ver y que tenía como gran protagonista a la vieja y rústica silla mecedora de madera y mimbre que allí se encontraba –hoy ya no está- y en donde más de uno dormitó cansancios y una que otra borrachera. Todo el mundo que llegaba a la casa iba, directa y afanosamente, a posarse en la vieja mecedora. Posteriormente se le hizo acompañar de un jarrón de esos tipo chino, una pequeña butaquita que servía de posapies y una cesta con libros, revistas y alguno que otro cuaderno, con lapiceros para rayar. Pero nada de las demás cosas importaba, la protagonista es la mecedora, y el lugar será siempre “la esquina de la mecedora”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En todos los hogares hay recovecos y habitaciones que se bautizan sin conciencia, y que luego se nombran para siempre de una forma estrafalaria. Y uno crece con la certidumbre de que esos apodos son estándares. Sólo las visitas reconocen el fallo: “Deja el morral allí, en la esquina de la mecedora” le decía yo a mis amigos cuando estaban de visita. “¿A dónde?” “Allí, en la esquina de la mecedora” y señalaba aquel sitio, con jarrones modernos llenos de flores, un bar laqueado y un juego de sala. Los niños que habitan las casas no tienen la menor idea de que algunas oraciones —"rincón de la mecedora" era la mía— no significan nada para el huésped ocasional, que sólo tienen sentido para los moradores, y a veces sólo para los moradores más antiguos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una tarde, cuando éramos todavía compañeros de primaria, uno de mis amigos más asiduos me preguntó por qué le decía “el rincón de la mecedora” a ese espacio que ahora tenía de todo, menos mecedora y entonces, sólo entonces y no antes, descubrí que no tenía el menor sentido llamar así a ese lugar. Salvo decirle que allí había una mecedora, no supe qué más responderle. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En otras casas, en las ajenas, también había sitios bautizados por sus dueños de un modo extraño, lugares que los habitantes llamaban de forma especial sin darse cuenta, como por ejemplo "el galpón de los juguetes", que era la habitación de un amigo, en donde no había juguetes sino libros y cacharros; o "la cocina vieja" de una compañera de clase en mi niñez, que era un lavadero sucio detrás de un jardín. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los espacios guardan, también en su nombre, el recuerdo de lo que fueron, por eso ahora, que de repente he aparecido en la que fue mi casa de la infancia, podía oler la frescura de la esquina de la mecedora aún sin verla, y recordé largas tardes leyendo, escribiendo o dibujando entre esas paredes, rasgando la vieja guitarra de la casa o escuchando música de casette en un viejo reproductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa época mis ojos se habituaron a la falta de luz. Y andaba por las noches deambulando por la casa a oscuras. Y así volví a hacerlo esta vez. En aquella época, frente a mi habitación, estaba la habitación de mis padres, siempre con la puerta entreabierta y donde escuchaba el murmullo de una conversación. Ya era pasada la medianoche y estaban a punto de acostarse. Siempre tardaban muy poco en comenzar a roncar. Mi padre roncaba igual que una Vespa con la bujía enchumbada, y mi madre con un silbido musical. Los dos juntos, sincopados, se oían como un motociclista al que no le importa haber quedado en mitad del camino. Recordaba con gracia infantil esa escena y me detuve en ese punto a recordar cómo me ponía a escucharlos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así, caminé por el pasillo, donde estaba la cocina y llegué a la sala, volteando la mirada hacia "la esquina de la mecedora", reconociendo el tecleo apagado de una máquina de escribir. Supe sin sustos, ni sorpresa ni escándalo, sin asombro ninguno, que allí estaba yo mismo con catorce años, quizás quince, escribiendo mis primeros cuentos. Y pensé nuevamente en mi musa, en la dama que todos estos meses me ha traído de cabeza y que me ha hecho sudar sueños y sangrar líneas. Pensaba en cuánto me hubiese encantado que estuviese allí conmigo para presentarle al adolescente que escribía, lleno de esperanzas y de trabas, su primera historia de largo aliento. Que nos sentáramos los dos a ayudarlo con la estructura del relato, y también —lo confieso— poder narrar aquí esa charla completa, más para ella que para mí. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Caminé hacia ese lugar tanteando las paredes con las manos abiertas y los brazos extendidos, dando pasos temblorosos. Me reí solo, mientras sacaba del bolsillo un encendedor para darme un poco de luz y no parecer un ciego. Me senté en la esquina donde estaba la mecedora y me puse a pensar en todas las cosas que, ensimismado, allí hacía. En esos tiempos andaba curioso con las frases, y las escribía chiquititas, con lápiz de grafito, en los rodapiés. “&lt;em&gt;Si amas algo, déjalo libre, si vuelve a ti es porque es tuyo, si no es porque nunca lo fue&lt;/em&gt;” era una de ellas. Hoy podría debatir sobre esa frase, quizá lo haga en otro post. También había esta otra: “&lt;em&gt;Amor no es mirarse el uno al otro en los ojos, sino mirar los dos a la misma dirección&lt;/em&gt;” y otras cursilerías que hoy me hacen pensar de que los rodapiés de mi casa fueron mi primer blog de sinsentidos. Sí, el común seguro me preguntaría por qué hacía semejantes ridiculeces y no me concentré en empapelar mi cuarto con peloteros o futbolistas como cualquier niño de esa edad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Regresaron entonces, urgentes, mis deseos de encontrarme nuevamente con el Yo adolescente, el gordito pánfilo que se la pasaba con la máquina de escribir y agarrarlo de la camiseta de entonces con mis puños cerrados de ahora. Le habría dicho que no fuera tan estúpido, que empezara de una vez por todas a hacer escritura útil en lugar de usarla como bandera personal, que escribiera menos y no cada puta noche como si de eso dependiera la salvación del mundo, de su mundo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no pude hacerlo. Lo comprendí porque esa era su terapia, su aliciente, su forma de comunicarse y de rendir tributo a aquellas cosas y seres especiales que lo hacían volar. Y al querer pedirle disculpas, sólo vi mi reflejo proyectado en la pared como sombra. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Prendí la luz y brinde por todo eso, le di las gracias… y le seguí pensando en la esquina de la mecedora. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-7108347408268362824?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/7108347408268362824/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/la-esquina-de-la-mecedora.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7108347408268362824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7108347408268362824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/la-esquina-de-la-mecedora.html' title='La esquina de la mecedora'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEz3VgJpf5I/AAAAAAAAAEU/ZMuSJmbrPpU/s72-c/La_mesedora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-7339922069720966307</id><published>2010-07-22T19:37:00.000-04:30</published><updated>2010-07-22T19:56:27.022-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Adicción</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEjf24d3omI/AAAAAAAAAEM/anY8DAsP5Wc/s1600/escritor1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 242px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496889479169286754" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEjf24d3omI/AAAAAAAAAEM/anY8DAsP5Wc/s320/escritor1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Una serie de situaciones gratas, urgentes e inquietantes provocaron que hace unos meses haya escrito poco en este blog; y otras tantas del mismo tenor me llevan a escribir mucho más ahora. Las celebro todas y, junto a esta celebración diaria, confieso que me he vuelto un adicto a escribir (le)–. En mis noches más recientes suelo andar por la casa con soltura y extravío pensando que quiero escribir (le) al día siguiente. Siento que al publicar un texto nuevo dejo de sentir la espera, o que necesito escribir por superstición amateur, para que esto no deje nunca de ser un ritual. Sea por una cosa o por la otra, hacerlo me emociona, me altera el duende, me pone bien. Hoy no sé si soy adicto a escribir o a la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la serie de situaciones gratas me extenderé más y mejor en otros textos, pero tiene que ver con su llegada a este pueblo de la montaña en que se ha vuelto mi pecho. Aún en mis noches pregunto si está de paso, de vacaciones o tiene la intensión de comprar un terrenito. Y tampoco procuro hacer de ello un inciso. Lo único certero es que en el pueblo ya tiene casa y su voz se hace eco en las esquinas, en la plaza, en el zumbido de las abejas alrededor de los faroles. Así, cada noche, cualquier distancia de su estancia a la mía sólo se reduce a unos pocos metros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto como usted llegó a este pueblo me puse a escribir, como enloquecido, atinados relatos o historias desvariantes, y quiero hacer más, pero los días se empecinan en tener veinticuatro horas. Pero en los territorios menos palpables, los psicológicos, es posible que haya otros motivos que expliquen esta adicción, un motivo más escondido y profundo que, si me permite, quisiera abordar esta tarde, más no sea como motor de impulso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre busqué desarrollar —y varias veces lo confesé en sobremesas— una literatura de confesión, epistolar, siempre directa. Esto viene de que siempre se me ha dado muy bien la escritura cuando los nudos de la garganta me impiden soltar palabras –aunque no dejaré de seguirlo mejorando-. Recuerdo que con mi padre, hasta su muerte, traté siempre de que todo lo que contaba en un papel o una pantalla lo divirtiera o lo emocionara a él, en primera medida; a él. Siempre fue vital para mí, desde que tengo uso de papel, que pudiera entender lo que yo escribía, ahorrándome en lo posible las pedanterías intelectuales, que no se sintiera descartado u olvidado. Así me pasa con usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi segundo motor está en la fantasía. Fantasía que sólo produce un afecto muy profeso, o estar enamorado. A mis destinatarios procuro juntarlos en una mesa imaginaria e intentar cautivarlas con una anécdota menor, con un relato elaborado, con una novela, con un cuento corto, con lo que sea. Tratando, siempre, que ninguna de las dos pierda las ganas de seguir escuchando hasta el final. Si lo he logrado, las cosas estarán bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un buen sistema, claro que sí, o por lo menos a mí me ha servido para narrar con soltura desde que llegó usted a este pueblo. No obstante, hace poco descubrí que el sistema tiende a tambalearse cuando usted está ausente y ya no hay manera de contarle nada nunca. Esto no significa que yo ya no pueda escribir. Significa que, fatalmente, ya no puedo saber si el texto ha funcionado para usted. Y eso me ha dejado, si no ciego, un poco tuerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ceguera completa llegó hace poco más de un mes, quizá usted lo recuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos claroscuros me tienen absorto y feliz dentro de estas nuevas ficciones, pero ya no en una dirección enfrentada, ya no desde puntos diferentes del océano, sino desde la misma orilla y dirigiéndonos. Y al mismo tiempo redescubro las bondades de que usted esté cerca, en el mismo barrio, de disfrutar de una mirada fugaz, una conversación furtiva o un abrazo de fuego y de seda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que sea grave lo que me ocurre. Se trata de de un asunto geográfico, empeñado de hacer cada vez más cortas las distancias. La musa que me impulsa a narrar está en asuntos comprensiblemente vitales. Y yo estoy malacostumbrado a que me lea desde la misma acera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cuestión, nada más, de encontrar otros símbolos, nuevos pretextos, otras miradas imaginarias, y seguir tejiendo historias para usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así será, no tengo dudas, en este mismo lugar. Porque ganas no me faltan…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-7339922069720966307?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/7339922069720966307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/adiccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7339922069720966307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7339922069720966307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/adiccion.html' title='Adicción'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEjf24d3omI/AAAAAAAAAEM/anY8DAsP5Wc/s72-c/escritor1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5582788177705461474</id><published>2010-07-21T18:32:00.000-04:30</published><updated>2010-07-21T18:50:18.249-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Delirium Tremens</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEd_fEPEDNI/AAAAAAAAAD8/eS4FqVbjnvU/s1600/delirium-tremens.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496502041918573778" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEd_fEPEDNI/AAAAAAAAAD8/eS4FqVbjnvU/s320/delirium-tremens.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es ya de noche y no sé nada de ti. Me he mordido los dedos esperado que te manifiestes. Escribo para llamarte desde la lejanía, para evocarte porque mi casa está desierta, y no te has dignado siquiera a pronunciarte. Ni una llamada, ni un condenado mensaje de texto. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé si has leído lo que publiqué. No sé si logré sacarte una sonrisa, un sonrojo o si te has molestado por mi atrevimiento. Los silencios se deben leer, el entendimiento debe prevalecer; pero, fiel a mi inquieta terquedad, más es el ardor que mella. Quizá por eso esperaba que me siguieras el juego y mandaras una señal, aunque sea de humo, para poderte oír o leer&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Déjame decirte, indiferente, que los últimos escritos han suscitado más expectativa (e hilaridad) de la que imaginé. Algunos pocos me preguntaron para quién era todo eso. Unos cuantos hasta se atrevieron a arengarme “suerte” o “me encanta”, hasta comentarios menos afectuosos como “idiota, que sandeces escribes” (seguro dicho por un malhumorado lector, en el elevado de la avenida de la poca comprensión). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cae el ambiente taciturno y doy vueltas en la redoma del cerebro, a la cual desde hace tiempo no pasa la operación bacheo a tapar los huecos. No sé cómo matar el tiempo a la espera de saber de ti. No sé si refugiarme en el cine; o comer; o pintar, o si tomar un café mezclado con ron y fingir que leo un libro; o si meterme en puntas de pie a la Iglesia y echarme un par de veloces avemarías a ver si te manifiestas de una vez por todas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pasan los minutos e intento consolarme con el siguiente pensamiento: tal vez está planeando llamarme al borde de las 11 de la noche para darme una especie de lección; ha estado muy ocupada, tiene muchas cosas en la cabeza o quiere aplacarme. “Lo que pasa es que tuve un día muy movido, recién he podido respirar, fumarme un cigarro y tomar el teléfono. Que te he dicho, deja la tonta pensadera”. Me debo quedar tranquilo y dejar de abrir orificios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ya pasadas unas horas me doy cuenta de que ese pensamiento no me consuela lo suficiente. Cansado de que no ocurra nada, decido distraerme con el cine. Nada mejor que una película fresa para olvidarte de un quiste emocional. Escojo entre los DVD “Promesas Peligrosas”, del director David Cronenberg, pero igual tendré que pensar y en su lugar elijo “Locura de Amor”, una comedia gringa de hace bastante tiempo con Cameron Diaz junto con el novio de Demi Moore, cuyo nombre se me antoja impronunciable (sí, claro, podría buscarlo en Google, pero me da fatiga). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Acostado en la cama, me siento como un bicho raro haciendo una cola que está completamente formada por parejitas acarameladas. Al boletero imaginario también le debo parecer un tipo extraño, porque cuando le pido que me venda una entrada me mira con desconfianza y, como si no me hubiera escuchado claramente, me pregunta “¿una o dos?” Le recalco que solamente quiero una y me río por dentro, porque recuerdo de inmediato un pasaje de la película argentina “Nos sos vos, soy yo” donde pasa exactamente lo mismo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y avanza la película y pienso que en la vida hay momentos que son como clichés cinematográficos, momentos que nos procuran la boba ilusión de que el mundo es un inmenso estudio de filmación y que nosotros estamos atrapados en el rodaje de nuestras vivencias. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Si eso fuera cierto, si nuestra vida fuera una película que se filma a escondidas de nosotros mismos, solo nos quedaría confiar en que el guionista sea un tipo vanguardista y original, y no un llorón del carajo. Y también tendríamos que cruzar los dedos para que el sonidista elija como pista musical de nuestros días un soundtrack divertido y no una canción masoquista de Celine Dion. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La sala imaginaria –pequeña y muy oscura– es un campo de concentración amoroso. Alrededor de mí hay dúos de novios y esposos de todas las edades, pesos y tamaños. Están en todas las filas, muy apretujados, desparramados sobre sus asientos, compartiendo un mismo pote de cotufas. Yo, me arrayano a la almohada como para sentirme un poco acompañado en medio de aquel meloso espectáculo de besos, abrazos y cuchicheos. Me siento como el niño de la clase con el que nadie quiere hacer grupo y debe hacer el trabajo de equipo solo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La película es una tontera pero me hace reír. Las parejas del auditorio se ríen juntas, mirándose los unos a los otros. Yo solo río con mi cigarro, a falta de cotufas y que, por momentos, cobra algo de vida y da la sensación de ser el tórax de una chica invisible, el fantasma de una mujer que no está (¿acaso tú?); en fin, una presencia femenina un poco arrugada. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como ya se podía predecir desde el primer minuto, Cameron Diaz y el novio de Demi Moore terminan juntos a pesar de haber tenido un inicio conflictivo y poco prometedor. Yo –seducido por esta fijación de querer convertir la realidad en un éxito de taquilla– no tengo mejor ocurrencia que pensar que mi historia contigo podría correr la misma suerte o, inclusive, ser mucho más sexy e interesante, más mediterránea, más de cine europeo. ¿Por qué no? No seré ni el 10% de atractivo que un actor de semblante europeo, ni Caracas será París, pero podríamos hacer una humilde pero bien producida adaptación con sabor a sensualidad y éxito. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La cinta termina y todas las parejas desalojan la sala. Se les ve más enamoradas de lo que estaban cuando llegaron. Se han dejado persuadir por el azúcar y la melcocha que el filme ha segregado, y ahora creen la utopía de que son más felices que hace dos horas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero no puedo criticarlos mucho, porque yo también me he dejado persuadir. A falta de ti abrazo la almohada y tomo el teléfono con toda la intensión de llamarte. Me asalta la optimista ilusión de que me digas algo que llene mi casa deshabitada. “Si tú no has querido llamarme, pues no importa, lo haré yo”. Pero no me atreví… y la casa siguió sola &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Reclamando tu presencia, mencionando tu nombre… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5582788177705461474?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5582788177705461474/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/delirium-tremens.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5582788177705461474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5582788177705461474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/delirium-tremens.html' title='Delirium Tremens'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEd_fEPEDNI/AAAAAAAAAD8/eS4FqVbjnvU/s72-c/delirium-tremens.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6148187446453049025</id><published>2010-07-20T20:26:00.000-04:30</published><updated>2010-07-20T20:39:16.737-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Maltratarte</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEZG869bSMI/AAAAAAAAAD0/s_TJVkJX9iI/s1600/20051206162338-beso.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496158407685261506" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEZG869bSMI/AAAAAAAAAD0/s_TJVkJX9iI/s320/20051206162338-beso.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Los latinos caribeños, desgraciadamente, están golpeando a sus esposas todos los días. Los medios se hacen eco del tema en mayor cantidad cada vez y las organizaciones de DDHH lanzan cada día campañas más agresivas en la región. Inclusive, ya la cosa no es sólo entre casados. Recientemente Amnistía Internacional lanzó una campaña en Venezuela para concientizar a los “novios” –en el sentido “él”- no usen la violencia en contra de “ellas” y que “ellas” aprendan a darse su justa posición.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que todo parece un tema de machos vernáculos con las hormonas subidas. Cada vez que en los medios dicen que “mataron a otra señora” en tal sitio, yo siempre acoto: "algo habrá hecho la perra", más que nada para que a mi tía le dé rabia. Porque sé que con ese tema no se jode. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Confieso que siempre me dio risa que se les pongan etiquetas a las víctimas y a sus asesinos. "Muere otra mujer, víctima de su ex-marido", titula un periódico chileno. Y de acá recuerdo uno muy particular. “Le dio un tiro por bailar reggaetón con otro”. Muy surrealista. La gente es gente. Los que se mueren son pobre gente, y los que matan son gente enferma. Las aficiones de los protagonistas de un suceso policial son relleno que escribe gente que trabaja en diarios para que lea gente que disfruta con ese morbo, y armar las estadísticas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y yendo más a fondo, lo que me molesta es que la discusión, más que un punto reflexivo de importancia, se haya convertido en una moda. No hay un solo día que no se genere un debate, que no se haga un programa especial en la tele, que no salga una película nueva, que no aparezca un idiota explicando los motivos de esta tendencia maligna. Es lamentable cuando un tema tan trascendente se convierte en solo una moda, y sea tragado por la opinión pública, que es lo que la gente piensa que la gente piensa. El tema del maltrato a la mujer estuvo en todos los medios por un buen tiempo. Luego comenzaron a matar a la gente por un Blackberry y adiós al maltrato a la mujer. Y los golpes seguían en rueda. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Eso sin contar los chistes y las creencias de que “hay que darles su toque técnico para que cojan mínimo”. Me parecen totalmente deleznables. Tenía un amigo que decía “A mí lo que me jodió la vida es vivir en la planta baja”, para justificar por qué no había tirado a su mujer por la ventana.&lt;br /&gt;Muchos de estos machos me han insistido es que sí es necesario darle su “toque técnico” a las mujeres para que “cojan mínimo”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para ellos –y para quienes crean esto correcto- les voy a presentar mi método con el cual comenzaré a maltratarlas, en caso de ser necesario. Es un método que patentaré y que tiene como base una famosa milonga llamada "&lt;em&gt;Amablemente&lt;/em&gt;" de Iván Diez y Edmundo Rivero. Es un soneto precioso, que empieza con fuerza: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La encontró en el bulín y en otros brazos.&lt;br /&gt;Sin embargo, canchero y sin cabrearse,&lt;br /&gt;le dijo al gavilán: "Puede rajarse;&lt;br /&gt;el hombre no es culpable en estos casos". &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;Esa primera estrofa está bárbara porque te mete en situación desde la primera línea (usando solamente nueve palabras): el marido llega a su casa y la ve a la ingrata revolcándose con otro. Pero en vez de matar u ofender al intruso, lo deja ir porque no tiene la culpa.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y al encontrarse solo con la mina,&lt;br /&gt;pidió las zapatillas y, ya listo,&lt;br /&gt;le dijo, cual si nada hubiera visto:&lt;br /&gt;"Cebáme un par de mates, Catalina".&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La segunda estrofa la pudo haber escrito Alfred Hitchcock, de haber tenido nociones de lunfardo argentino. Porque es puro suspenso, y del bueno. No sabemos qué pasa, ni porqué el hombre, mancillado su orgullo, no reacciona. Se genera un ambiente tenso. "¿Para qué quiere tomar mate, ahora, este señor?", nos preguntamos, con desconcierto y un poco de morbo también. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La mina, jaboneada, le hizo caso&lt;br /&gt;y el varón, saboreándose un buen faso,&lt;br /&gt;le siguió chamuyando de pavadas...&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Como nosotros, ella también cae en cuenta que la cosa va por mal camino. La adúltera está "jaboneada", pero obedece. ¿Qué más puede hacer ella, si acaba de refregarse con un desconocido en la propia casa del buen esposo? Mientras, él, como si nada, le habla del tiempo, de cómo le fue en el trabajo… Este penúltimo terceto debería durar unos veinte minutos, pero en cambio llegan, arremolinados, los tres versos finales: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y luego, besuqueándole la frente,&lt;br /&gt;con gran tranquilidad, amablemente,&lt;br /&gt;le fajó treinta y cuatro puñaladas.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ni un trompazo en la boca, ni una palabra subida de tono para que los vecinos después argumenten en la televisión, nada. Nuestro galán la besa, con dulzura pero sin espamento. La besa, con amable lentitud, en la frente. Y después la descuartiza y mete los pedacitos en una bolsa del mercado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Creo que jamás haría lo que hizo el lunfardo. Pero si algo me gusta de la violencia doméstica sureña es la educación, el autocontrol... Estos detalles de sensibilidad son los que hacen falta acá en nuestra región. Un poco de respeto para con la dama que será asesinada. Hay que hablar menos del tema en la televisión, usar menos las armas, los puños y los insultos y empezar a matar con arte, con amor. Suavemente y con besos en la frente, en los labios…en donde sea. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;… Y esas siempre serán mis únicas armas para maltratar (te)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6148187446453049025?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6148187446453049025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/maltratarte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6148187446453049025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6148187446453049025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/maltratarte.html' title='Maltratarte'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEZG869bSMI/AAAAAAAAAD0/s_TJVkJX9iI/s72-c/20051206162338-beso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-8116687238146471582</id><published>2010-07-18T18:12:00.000-04:30</published><updated>2010-07-18T23:12:18.132-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Llevando (te) presente</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEODz3NvfsI/AAAAAAAAADs/xpLe4FcwzD4/s1600/escribir.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 234px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495380897340292802" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEODz3NvfsI/AAAAAAAAADs/xpLe4FcwzD4/s320/escribir.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando verdaderamente extrañas, es complicado conciliar el sueño con facilidad. Veamos. Cuando extrañas porque ella toma distancia, sea justa o no, simplemente no duermes durante dos o tres días: la nostalgia, algo de rabia y el dolor –para qué negarlo- te devoran por dentro y te desvelan por fuera. Quedas en estado de sequedad orgánica y sonambulismo. Ojeroso, atraviesas las madrugadas, evocando escenas, deshojando teorías y probabilidades (a falta de margaritas) tratando de entender en qué momento ha pasado todo. (Porque las relaciones, como ya se sabe, nunca se quiebran cuando se produce la distancia, sino mucho antes: la noche, la tarde o la mañana aquella en que intuiste que algo andaba mal, pero no te detuviste a conversar. Es en ese instante en que un inofensivo furúnculo empieza a convertirse en cáncer mortal. A la larga, el rompimiento es solo la manifestación epidérmica de algo no andaba bien).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, cuando eres tú el que propone distanciarse, te vas a la cama con la negra sensación de haber dañado a la otra persona. No es más triste, pero sí más agotador. Si llorar por la ausencia desgasta, ver que alguien llora por una decisión tuya desgasta el doble. En el ínterin, muchos flaquean y prefieren oxigenar artificialmente una relación agonizante cuyo final es irreversible. Es como querer resucitar a un muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, volviendo al tema que nos ocupa, el extrañar supone un desapego que puede ser traumático. Y es que cuando encuentras a un ser humano que te gusta, te eriza, te entretiene, te cuida, te complementa, te inspira, desarrollas de modo irracional un indómito sentido de la pertenencia. Y para que eso ocurra no tienen que transcurrir años de años: bastan unos cuantos meses para que ese sentimiento nazca, se reproduzca, crezca y se expanda. Sientes que la pareja es tuya, como tuyos son tus brazos, tuyo tu auto, tuya tu mascota, tuya tu alma, tuya tu almohada, tuyo tu riñón. Tanto te convences de esa posesión que también cedes tu individualidad para congraciarte y ser su propiedad sentimental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, los enamorados convierten el amor en un zapato ortopédico, una prótesis sin la cual no pueden caminar (o por lo menos eso les gusta creer). Por eso –o por lo menos es mi caso- el sentimiento de extrañar a alguien es similar a una amputación: siento que me están arrancando una vértebra, que me están extirpando las tripas, cuando simplemente ella está en un estado de ausencia, aunque sea parcial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, llevándolo a la objetiva profundidad, el hecho de extrañar implica una necesidad. Y es el signo de que esa otra persona deja o ha dejado huellas en ti, tan indelebles, tan sublimes y tan vivas que no se pueden borrar, o por lo menos no de un buen plumazo. Es un ardor, en ocasiones incendiario, en otras refrescante, pero que hace mella en ti y sigue presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos días he vivido algo de todo esto. Me odié cuando nos dimos un adiós involuntario, pero imperante. Me odié por no entender. Me odié por no poder comprender. Es una sensación de impotencia indescriptible que, poco a poco con la experiencia, aprendes a matizar. Pero no a borrar más cuando el deseo te arranca la piel y pone a volar tus sueños en el ocaso y el alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es la chica que más me ha hecho llorar. Hasta antes de que mi vida se cruzara con la suya yo pregonaba esa frase que asegura que “los hombres no lloran” (otra antigua estupidez con inexplicable vigencia contemporánea). No me gustaba exteriorizar mi lado vulnerable. Pero con esta dama no pude hacerme el &lt;em&gt;BraveHeart&lt;/em&gt;. La noche en que comprendí su lejanía sentí que alguien me clavaba el cuchillo de Rambo en el empeine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora no puedo creer todo lo que chillé. Un bebé recién nacido hubiera parecido un monje tibetano al lado mío. Lloré lo que no había llorado nunca antes. Parecía una fuente de lágrimas. Si alguien me cargaba y me ponía en medio de una plaza, hubiera sido una perfecta catarata ornamental. Ahí, postrado voluntariamente en la cama, barritaba de desolación. Lo raro –lo tremendamente raro– es que algo dentro de mí disfrutaba de todo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esos días llegó a mis manos un librito de cuentos de Alfredo Bryce Echenique. En lugar de tomar ansiolíticos que me ecualizaran el ánimo (o barbitúricos que me lo aniquilaran de un trancazo), me sumergí en la lectura de ese libro para ver si la Literatura hacía algo por mí (ya que yo no hago nada por ella). Y fue en esas páginas donde comencé a entender las razones por las cuales hay que recapitular los sentimientos. Y así me ha nacido reforestarlos, darles tareas de cariño, darles de beber, arroparlos en mi pecho, desnudarlos en el huerto y hacerlos crecer. Con paciencia, con convicción, con real entrega. El amar y ser feliz es una decisión propia. Y el solo hecho de dar a quien amas, te hace feliz. Y así lo estoy haciendo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría asegurarle a quien se atreva a leer esto lectores del blog que esa sea la mejor técnica para no extrañar a alguien, o llevarlo todo con entereza… pero tampoco pongo en tela de juicio la eficacia del método.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te extraño. Te llevo presente … y necesitaba escribir esto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-8116687238146471582?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/8116687238146471582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/llevando-te-presente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8116687238146471582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/8116687238146471582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/llevando-te-presente.html' title='Llevando (te) presente'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TEODz3NvfsI/AAAAAAAAADs/xpLe4FcwzD4/s72-c/escribir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4911585575357973715</id><published>2010-07-15T19:58:00.000-04:30</published><updated>2010-07-15T21:59:09.792-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Je t'aime moi non plus (Muriendo de amor)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD-oFWgH6NI/AAAAAAAAADk/nvVQRcU6ZC0/s1600/amantes.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494294880308422866" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD-oFWgH6NI/AAAAAAAAADk/nvVQRcU6ZC0/s320/amantes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;“Y matarme contigo si te mueres” quizá le habrá susurrado ella al oído. La historia de estos dos enamorados no la canta Sabina sino que la publican los periódicos y medios digitales españoles, donde ayer &lt;a href="http://www.ultimasnoticias.com.ve/capriles/cadena-global/detalle.aspx?idart=3203895&amp;amp;idcat=56658&amp;amp;tipo=2"&gt;se reportó el hallazgo de una pareja de cadáveres &lt;/a&gt;–literalmente- abrazados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/lpit8YCjrik&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/lpit8YCjrik&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja, de aproximadamente 80 años según los patólogos, fue encontrada en su piso en Vigo en avanzado estado de descomposición. –&lt;em&gt;Sí, seguro que estarán pensando que pendejadas me pongo a leer yo en las guardias nocturnas&lt;/em&gt;- Lo cierto es que, después de darle vueltas a la escena –&lt;em&gt;sí, me salió mi porción necrófila, lo admito&lt;/em&gt;- y del respectivo debate con los cercanos para sondear opiniones, la única reacción que pude generar en mi básica cabeza fue recapacitar una vez más en el poder mismo de los sentimientos. ¿Puede un sentimiento ser tan grande que pueda llegar a acabar con nosotros?. Los sentimientos nos arrastran sin nosotros poder llegar a hacer nada por evitarlo. Nos dicen que es solo química, ¿pero esa química es tan poderosa como para hacernos sucumbir físicamente? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La historia, la literatura –y hoy, hasta los sucesos- nos remiten a pruebas de ello, con todas las críticas posibles al concepto de "morir por amor". Por ejemplo, Romeo y Julieta –&lt;em&gt;donde, más que la historia, la contradicción puede nacer del propio Shakespeare&lt;/em&gt;-, ¿Qué tan jodida podría estar Julieta para clavarse una daga en el pecho por Romeo? Apenas y lo conocía. ¿Cuántas veces se habrán frecuentado antes de casarse? A lo sumo unas cinco. Y sin embargo, Julieta decidió morir por amor en lugar de seguir con su vida al ver a Romeo vencido por el más vil veneno del apotecario. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo podría decirse de "Madame Bovary" por tragarse semejante cantidad de arsénico al verse abandonada por su amante Rodolfo (¿o León? Ya no me acuerdo) -aunque con el tiempo he llegado a la conclusión de que ese fue un suicidio por amor propio (o la falta de)-. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Es más, no vayamos tan lejos, la Reina Amidala desfallece aún con Leia y Luke en su vientre cuando se entera de que Anakin fue el que mató a todos los pequeños padawan en el templo y que sucumbió al lado oscuro de la fuerza para convertirse en Darth Vader. La enfermera robot sale de la sala de parto diciendo que "ha perdido la voluntad de vivir". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta el ser inmortal más famoso del final de la década, Edward Cullen desafía a los Volturi esperando que lo maten cuando cree que Bella está muerta. Y seguramente como Julieta, Emma y Padmé hay más ejemplos de "morir por amor" en los libros y películas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Pero si hasta el momento piensan que el asunto es un recurso literario, pues trasciende la vida real. Conocido fue el caso de Nalan Geçer y Ferdi Yalçin, dos turcos enamorados que se fugaron de su pueblo en la provincia de Agri huyendo de su pasado y de sus compromisos, sin embargo, la luna de miel duró lo que tardaron sus familias en encontrarles. Cosa ruda en un país como Turquía, donde con demasiada frecuencia suele correr la sangre por rencillas familiares y problemas amorosos. Nalan tenía tres hijos y lleva bastantes años casada. Ferdi la conoció cuando hacía el servicio militar en el pueblo de al lado y tras unos meses de romance clandestino decidió que no quería esperar más. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por si faltaba sal y pimienta a la historia, la familia de Nalan denunció que la niña tuvo que ser forzada para hacer algo así y exigió explicaciones a los padres del amante por el "rapto". Al día siguiente las dos familias quedaron en discutir el asunto y hacer las paces, pero la escalada de tensión llevó al combate, alguien sacó una navaja e hirió en la pierna al tío de Nalan (la dama). Como respuesta, éste sacó una pistola y mató al enamorado y a dos familiares suyos. Y la tragedia no terminó ahí, ya que la parca todavía rondaba por Agri y quiso pasar por el funeral. Un minibús que trasladaba a familiares hacia el cementerio colisionó con otro autobús y otras dos personas más de la familia murieron. En fin, ¡Eso si es morir por amor! &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Otros ejemplos no son tan difíciles encontrarlos. Y tampoco de otros continentes. Sólo dense una vueltita investigativa por nuestras páginas de sucesos y recopilen los crímenes pasionales. Aparte de ser un lúdico ejercicio, podrán reconfirmar la teoría de que el amor es el mayor y más fuerte de los sentimientos, llega a inhibirnos del mundo e incluso a solo pensar y vivir para él. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cada quién tendrá su forma de pensar, a unos les parecerá dulce, a otros la mayor de las pendejadas. Yo por mi parte, confieso que más que reflexionar, prefiero morir por amor. Enamorarme hasta la médula, pues no me va eso de poner cortapisas al amor como prevención a lo que pueda ocurrir. Me perdería lo mejor del amor y es embriagarse del propio amor, aunque después andemos como perros apaleados, reconozco que merece la pena el precio. Por eso muero con paciencia...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;... y muero y renazco cada día, sólo con verla… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4911585575357973715?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4911585575357973715/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/je-taime-moi-non-plus-muriendo-de-amor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4911585575357973715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4911585575357973715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/je-taime-moi-non-plus-muriendo-de-amor.html' title='Je t&apos;aime moi non plus (Muriendo de amor)'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD-oFWgH6NI/AAAAAAAAADk/nvVQRcU6ZC0/s72-c/amantes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-7075689808714528845</id><published>2010-07-14T20:09:00.000-04:30</published><updated>2010-07-14T20:18:35.050-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Las Rara Avis: Una tertulia vía Skype</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD5ZqCLgZ3I/AAAAAAAAADc/Re9C73-1tf4/s1600/skypepost.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 258px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5493927174113093490" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD5ZqCLgZ3I/AAAAAAAAADc/Re9C73-1tf4/s320/skypepost.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En estos días he tenido un pensamiento recurrente: Siento de un modo fatal, que estoy a punto de dejar para siempre la juventud –aunque mis más cercanos sostienen que ya yo boté eso por el bajante hace bastante- y entonces le pedí a un amigo de esos de toda la vida y que lo conocen a uno desde el gateo, un favor muy grande. “Quiero dejar constancia de esta época”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que le pedí era tan absurdo que no pudo negarse: Le dije que necesitaba que él me hiciera tres entrevistas de doscientas páginas cada una, la primera ahora, otra a los cuarenta y ocho, y la última a los sesenta y ocho años. &lt;em&gt;Nadie me conoce mejor que tú&lt;/em&gt; —le dije—, &lt;em&gt;y además no tienes plata para hacerme un regalo como la gente&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mi amigo aceptó con muchísima gracia y hasta dijo que le parecía un reto. Siempre ha dicho que yo sería un entrevistado insoportable, disperso y evasivo. Así, iniciamos la tertulia vía Skype la noche del martes (13 de julio de 2010), conviniendo que volverá a reanudarse, si hay suerte, en las mismas fechas de los años 2030 y 2060, completando de este modo la trilogía Juventud, Madurez y Senectud. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Inicialmente comenzó a preguntarme sobre cómo estaban mis cosas, cómo había evolucionado en el trabajo y si aún tengo la idea del libro en la cabeza. Tratando de responder a esas inquietudes, no sabemos cómo, caímos en el tema de las mujeres. Lo que sigue es la reproducción de ese intercambio visceral. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ÉL&lt;em&gt;—¿Por qué, de entre todas las mujeres que ves, te han gustado siempre las mujeres serías, con responsabilidades y hasta con hijos, y no las que estén dispuestas a vivir la vida loca todos los días, sin compromisos ni obligaciones? ¿Por qué te gustan las mujeres que van por la calle con un yeso o con algún defecto? ¿Por qué te gustan las chicas que van recataditas y no con un buen escote? ¿Por qué notas belleza en eso, y no en la belleza top model, que muchas veces ni te calienta? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;YO —Es necesario que las chicas que me gustan a mí, en algún momento de su vida, hayan atendido la casa un sábado en la noche, que no se hayan rebelado a esa obligación, y que incluso —al atender— lo hagan con simpatía. Las chicas que me gustan a mí tienen que haber pasado por la experiencia de que el padre, o el abuelo, les hayan pedido que atiendan el negocio familiar, y que ellas hayan pensado en la familia. No tienen que ser una esclavas de la casa -pues también es imperante que disfrute del mundo contigo-, pero se que una mujer con ese nivel podrá siempre estar pendiente de ti en cualquier escenario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL &lt;em&gt;—¿Y las enyesadas o defectuosas?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO —¡Eso de defectuosa está muy fuerte! Jajajaja. Ojo, no me gustan todas las chicas enyesadas o “defectuosas” que andan por la calle, sino las que van con un yeso o su “defecto” y parece que no. Esas, me gustan. Son mujeres a las que no les importa andar por la calle mostrando que ayer se tropezaron y se cayeron. Eso habla muy bien de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL —&lt;em&gt;Una vez me dijiste una frase célebre. Una definición perfecta sobre el tipo de mujer que te gusta. Me parece, además, la única definición exacta.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO —¿Qué te dije?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL —&lt;em&gt;Me dijiste: “Yo me enamoro para siempre de una mujer que le guste el arte, el vino, los boleros y la trova”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO —Y es la puta verdad. Eso es mucho mejor que tetas grandes. Eso es belleza. ¿Sabes qué hay en una chica que le guste el arte, el vino, los boleros y la trova? Hay una sensibilidad tan grande que no podrías aburrirte de ella nunca. La posibilidad de que alimente la relación con delirios no comunes. La cantidad de rockolas y potes de mediecitos que va a haber. El otro extremo es la Cicciolina, porque lo primero que les muestra a los hombres es el pezón. Con esas mujeres está todo mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL - &lt;em&gt;¿Una mujer que te haga pensar? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;YO- Más bien que me ponga a soñar. Como diría Girondo: "No aceptaría que no supieran volar"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL—&lt;em&gt;Esta clase de mujer de la que hablamos podríamos definirlas como “Bellezas Parciales”? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;YO – No, si tuviera que ponerles un calificativo, yo las definiría como “&lt;em&gt;Rara Avis&lt;/em&gt;”. La personalidad de una Rara Avis es arrolladora (y eso a veces no es ni sereno ni agradable). En ellas prima la personalidad sobre cualquier otra cosa. Podría escribir un decálogo sobre las Rara Avis...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL- &lt;em&gt;¿Y cómo diría?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO —Sería algo así: “La especie Rara Avis no centra su potencial de arrolladora belleza de cuerpo y espíritu en los parámetros con que se suelen medir estas dotes”. Si la sabes descubrir y ella te brinda los dotes de su belleza –muy importante, la Rara Avis siempre decidirá a quién mostrarle su belleza, por eso es una bendición y siempre debe honrarse- , descubrirás que tienes a la mujer ideal. Una que siempre estará a dos pasos de ti y complementará tu personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL&lt;em&gt;—¿Te parece? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;YO —Sí, para mí es la única posibilidad de ideal particular. Una Rara Avis (el ideal general, el Ideal con mayúsculas) siempre será la mejor, sólo hay que saber bancarse en su inquebrantabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL –&lt;em&gt;Yo creo que tú estás buscando una mujer que te domine, que tenga siempre ella la última palabra&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO- Eso tiene sus puntos de equilibrio. Pero en mi defensa, siempre he dicho que este mundo sería mejor si las mujeres tuvieran el mando en todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL—&lt;em&gt;Acá disiento de ti. Yo se que te gusta la mujer apasionada. ¿Pero una mujer que esté al mando de todo? Esa sería una mujer que no tendría tiempo para nada &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;YO- Pues el reto está en ganarle al tiempo. Buscar ese espacio en blanco y dejar una huella sembrada para que ella sepa que eres completamente de ella. Un escrito, un mensajito. Me trasnocharía sólo por esperar ese espacio para poder decirle “Te quiero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL– &lt;em&gt;Yo creo que el “Rara Avis” eres tú, guevón&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO- Posiblemente, pero no me veo echándome los perros a mí mismo. Soy demasiado feo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL—&lt;em&gt;Insisto, eso es una cadena perpetua&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO —Siempre pensé que tengo capacidad de adaptación. Que, si me dan tiempo, le puedo encontrar los puntos sublimes a cualquier cosa. Pero me tienen que dejar pensar un rato, hasta que mi esencia optimista dé con la clave. Pero estoy convencido de que en algún momento de la falta de libertad, digo: Bueno... Esta es mi cárcel, toda la vida va a ser así, el del Pabellón 2 es un tipo simpático, cuenta anécdotas divertidas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL– &lt;em&gt;Pues esa mujer tendría que ser demasiado increíble para hacer todo eso&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO – Te lo digo. Si esa mujer me dice que la única posibilidad que me queda en mi carrera poética es el soneto, la cárcel del soneto, llegaría a aceptar el por qué perder el tiempo manifestando a favor del verso libre. Trataré de hacer los mejores sonetos del mundo, pasarse las noches intentando buenos sonetos. Sonetos que, con la experiencia que da la práctica y la pasión, puedan leerse de corrido y parezcan verso libre. Por ella aceptaría, y otra vez cito a Girondo, "sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL- ¿&lt;em&gt;Acaso ya la encontraste? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO –Lo hablamos en el 2030&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-7075689808714528845?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/7075689808714528845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/las-rara-avis-una-tertulia-via-skype.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7075689808714528845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7075689808714528845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/las-rara-avis-una-tertulia-via-skype.html' title='Las Rara Avis: Una tertulia vía Skype'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD5ZqCLgZ3I/AAAAAAAAADc/Re9C73-1tf4/s72-c/skypepost.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1490421142730518313</id><published>2010-07-13T19:09:00.000-04:30</published><updated>2010-07-13T23:33:02.379-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Los cofres de la memoria viva</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD0Cf2e3GxI/AAAAAAAAADU/scf4nOK3EgA/s1600/cofretesoro.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 233px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5493549866686028562" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD0Cf2e3GxI/AAAAAAAAADU/scf4nOK3EgA/s320/cofretesoro.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que en alguno de los anteriores post confesaba que era asiduo, o adicto que es la acepción más correcta, a los rituales. De alguna manera, se puede decir que soy un conpleto y confeso "ritualista". Tengo métodos y mañas raras para hacer y representar todo: para las labores, los quehaceres, los sentimientos. Particularmente, en formas sincréticas y oníricas que podrían convertirme en un potencial candidato para los pocos sanatorios en mediano estado del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago esta introducción para confesar uno de estos rituales. Tengo en mi armario cajas con memorabilias de los momentos que más he atesorado en mi vida. De situaciones diferentes -viajes, conciertos, trabajos-, en estas cajas se pueden conseguir cualquier cosa: fotos, regalitos, chapas de refresco, pulseritas, medallas y botones, postales, billetes arrugados, cajas de cigarrillos con inscripciones memorables -o atemorizantes-, entradas a conciertos, cartas escritas temblorosamente en hojas de cuaderno, en fin. Ese arsenal de chucherías le ha dado a mi vida un respaldo escénico, un ambiente, un clima, un invisible papel colomural. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Inicialmente, esos receptáculos se abren teniendo la función de organizar los cachivaches, cual base de datos. Sin embargo, una vez que el momento termina, comienzo a desmontar esa pesada escenografía, iniciar la mudanza y descolgar cada diploma, retirar cada afiche y despintar cada graffiti, agrupándose con el resto. Así, la repisa superior del armario se ha vuelto un cementerio de la memoria, en la que reposan, encajonadas en pequeñas tumbas de cartón -cajas de zapatos, para ser exactos-, los residuos humeantes de momentos finiquitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha gente prefiere deshacerse de todo lo que recuerde los momentos pasados, mucho más si han tenido finales desagradables. Si guardabas los materiales POP de la empresa y por mala suerte te despiden de ella, la acción común es mandar al primer cesto de la basura todo adminículo que tenga impreso el logo o nombre de la degenerada e infelíz organización. Otro ejemplo común es cuando de novio te cortan. Metes todo en una bolsa -preferiblemente negra, para darle un aire más necrófilo a la situación- y, resentidísimos, lo llevan hasta el bajante o container de basura más cercano a tu casa o, si eres más impúdico, a la puerta de la casa de la ex. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esos arbitrarios &lt;em&gt;delivery&lt;/em&gt; de recuerdos me parece un tanto cruel y revanchista. Si uno se pone a pensarlo, cada cosa representa un momento, una historia, un recuerdo...una identidad en la que uno, quiera o no en un futuro, seguirá siendo protagonista. Antes me costaba menos desprenderme de ciertas evidencias físicas, pero mi demencia ritualista ha hecho que atesore esos momentos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No obstante, el recuerdo debe ser un acto democrático. Si uno en realidad no quiere quedarse con ninguna reliquia de nada, simplemente que las extermine y listo. Que rompa las fotos, que queme las cartas, que regale las baratijas. El chiste está en hacerlo con decisión, sin culpa ni anestesia. No como el novio idiota de la película &lt;em&gt;Una propuesta indecente&lt;/em&gt;, que destroza con furia las fotos de Demi Moore luego de que ella lo ha abandonado para irse con Robert Redford, pero después, arrepentido, las recompone curándolas con cinta scotch. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero en mi caso, para los que somos afines, a conservar y confinar los cachivaches, el &lt;em&gt;leiv motiv&lt;/em&gt; está en que, preferiblemente motivado por una inocente curiosidad matizada con fastidio, en un sábado de ocio o limpiando tu cuarto, te topas con esos cofres polvorientos y, en un acto entre nostálgico y masoquista, lo abres. Lo que debo advertir es que exhumar un ataúd siempre trae consecuencias: enseguida dejarás de limpiar y te sientas con las piernas cruzadas a ver fotos, leer cartas, a reírte (o llorar). Es como forzar una puerta que tu memoria ya había tapiado. O -si nos ponemos ultra metafóricos- es como volver a una isla y contemplar los restos de tu propio naufragio: los huesos, las calaveras, los remos quebrados. Muchos quizá pensarán que mi práctica tiene un tinte masoquista. En mi defensa argumento que no me gusta olvidar de donde se viene y por donde se ha pasado. Me gusta honrar lo bello y, si algún día la providencia me brinda descendencia, esos receptáculos de la memoria serán lo que muestre a ellos diciendo "que bien lo pasé", "aquí crecí" o "la amé o amo tanto". &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso no todos mis baúles tienen sentidos necrófilos. Muchos aún se siguen llenando de detalles, cartas, escritos y otras hierbas. Por estos días tengo dos que se han vuelto mis preferidos. Uno de cosas que en un futuro me recordarán las etapas de mi actual trabajo y otro, el más querido actualmente, son las cosas que voy guardando en honor a la dama que me gusta. Este último, por lo pronto no tiene muchas cosas tangibles, solo un cuaderno -que encontré hace poco- y que he estado llenando con muchísimo afán. Y cada vez que lo abro, sueño y anhelo que se llene, que se llene de detalles, de cosas, de monumentos, de memorabilia, y no para llevarlas al cementerio del armario, sino para constantemente abrirla y dar las gracias por los favores recibidos. Anoche, entre el frío y un fuerte malestar físico, volví a abrir el "cofre" y el cuaderno para seguir escribiendo. Y tengo la convicción de que, por mucho tiempo, se seguirá llenando. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sí, soy un psicótico ritualista. Lo que quiero dejar claro es que, todo lo que quiero, tiene siempre en mí un lugar para acomodarlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1490421142730518313?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1490421142730518313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/los-cofres-de-la-memoria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1490421142730518313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1490421142730518313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/los-cofres-de-la-memoria.html' title='Los cofres de la memoria viva'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TD0Cf2e3GxI/AAAAAAAAADU/scf4nOK3EgA/s72-c/cofretesoro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-775418397777117853</id><published>2010-07-11T18:49:00.000-04:30</published><updated>2010-07-11T19:23:48.239-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>De poderes y kriptonita</title><content type='html'>Desprovisto –&lt;em&gt;por natura&lt;/em&gt;– de la belleza hercúlea y apolínea necesaria para hacer que las chicas se rindieran ante la menor de mis insinuaciones, de chamo, en el colegio, no tenía más opción que buscar salidas creativas para persuadir a las mujeres de lo buena que resultaba la idea de que yo fuera, al menos sólo por el tercer lapso, el hombre de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Gordito –&lt;em&gt;bastante gordito&lt;/em&gt;-, torpe y miope; portando unos lentes redondos, cuya sola montura superaba el tamaño de mi cara, me paseé por Primaria (y los primeros años de Secundaria) luciendo un ‘look’ infame, solo comparable con la tosca apariencia de un Toronto, pero con lentes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5492800066152621170" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDpYjt1E5HI/AAAAAAAAADM/wXYAajgzVGY/s320/toronto.jpg" /&gt;La vida me enseñó rápidamente que, si a una chica no le gustabas de entrada, si el golpe de la primera impresión no rendía los frutos esperados, debías optar por el sacrificado, árido, pero honorable camino de la paciencia. Ello implicaba un sistemático trabajo de captación, cuyo primer paso era tomar ubicación respecto de la mujer que te gustaba: una distancia específica, pertinente, amistosa. Estar lo suficientemente cerca como para que ella sepa que existes, y lo suficientemente lejos como para no ser una ladilla. Un justo término medio entre el acoso y la indiferencia. Ante la imposibilidad natural de impactarlas desde el físico, la mecánica de seducción que se imponía era menos anatómica, pero más cerebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi gran problema a los 11 o 12 años era que mi paciencia mutaba en un mosquito patas blancas, y volaba apenas iniciaba mis planes de contingencia. La vehemencia romanticona me traicionaba y más temprano que tarde acababa declarándome a las niñas como un gafo -&lt;em&gt;vehemencia que, confieso, se mantiene en mí intacta&lt;/em&gt;-, regalando poemas, abriendo mi corazón como una lata de melocotones -o de atún, por el contenido-, con los resultados nefastos que ya podrán imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esos días, el único pasatiempo que lograba sacarme de mi depresión luego de que una chica me ignoraba o me mandaba al carrizo, era la música -&lt;em&gt;preferiblemente, los temas de mayor puñal, otra costumbre que se mantiene hoy en día&lt;/em&gt;- los libros y las películas. Me encantaban esas películas adolescentes de los años 80, todas llenas de personajes desvalidos, flacuchentos de aspecto &lt;em&gt;Lambda, Lambda, Lambda&lt;/em&gt;, que debían exigir a fondo su imaginación para seducir a la niña que les daba en la torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía especialmente identificado con la película &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.adictosalcine.net/ver_pelicula.phtml?cod=23850"&gt;Lucas&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, esa donde un chamín cara e' tonto hacía cualquier cosa con tal de llamar la atención de la niña guapísima del colegio. Harto de ser su amigo incondicional y de verla besuqueándose con los musculosos jugadores del equipo de fútbol americano, Lucas hacía tontería tras tonería, en la boba esperanza de que algún día ella pudiera mirarlo con los ojos inflamados de pasión. La gracia se le acabó cuando se empecinó en jugar fútbol americano, creyendo que así ella lo apreciaría un poco más. En su primer partido salió magullado en extremo, casi inconsciente y paralítico luego de colisionar con un gordo que le cuadruplicaba el tamaño. Sin embargo, a pesar de las contusiones, Lucas había conseguido eso que tanto buscaba: que la señorita que le removía las tripas se preocupara por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La absurda nobleza del protagonista me llevó a pensar que quizás a las chicas, más que seducirlas, había que conmoverlas. Además, por ese entonces, no sé en donde (la televisión, la radio, algún libro) había oído que a las mujeres les gustaban los chicos tristes, porque les inspiraban una onda maternal que las llevaba a querer curarlos y redimirlos de su condición debilucha. Era como si, ante un chico golpeado o enfermo, a las chicas se les saliera la abnegada enfermera interior, la activista de los Derechos Humanos que llevan dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A inicios de secundaria yo agonizaba por una de las chamitas más lindas del salón, y de la que solo me separaba un pupitre. Pero mientras para mí ella era la causante de mis más afiebrados desvelos pubescentes; para ella yo solo era uno más de sus inofensivos compañeritos de salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día –luego de ver &lt;em&gt;Lucas&lt;/em&gt;– decidí llamar la atención de la chamita a cualquier costo, buscando aterrizar a la práctica la teoría esa de que a las mujeres les gustaba hacerse cargo de los chicos malheridos. Ya que mi físico tosco no le impresionaba en lo absoluto, recurrí a los recursos de la ficción para convertirme en un muchacho digno de ser acariciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera mañana llegué al colegio con el ojo sospechosamente morado. Ella me vio y de inmediato se apenó. “Pobrecito, qué te pasó”. Su compasión era música para mis oídos. Si no podía obtener su amor, podría arreglármelas con su lástima. Suena raro, pero siempre me ha parecido que hay un sentimiento, un transistor que comparten el amor y la lástima: el íntimo deseo de protección.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Yo le conté con lujo de detalles que me había peleado con un vecino abusivo la tarde anterior, y que aunque salí perdiendo lo hice con gallardía y dignidad. Ella me pagó la mentira con una sonrisa de orgullo y un beso en el cachete. La mentira había resultado un éxito. Estaba tan contento que no creí conveniente decirle que, en realidad, el color morado de mi ojo provenía, no precisamente del violento derechazo de un vecino pegalón, sino de un &lt;em&gt;roll on&lt;/em&gt; para almohadillas de sellos de esos que usan las secretarias y que yo había encontrado en un cajón del escritorio de mi papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el timbre del recreo la magia entre la chamita y yo se disipó: ella se fue a departir con los chicos mayores de 4to y 5to, y yo me fui a sentarme en mi esquina de rezagado. De regreso a la clase, el sudor ya me había despintado por completo la tinta del falso moretón, haciendo que mi ojo se vea inesperadamente restablecido en tiempo récord. La chamita, felizmente, no cayó en cuenta de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos día más tarde me decidí a probar suerte de nuevo. Esta vez, con un cuento más exagerado todavía. Llegué al colegio cabizbajo, con los hombros caídos, arrastrando la cara lánguida de un enfermo terminal. Todas las desgracias humanas parecían haberse tatuado en mi pálido rostro adolescente. Ante mi semblante plumífero, la chamita nuevamente mostró su preocupación. "Es el corazón", le dije. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;–¿En serio? ¿Qué tiene tu corazón?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;–&lt;em&gt;El doctor dice que es una arritmia que puede convertirse en un soplo al miocardio&lt;/em&gt;, inventé&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–&lt;em&gt;No lo puedo creer,&lt;/em&gt; comentó ella, casi quebrándose…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de mi semblante de muerto viviente, por dentro disfrutaba enormemente toda la pantomima. Preocuparla era una manera de someterla, de dominarla, de tenerla cerca. Por unos segundos sentí que toda su atención estaba dirigida solo a mí, y eso me producía un placer inédito, riquísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con angustia, ella tomó mi mano, y yo sentí que ese era el momento estelar que tanto había estado esperando. Tenía que decir algo que la llevara a abrazarme y luego a darme un beso. Tenía que preocuparla aún más para que su conmiseración se comenzara a transformar en un amor incipiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–&lt;em&gt;Me han pronosticado tres años de vida como máximo…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuando dije esa mentira despojada de toda proporción, la pobre chamita se quedó muda, pasmada y luego se echó a llorar sin consuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, había llegado demasiado lejos. El asunto se me había escurrido de las manos por bocón. La poca gente que transitaba por el salón a esa hora de la mañana (estábamos en un receso) comenzó a mirarnos con extrañeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo trataba de calmarla, jurándole que no era nada serio, que seguramente la arritmia era solo una contractura muscular, un calambre, un hipo atracado. Le repasaba la mano por la cabeza diciéndole que estaría bien, pero ella ya no me oía: chillaba como una condenada, soltando un indiscriminado coctel de mocos y babas. De pronto, sus amigas llegaron, alarmadas por el lloriqueo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–&lt;em&gt;Se va a morir&lt;/em&gt;, repetía ella, con la voz entrecortada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las advenedizas me miraron como diciendo qué demonios le has dicho, gordo estúpido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo decir que en todo el salón (es más, en todo el colegio) la candidez de esta niña era célebre. Siempre le tomaban el pelo por su excesiva ingenuidad, por su credulidad irritante. Le decías que los extraterrestres habían tomado por asalto Miraflores, y ella se lo creía. Le decías, no sé, que un tsunami asolaría la ciudad, y se deprimía sinceramente. O sea, era bonita, pero tonta. Y aunque yo la quería en silencio, ahora, repentinamente, la había comenzado a odiar. En ese cuadro lacrimógeno, ella era la clara víctima y yo aparecía como el gnomo malévolo que le había causado un daño anímico quizá irreparable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;–¿Cómo es eso de que te vas a morir ah?&lt;/em&gt; me preguntaron las amigas, enfurecidas, intuyendo que ahí había algún gato encerrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Es todo mentira!,&lt;/em&gt; grité.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ruborizado pero sobre todo harto. Harto de los quejidos infantiles de la tonta; harto de las incriminaciones de sus amigas intrigantes, y harto del ridículo aprieto en el que estaba metido. Grité, me puse en automática evidencia y salí corriendo por el pasillo, con ganas de que la Secundaria se acabara ese mismo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el paso del tiempo también las maneras de aproximarse al género opuesto evolucionan significativamente. No es que me haya vuelto un seductor talentoso, pero he ido encontrando formas más honestas y sensatas para tomar cartas ante una mujer que me interesa. Digamos que físicamente no mejoré mucho, pero los lentes de "pasta intelectual" y algunas benevolencias de la genética hicieron algo menos tosca mi apariencia. Dejé de esparcir esas mentirillas que tanto matizaron mi vida colegial y el mundo empezó a parecerme un lugar más confortable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi primera novia, por ejemplo, la conquisté a fuerza de empuje. La perseguí meses de meses, insistí, organicé alrededor de ella todo un concierto de detalles que terminaron por doblegar su resistencia inicial. Nunca fui tan romántico como en esos meses de ilusión casi veinteañera. Le escribí cuartillas de poemas, le compuse decenas de canciones, le consentí casi todos los caprichos. Cuando ella me dejó, algo de ese romanticismo se perdió para siempre en el éter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda se dejó conquistar, supongo, por mis galanterías veraniegas. Más tarde, cuando el sol de marzo de esfumó, ella se dio cuenta de que esas galanterías eran solo un espejismo y se cansó de mi apatía y sosiego invernales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellas tres, sumadas a otras chicas que fueron y vinieron, siempre resaltaron mi sensibilidad, mi locuacidad, mi capacidad de escucharlas, mi atención. También celebraron mi forma de besar (cosa rara, considerando que quienes me ‘enseñaron’ el arte del ósculo fueron las muñecas de mi hermana). Lo que nunca les ha gustado, más bien, es que sea tan posesivo, egoísta, voluble, distraído y falto de consideración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me queda claro que con la adultez uno troca la inocencia por cierta malicia. Al crecer te transformas: adquieres vicios, abandonas virtudes, aprendes trucos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy soy consciente de mis pequeños poderes, pero también le temo a la kriptonita de mis debilidades. Espero que la chica a la que por estos meses me ha traído de cabeza tan intensa y desordenadamente advierta que debajo de mi pellejo de antiguo Toronto hay un hombre que vive confundido, buscando una señora que lo quiera mucho y lo rescate pacientemente de sus contradicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y tú, lector extraño, sabes cuáles son tus poderes y cuál tu kriptonita?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-775418397777117853?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/775418397777117853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/de-poderes-y-kriptonita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/775418397777117853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/775418397777117853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/de-poderes-y-kriptonita.html' title='De poderes y kriptonita'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDpYjt1E5HI/AAAAAAAAADM/wXYAajgzVGY/s72-c/toronto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4494803391626446108</id><published>2010-07-08T15:52:00.000-04:30</published><updated>2010-07-08T18:31:41.586-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Clonazepam y Circo: A propósito de la visita de Calamaro</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDY0p2yQuHI/AAAAAAAAADE/KR3TsiPXRXk/s1600/calamaro400.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 256px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5491634689310505074" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDY0p2yQuHI/AAAAAAAAADE/KR3TsiPXRXk/s320/calamaro400.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“…En esta vida real, siempre fuimos decadentes”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Andrés Calamaro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;He venido siguiendo de cerca, por acercamiento y comentarios, toda la vorágine virtual en lo que se ha vuelto la visita de Andrés Calamaro a Venezuela. Y no puedo dejar de sentir algo menos que estupor. No porque El Salmón y sus representantes hayan aceptado completar el doblete con una presentación gratuita; nada más alejado de eso. Sino porque nuevamente volvemos a hacer baluarte nuestros radicalismos extremistas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estupor me da que la simple visita de un artista ponga de plano lo inconscientemente enajenados que podemos llegar a ser. Aquí el artista aceptó una presentación gratuita y lo tildan de “chavista de mierda” –seguro los mismos que hace algunos meses reclamaban su presencia-; pero más atrás salen los afectos al gobierno a decirle que no le pare bola a los escuálidos del carajo, y hasta un medio de comunicación oficial aprovecha el tema para meter el dedo en la llaga de la polarización. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es desolador pero también habitual ver como el populacho –y hasta voces con obligada conciencia social- se encienden demagógicamente sin ni siquiera tomar en cuenta la posición real del artista, en cuanto como artista viene a dar un espectáculo. Aquí desde hace tiempo la famosa diana se va desvaneciendo a la conveniencia política de cada quién; pero no es ni rojo o azul, sino siempre teñido de negro desde el primer fotograma. Cada uno podrá sacar su propia interpretación, desde luego. Pero la mía, también lo digo, es que estamos haciendo una apología virtual del terrorismo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En mi posición, las críticas y “apoyos beligerantes” están todos fuera de lugar; porque el arte es un quehacer absolutamente individual, emana de un solo individuo que crea y su objeto de creación está ínsitamente ligado a él. Mientras que la política, del signo que sea, no es cosa de uno pese a que se haga recaer siempre sobre uno, sino de muchos y hasta de todos. El político que destaca, en el régimen que sea, sobresale por ser director de orquesta y no solista. Ni siquiera los dictadores. Y no creo que ésta sea o haya sido la intensión de Calamaro al venir al país. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cada quién puede tener su posición política, somos animales políticos y todos las tenemos, pero nada habilita para insultar a otros y, en el caso de El Salmón, llegar hasta señalarle que es un “chavista de mierda”. Hoy cobró Calamaro, ayer cobró Calle 13, Bersuit u otros tantos. Eso habla más bien de emocionalidad herida o estados alterados de la mente, ya que pertenece a la esfera privada de la persona y no es asunto de interés cultural. Como sí lo es que, pago o gratuito, se haya logrado la posibilidad de que uno de los artistas más influyentes de la escena musical latinoamericana haya tenido a bien visitar el país, luego de 19 años de ausencia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo que más asusta de los agravios es la capacidad que tenemos para llamar a la polarización y la exclusión, en un país donde no se necesita que alguien más lo proponga, porque ya nos tienen perfectamente divididos entre chavistas y antichavistas, y disentir del disfrute del arte. No necesita este país que la absurda polarización llegue hasta las preferencias musicales, y exhorto a quién lea estas humildes posturas a no caer en tan baja propuesta, porque la situación nacional exige de nosotros sindéresis, claridad, mesura y aportes en la búsqueda de la equidad y la paz, cuando asomamos a una crisis de identidad que ya comienza a mostrar sus efectos y con tanta y tan feroz evidencia de que la situación empeorará por todos los costados. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A propósito, entre las rabias insolentes, nadie le puso el ojo a las implicaciones de la productora en todo este tema. Recomiendo leer la columna de hoy del periodista &lt;a href="http://www.ultimasnoticias.com.ve/capriles/cadena-global/detalle.aspx?idart=3189849&amp;amp;idcat=56754&amp;amp;tipo=2"&gt;Luis Villapol &lt;/a&gt;que, guste o no guste lo planteado –son múltiples las posturas que puedan tenerse sobre el punto- es hasta el momento la única pluma que ha visto el tema en una óptica distinta, lo cual celebro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cuanto al señor Calamaro. Si, seguro no se imaginó que el hecho de haber aceptado una simple negociación para un show gratuito le crearía tantas molestias en su Twitter, tanto que hicieron explotar su rabia. Lo comprendo, yo hubiera hecho lo mismo y mandarlos a la mierda se hubiera quedado corto. Pero aquí ni el hecho cultural ha logrado mover las bases del clonazepam* y circo en que se ha convertido esto. Una hierba y música, que todo pasa...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya el hombre está en Caracas. Este viernes y sábado serán los shows. Que cada quién que decida a cuál prefiere ir y que disfrute. Mi dedo erecto es para la polarización. Y que El Salmón nos brinde su arte. Ya lo dijo él mismo en su &lt;a href="http://twitter.com/andres_calamaro"&gt;Twitter&lt;/a&gt;. "&lt;em&gt;Hermanos americanos, lo que ocurre en twitter se queda en twitter, todo bien no hay rencor, llego a CCS con las ilusiones intactas&lt;/em&gt; !" ¡Gracias por la visita y la deferencia, Salmón! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;*Clonazepam: Fármaco indicado en el Trastorno de Pánico con o sin agorafobia. Rivotril, Ravotril, Diocam para lo comercial&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4494803391626446108?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4494803391626446108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/clonazepam-y-circo-proposito-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4494803391626446108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4494803391626446108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/clonazepam-y-circo-proposito-de-la.html' title='Clonazepam y Circo: A propósito de la visita de Calamaro'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDY0p2yQuHI/AAAAAAAAADE/KR3TsiPXRXk/s72-c/calamaro400.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1855594010318588144</id><published>2010-07-06T20:27:00.000-04:30</published><updated>2010-07-06T21:31:49.884-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Mi propia película</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDPWPWtUQbI/AAAAAAAAAC0/rEAhtE0qKc8/s1600/pareja.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490967929976799666" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDPWPWtUQbI/AAAAAAAAAC0/rEAhtE0qKc8/s320/pareja.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Confieso que siempre he vivido la vida bajo el manto de la esperanza y mis oníricas situaciones me proporcionan en ocasiones ácidas tortas en la cara. Pero es mi naturaleza, no lo puedo controlar. Una de esas manifestaciones recurrentes es, cuando una dama me gusta, inmediatamente proyecto películas en mi cabeza. Películas en las que, desde luego, la trama roza la perfección: yo y ella salimos a cenar a un lugar romántico, tomamos una botella de vino, nos besamos, pasamos una noche de sexo formidable y, de pronto, a la mañana siguiente ya somos novio y novia, marido y mujer y ahí nomás tenemos un hijo al que le ponemos de nombre el que ella le de la gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y reconozco que a veces es francamente insoportable esta manía de soñar bobadas y armar deleznables castillos en el aire. Puede estar ella frente a mi y, mientras ella simplemente me cuenta cómo va el trabajo, los amigos o la cita médica, yo voy liberando a las miopes mariposas de mi imaginación y fantaseo y pienso en lo feliz que sería si viviera con ella en mi aparatamento, cocinando tallarines y escuchando un disco arrallanados en un &lt;em&gt;puff&lt;/em&gt;. Todo esto acompañado de una repentina expresión abstraída e idiotizada, a la cual hay que chasquearme los dedos en la cara para evitar esos trances mongoloides y hacerme pisar tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre es igual. Me precipito, me impaciento, me figuro escenarios que no son, veo romances inminentes ahí donde solo hay cotidianas empatías y, como lógico resultado de tan diletante comportamiento, me voy trágicamente de boca contra el asfalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo parecido ocurre cuando esa mujer que me gusta me envía un mensaje o me escribe un mail. Lo leo y releo un sinnúmero de veces, tratando de descifrar cada palabra, como si estuviese delante, no de un trivial correo electrónico, sino de un jeroglífico que quizá esconda en algún recoveco un críptico mensaje amoroso. Repaso los adjetivos que emplean su autora, las supuestas intenciones insinuadas entre líneas, el esmero y cuidado que ponen en la ortografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También reparo en el tamaño, porque creo -por algún esoterismo absurdo que más de uno criticará– que la extensión de los correos delata una postura y encierra un significado particular. Si una chica alguna vez te manda un mail mayor a 3K, sin duda le interesas; pero si lo máximo que es capaz de escribirte es uno de 1K, no te hagas ilusiones, que lo más probable es que seas bulto en su lista de contactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el indicador más confiable de todos está en el modo en que una chica se despide cuando te envía un mail. Ahí sí afino toda mi atención detectivesca. Porque no es lo mismo que alguien te mande ‘un beso’ a que te mande ‘un besito’ o ‘un besote’ (aunque es mejor todavía si coloca ‘besos’). Por el contrario, si la muchacha firma con un ‘abrazo’, ahí sí se jodió el asunto: el cartel de amigo no te lo quitará nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas escriben ‘chao’ a secas, en lo que vendría a ser una convención mecánica pero no del todo indiferente: con un ‘chao’ ella te quiere decir que, aunque no le gustas ni le disgustas, tendrás que trabajar duro para talar el árbol de su cariño que por ahora, recio, se niega a caer.&lt;br /&gt;Pero antes que el ‘chao’ yo prefiero el ‘hablamos’, porque en esa expresión se concentra una cierta voluntad de prolongar indefinidamente el contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí encuentro catastrófico es cuando los mails se cierran con un gélido ‘saludos’ o, peor todavía, con un ambiguo ‘cuidate’, pues uno no sabe bien de qué tiene que cuidarse, si de pescar un resfriado, o de ser asaltado en una esquina, o de contraer una enfermedad venérea, o de que te caiga un porrón desde alguna azotea. Desconfío del ‘cuidate’ porque me genera angustia, y me hace pensar que, más que una afectuosa forma de decir adiós, es un anticipo de la desgracia, una suerte de amenaza disimulada: cuídate, cuídate de mí, cuídate de mis palabras, cuídate porque un día de estos te voy a dejar solo y me voy a ir, pendejo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si este post lo lee alguna mujer guapa que me vaya a mandar un mensaje de texto o un mail en el futuro, les pido encarecidamente –en aras de mantener mi salud mental a buen recaudo– que se despidan por escrito con cautela. Y si se les complica mucho, pues pongan ‘bye’ y listo. Eso sí, por ningún motivo escriban ‘chus’ o cualquiera de esos insípidos apócopes derivados del ‘chao’ que más parecen ininteligibles onomatopeyas orientales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema en que estábamos antes de irme por las ramas, cada noche y fin de semana lucho contra mis desvaríos cinematográficos y trato de ocuparme en cualquier cosa dejando las expectativas bien guardadas en la mesa de noche. Pero no saben cuánto me cuesta, y a veces sé que trepo a mi barca esperando volver con frescos lenguados y nutritivas curvinas y, por casualidades atmosféricas, el mar solo arrojó una anguila y dos aguamalas. Y así me dedico a vagabundear sin hacer predicciones, sin santiguarme, ni encomendarme a nadie. Solo cabe aceptar con humildad las ricas o pobres provisiones que la noche tenga a bien obsequiarme. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que espero, pacientemente, sean de la mayor delicia. Yo sabré siempre rendirles tributo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1855594010318588144?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1855594010318588144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/mi-propia-pelicula.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1855594010318588144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1855594010318588144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/mi-propia-pelicula.html' title='Mi propia película'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TDPWPWtUQbI/AAAAAAAAAC0/rEAhtE0qKc8/s72-c/pareja.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-1583776616734976558</id><published>2010-07-02T18:07:00.000-04:30</published><updated>2010-07-02T18:19:31.831-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Justificando</title><content type='html'>Ayer estuve limpiando un poco el desastre apocalíptico en que estaba convertido mi dormitorio –lo cual creo que me provocó una congestión y una pre-gripe que me ha adormecido todo el día, para más señas de cómo estaba ese cuarto-, y entre papeles y papeles encontré un cuadernillo de escritos varios que he ido llenando desde hace algunos meses. Sentado sobre la cama, recordé con una nostalgia vigente la motivación –aún latente- que me hacía llenar ese cuadernillo y, junto a esa nostalgia, se me vino a la mente mis primeros cuentos e intentos de poemas: Unos papeles mecanografiados doblados en cuatro partes, en unos cuadernos Moderno tapa dura donde mi mamá guardaba moldes viejos de “Punto y Ganchillo”; fotos de cuándo era niño y recibos de pago de negocios que ya no existen. Eran tiempos de inseguridad literaria, y yo quemaba mis papeles cada dos o tres meses. Si todavía queda alguno vivo, habrá sido porque mi madre los guardó en otro lugar y los salvó, sin querer, de mis fantasmas pirómanos. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y recordaba lo torpe que era con la máquina de escribir Olivetti de mis padres –que por ciertos, eran unos artistas de la velocidad con esas teclas- y la cantidad de resmas de papel que terminaban convertidas en bolitas de papel crudo, casi sin usar, ya que era tan impreciso que podía equivocarme en la primera línea. Recordaba también los motivos y lugares por los cuales escribía: algún amor infantil cazado en el patio del colegio y donde ojos ajenos leían algo mío por primera vez, y el jardín de la casa quinta donde corregía eso mismo que había escrito a lápiz. Y en ese divagar entendí algo que me dejó boquiabierto: No, no era el argumento... Era más bien algo en la construcción artesanal del texto lo que me hacía pensar en mis primeras obsesiones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recordé, maravillado, un ejercicio increíble que por alguna razón ya estaba fuera de mi memoria: en mi juventud yo no podía permitirme que el margen derecho de la hoja quedara mocho. Al principio me pareció la obsesión de un imbécil joven (yo era casi tan estúpido como hoy, hace quince años; pero no me sentía tan orgulloso como ahora), pero mientras hojeaba el cuento descubrí que no, que aquella enfermedad no era tan inútil. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mis reglas de entonces, al escribir a máquina, eran pocas pero inquebrantables: con espacios incluidos, cada línea debía tener cincuenta y ocho caracteres, tres la sangría de comienzo de párrafo, y treinta y cinco líneas en cada hoja. Sin que el argumento variase demasiado, yo debía encontrar palabras que cayeran con exactitud en la prisión de los cincuenta y ocho espacios. Para eso, a la mitad de un renglón ya debía saber cómo seguir, y encontrar sinónimos si el asunto se ponía imposible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No se podía utilizar la salida del doble espacio, ni el truco de los tres puntos suspensivos donde la trama no los pedía. En cambio sí estaba permitido cortar la última palabra con el guión normal, y también con el guión bajo subrayando la última letra (eso se conseguía pulsando la tecla “6” en mayúscula). Tampoco estaba permitido tachar. Si había un error de tipeo, había que empezar de cero. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para poner un ejemplo, yo le tenía fobia a esto: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 121px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5489442180278470050" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TC5qlCKLRaI/AAAAAAAAACk/3sdZNPTNEb4/s320/epigrafe1.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, con mucha práctica, había logrado escribir de esta otra manera, sin perjudicar demasiado al texto:&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 314px; DISPLAY: block; HEIGHT: 35px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5489442467273007570" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TC5q1vTAYdI/AAAAAAAAACs/lgVS1YD1cI4/s320/epigrafe2.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que la primera de mis obsesiones literarias fue aquella, la de justificar el texto desde el primer borrador. Esa manía quizá debió servirme, sin saberlo, para pensar mejor cada palabra antes de ponerla en el papel, y para abrir a cada rato el diccionario de sinónimos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con el tiempo logré tanta eficacia en este ritual que lo había automatizado por completo. Es decir: llegó un momento en que ya no tenía que pensar en eso: la cabeza trabajaba sola en el problema de las sílabas y los espacios, sin quitarme energía para la imaginación o el deseo de narrar. Llegó un momento, a finales de los noventa, en el que yo era capaz de escribir, a una velocidad increíble, textos con el margen derecho impoluto, sin darme casi cuenta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aquellos fueron tiempos en que las computadoras personales eran un rumor de progreso que no se podía confirmar, y tenían más que ver con ser millonario que con el año dos mil. Y seguramente yo hubiera seguido así toda la vida, esquivando el serrucho de la derecha, si no fuese porque entonces aparecieron las máquinas electrónicas, después las eléctricas (que ya justificaban el texto) y por fin las primeras computadoras a precios razonables, llamadas con cariño “dos-ocho-seis”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El texto justificado fue la primera de una interminable seguidilla de rituales que todavía me persiguen cuando escribo, y que muchas veces son solamente excusas para disfrazar la escasez de voluntad o la falta de inspiración. De joven tenía más de la segunda; ahora casi únicamente de la primera. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La única obsesión que conservo desde las primeras épocas es el mono de escribir (No, no es un chimpancé, un mono deportivo o de piyama). Esta prenda —que no ha tenido más de cuatro o cinco versiones a lo largo de mi vida— es con lo único que puedo sentarme a la máquina, desde 1994 hasta la fecha. Debe ser uno de esos monos escolares azul bien anchotes. Debe tener el elástico roto, algunos agujeros de cenizas caídas y, esencialmente, más de cinco años de antigüedad para que me resulte cómodo y, sobre todo, amistoso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con la llegada de la tecnología las cosas no mejoraron mucho en mi cabeza, sólo cambiaron algunas mañosidades. Ahora necesito que el teclado de la máquina no sea demasiado celoso, por ejemplo, y que sea blanco, no esos teclados negros modernos, ni mucho menos ergonómicos o partidos en dos: asco. Que la tipografía del procesador tenga serif, en lo posible garamond o georgia, jamás helvética ni arial ni mucho menos courier. La mesa muy limpia para empezar a trabajar, pero no sólo la mesa del escritorio, sino también la mesa de comer, la que está a mi espalda. Escribir despeinado (si estoy peinado, me meto debajo del lavamanos para despeinarme a punta de agua), siempre descalzo, tener más cigarros de los que necesitaría un náufrago feliz. No escribir caído de la pea, sino con algunas copitas de vino encima. E, innegociable, que sea de noche. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los actos comunes: Sonreír y prender un cigarro para releer lo escrito, cuando supera las tres o cuatro pantallas. Fumar en el balcón para pensar y ser objetivo. Dar vueltas alrededor de la mesa con las manos en los bolsillos. Silvio al fondo, en volumen bajo y en repeat. Revisar por dónde va la jarra de café para hacer más si hace falta (así esté tomando vino) Y más que nada, tener siempre un poco de frío, como si estuviese a la intemperie y hubiese un río no muy lejos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me resulta necesario sentir en algún momento de la noche una especie de excitación infantil que solamente me producía el ir a la quebrada cerca de la granjita donde crecí cuando era niño. Era maravilloso escaparse en las tardes, con una lata de leche condensada y, ya un poco más grandecito, media caja de cigarros de cigarros en el bolsillo secreto de la campera. Sin aún escribir, empecé a sentir la necesidad de tener rituales en esa época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, escribir sigue siendo hoy un acto ritual. Un acto con el que me gano la vida, perpetúo el tiempo y los sentimientos y honré y sigo honrando a los amores que siguen haciéndome soñar –así ya no estén cerca de nosotros-. Ahora, que ya no importa si las palabras están mochas a la derecha, ahora que han pasado tantos años, solamente escribo para sentir ese hormigueo de la infancia, y para justificar los márgenes de los textos, de los ríos y de los amores por los que he andado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;PD: Ahora que lo encontré, seguiré llenando ese cuadernillo&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-1583776616734976558?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/1583776616734976558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/justificando.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1583776616734976558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/1583776616734976558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/07/justificando.html' title='Justificando'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TC5qlCKLRaI/AAAAAAAAACk/3sdZNPTNEb4/s72-c/epigrafe1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6032953952141080238</id><published>2010-06-29T17:23:00.000-04:30</published><updated>2010-06-29T17:56:37.062-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Explicando la guerra</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TCpwg6SfQ5I/AAAAAAAAACc/kMyajedgMOQ/s1600/gota.png"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 249px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488322806609298322" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TCpwg6SfQ5I/AAAAAAAAACc/kMyajedgMOQ/s320/gota.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana fuí a visitar a mis compadres y a mi ahijada. Debo confesar que he sido el peor de los padrinos, pues tenía casi un año que no la visitaba. Los ahijados son como los hijos, hijos putativos con los que puedes ensayar para cuando, si la providencia te bendice, tengas los tuyos propios. Además que los padres -no nos caigamos a pasiones- pueden endilgar en el padrino algunos gastos y responsabilidades que, aunque jamás nos las explicaron al realizar el sacramento, pues te tocan. Pues mi compadres hicieron lo propio !y vaya ensayo paternal que tuve con mi ahijada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues resulta ser que la pequeña, que como si fuera ayer recuerdo que apenas hablaba y se chupaba copiosamente el dedo, hoy está muy interesada en la guerra (si, en la guerra con metralletas, invasiones, explosiones... desgraciada televisión) Y está tan interesada en ello que creo que hasta lo toma como un tema clandestino. Parece que, cuando se siente rebelde, va por la calle gritando pupú, pipí, culo, guerra, entre otras palabritas subidas de tono para un infante; y pone atención a los noticieros cuando enfocan los rollos en Gaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues la carajita, en actitud muy terrorista, me preguntó sobre la guerra. Yo traté de explicarle lo básico: que es una pelea entre pueblos, que se llega a ese punto cuando no pueden arreglarse las cosas, que nadie gana, que mueren muchos inocentes, y otro montón de pendejadas que se me ocurrieron en el momento. De pana, es complicadísimo explicarle esas cuestiones a una criatura: preferiría mil veces que se interesara por el sexo o las matemáticas, que son otros dos asuntos de los que entiendo bastante poco. Pero no: mi ahijada siente curiosidad por la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta semana resultó especialmente ardua porque ha arreciado todo el asunto en Gaza, sin contar la presunta amenaza de guerra nuclear que supuestamente desencadenaría Irán. La noticia apareció en la televisión todo el día y me dejó sin argumentos. Ella, como es lógico, me hizo muchas preguntas al respecto. Y no supe responder ninguna con certeza. Le dije que Estados Unidos prometió a varios países peligrosos que, si se deshacen de su armamento nuclear, les ofrece una oferta increíble. La oferta es la siguiente: si un día estos países peligrosos atacan a Estados Unidos con armas convencionales, ellos, Estados Unidos, responderán el ataque con armas convencionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esto, mi ahijada no entendió un carrizo. Y la verdad, yo también. ¿No es la guerra un conflicto en el que, a causa de la ira, vale todo? ¿No es la guerra, en realidad, el síntoma final de la iracundia, de la exasperación y de la necedad? Me resultaría extraño que dos potenciales combatientes (dos ideas irreconciliables, dos mundos distintos) se sienten a definir el estatuto futuro de la barbarie. Un presidente le estira una birome a otro presidente y le dice: "Si ustedes eliminan las armas nucleares y después nos atacan con armas químicas, nosotros prometemos responder solamente con misiles teledirigidos". No, no lo veo víable...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, volviendo al tema, es muy&lt;em&gt; too much&lt;/em&gt; explicarle eso a una niña, sobre todo cuando antes se le ha dicho que la guerra es un instante de arrechera! ¿Dónde está la incontinencia, si los protagonistas del conflicto pactan el número límite de misiles que pueden poner en sus fronteras? ¿Dónde la desesperación, si los actores de la guerra usan frases como "en caso de violarse ese balance en detrimento de un país, éste estará en el derecho de abandonar el proceso de desarme"? ¡No entiendo un carajo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. No sé explicarle la guerra a mi ahijada. Pero espero volver pronto a visitarla, llevarle un chocolate de esos grandototes y explicarle qué es la paz. Ojalá a ustedes les sirva también para sus hijos pequeños. Es así: &lt;em&gt;"Paz", femenino, mujer, dícese de los quince minutos de descanso en donde los enemigos ajustan los detalles para el próximo conflicto. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;PD: Así, más o menos, me dibujó la pequeña terrorista... en realidad me veo más guapo de lo que soy en realidad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6032953952141080238?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6032953952141080238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/06/explicando-la-guerra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6032953952141080238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6032953952141080238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/06/explicando-la-guerra.html' title='Explicando la guerra'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TCpwg6SfQ5I/AAAAAAAAACc/kMyajedgMOQ/s72-c/gota.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4411507043076254792</id><published>2010-06-21T17:41:00.000-04:30</published><updated>2010-06-21T18:24:44.125-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Sin esculpir el futuro</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TB_rndCxGUI/AAAAAAAAACU/Z6XFWPcAfr8/s1600/saramago350.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485361934204213570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TB_rndCxGUI/AAAAAAAAACU/Z6XFWPcAfr8/s320/saramago350.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;“El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje" Felíz Viaje Saramago&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía ya tiempo que no escribía en este blog, pero los dedos rechinaban de frío, asimismo las ideas. Este blog tiene sus propósitos. Uno de ellos los confesé hace unos días “Es una forma silente de comunicación la cual no puedo abandonar”. Pues así sigo… ¡gracias!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues hurgando entre tantas cosas que tengo y quiero escribir, cae de sorpresa la muerte de Saramago. Confieso que mucha guerra me dio “Ensayo sobre la ceguera” en mis tiempos de estudiante. Afortunadamente, pude mal darle en el clavo. “Lo he visto todo oscuro, creí que me había dormido, y resulta que no, que estoy despierto…” ¡Qué vaina que viniste a morir en pleno Mundial y no te gozaste el 7-0!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso me causó algo de rabia. Entre balones, canilleras y gritos de goles, la muerte de Saramago pasó por debajo de la mesa en muchos medios. No digo que no se publicara nada, pero creo que la majestad del portugués no merecía sólo notas de obituario. Medio rabiosos nos lamentamos a medias, diría Benedetti (que por cierto, también se fue). Estábamos muy ocupados. Los argumentos eran suficientes: Messi, Kaká y Cristiano Ronaldo (¿sabrá él algo de su compatriota?), Chávez, Santos y los containers de comida en mal estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Portugal se le rindió merecido homenaje, pero su legado trasciende mucho más que una influencia en la comunidad lusa. Creo que estamos en deuda. Me gustaría poder escribir más de ello, hacer un buen trabajo en su nombre, hablarle de él a los niños, mucho más cuando la tele menosprecia a los pequeños -de eso hablaré en otra oportunidad- Y los medios debería (mos) pagar la deuda: un recuento, un especial, un micro… quizá sea toda una utopía, pero la muerte de Saramago es un ejemplo de cómo el día a día nos come, digiere y escupe, sin darnos chance a la huella trascendental. Esa que nos dio pasado y nos hizo presente…a veces, lamentablemente, sin esculpir el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también estoy en deuda. Si hoy tengo fantasías y sueños, es porque alguna vez estuvieron a mi lado Twain y Gómez Bolaños; Saramago y Benedetti; Silvio, Páez y Sabina, Frida y Salvador. Así que te las debo, viejo de Lanzarote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá todo lo que he dicho es completamente reaccionario. Pero, de las muchas cosas que podemos hacer para salvar al mundo, recordar y honrar a los grandes, y dejar un lado la mierda es una de las que más admiro. Sin embargo, y con el egoísmo y la insensatez que me caracteriza, debo ver el Mundial. Para no quedar fuera del aparato.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4411507043076254792?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4411507043076254792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/06/sin-esculpir-el-futuro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4411507043076254792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4411507043076254792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/06/sin-esculpir-el-futuro.html' title='Sin esculpir el futuro'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/TB_rndCxGUI/AAAAAAAAACU/Z6XFWPcAfr8/s72-c/saramago350.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-5047637399848498177</id><published>2010-04-28T19:17:00.000-04:30</published><updated>2010-04-28T19:47:01.522-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Para ser como El Principito</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S9jO3CRpSFI/AAAAAAAAACM/p2u9KJf1dlQ/s1600/principito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465345592713103442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 231px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S9jO3CRpSFI/AAAAAAAAACM/p2u9KJf1dlQ/s320/principito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De niño soñaba ser como El Principito -el primer libro que leí en mi vida-. Vivir en un asteroide, tener mis volcanes, pelear contra los baobabs y cuidar de mi rosa. Quizá no anhelaba tanto lo de hacer las preguntas "tontas" porque ya las hacía -y aún las hago-. Lo cierto es que, como alguien dijo por ahí, nuestra misión es ir detrás de nuestros sueños, y por eso me he comprado un terreno en la Luna, que no es un asteroide pero es lo más cerca que tenía. Aquí les muestro mi título de propiedad:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465341008966841762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 246px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S9jKsOfX9aI/AAAAAAAAACE/I3XE-qjCD88/s320/propertymoon2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Mi terrenito lunar me costó costó 20 dólares —gastos de envío aparte— y lo pagué con tarjeta. (Me ofrecían un terreno más grande, pero el total serían como 600 dólares y no veía viable engañar a Cadivi con unos "cultivos organopónicos lunares"). En fin, compré mi pedacito y, además del certificado con mi nombre grandote, me vino por correo una foto satelital de mi parcela. No sé si ustedes estarán viendo la Luna, que anda llena por estos días; pero si la tienen a mano dibujen en ella una cara imaginaria. Mi terrenito estaría sobre el ojo derecho. La región se llama "Lago de los Sueños" (&lt;em&gt;Lacus Somniorum&lt;/em&gt; en latín) y está casi saliendo del Mar de la Serenidad, como quien va al Cráter Posidonius. Queda 36º latitud norte, y 32,6º latitud este. Y la parcela es la nº 1554.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La verdad no es gran cosa: haciendo cuentas descubrí que son apenas cuatro mil metros cuadrados. De todas maneras, el hombre que me vendió el terrenito dice que esta zona, el "Lago de los Sueños" se está convirtiendo en una de las más deseadas, y me advirtió que me apurase porque se las estaban sacando de las manos. ¿Cómo no iba a hacerle caso a este señor, si es un visionario de la modernidad?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Investigando un poco antes de la transacción, pude conocer que el dueño de la Luna se llama Dennis Hope, pero no siempre fue tan moderno ni tan visionario. De hecho, en su niñez y juventud él miraba la luna como la vemos nosotros: con cara de tonto y pensando en otra cosa. En los años setenta este buen hombre, algo gordito y con gesto entre pánfilo y boludón, trabajaba de ventrílocuo. Iba pueblo por pueblo, junto a un teatro de variedades que funcionaba en el sur de Estados Unidos. A Dennis las cosas no le iban muy bien porque, al parecer, movía demasiado los labios. Pero insistía.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Según dicen, Dennis seguía en el pobre teatro rodante porque estaba enamorado de la hija del dueño. Una chica que se llamaba Alice y que hacía equilibrio o malabares, según la necesidad. Pero la chica era menor, y entonces él la deseaba en silencio, y esperaba a que cumpliera dieciocho para declararse. En medio de la espera, se casó con una bailarina mexicana, pero el matrimonio funcionó muy mal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A finales de 1980 la vida de Dennis dio un giro inesperado. Todo, absolutamente todo, salió al revés de lo esperado. Un día se divorció de su mujer para irse con la chica que amaba, al día siguiente la chica se mató en un doble salto mortal sin red, al tercer día el dueño del teatro entró en depresión y cerró el espectáculo, y al cuarto día él se quedó sin trabajo, en el medio de una carretera comarcal de California, con un auto viejo, un muñeco de madera y dos mudas de ropa. Sin nada. Mirando la luna como un estúpido. Como la miramos nosotros cuando llegamos al fondo del pozo y ya no sabemos qué hacer con nuestras vidas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entonces, esa noche trágica del 22 de noviembre de 1980, Dennis Hope tuvo una extraña revelación:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;—&lt;em&gt;Ahí se pueden construir un montón de casas&lt;/em&gt; —se dijo, mirando la palidez del satélite panzón.&lt;br /&gt;Hasta ese momento, absolutamente a ningún ser humano se le había ocurrido patentar la Luna para hacerla urbanizable (si se lo hubiera preguntado a un venezolano antes, ya tendríamos ranchos y gallineros verticales). Pero en eso reside la grandeza del tipo. O su locura, que es lo mismo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dos días más tarde, un ventrílocuo mediocre que no tenía nada que perder, porque ya lo había perdido todo, entró sin golpear a una de las Oficinas de Registro de San Francisco y le dijo al tipo que estaba del otro lado del mostrador:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;—Buenas… Vengo a reclamar la posesión de la Luna, de los ocho planetas vecinos a la Tierra y de todos sus satélites. ¿Qué formulario hay que rellenar?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Estuvo unas cuantas horas discutiendo con los administrativos, que le aseguraban que tal cosa era imposible. Y en parte tenían razón: existía (y aún existe) un Tratado del Espacio Exterior, firmado en 1967 por la ONU, donde se acordó que ningún país podría reclamar la soberanía de los cuerpos celestes. Dennis Hope, testarudo como ventrílocuo malo, no se rindió y volvió a la tardecita con un abogado de mala muerte, compañero suyo de la primaria. El abogado tuvo su gran momento de lucidez frente a los funcionarios:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;—El Tratado dice que ningún país puede, pero no habla ni de empresas ni mucho menos de particulares.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los de la Oficina de Registros, más cansados que vencidos, y ya con ganas de poner el cartelito de “closed” e irse a sus casas, le dieron a Dennis unas planillas azules, éste registró allí minuciosamente sus propiedades, aquéllos sellaron todo con cara de aburrimiento, le dieron una copia, archivaron los originales y santas pascuas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una semana más tarde Dennis Hope metió tres cartas idénticas en el buzón que estaba en la esquina de la casa de su madre: una carta a la ONU, otra al Gobierno de los Estados Unidos, y la tercera a la todavía viva y coleante Unión Soviética. Allí le informaba a la santísima trinidad del espacio sobre sus flamantes derechos y les anunciaba (no les pedía permiso, sólo los ponía en conocimiento) que en el futuro se dedicaría a vender por partes sus territorios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nadie le contestó, por supuesto. Y así pasó ese año, y después otro, y después cayó el Muro de Berlín, y más tarde llegó Internet y el siglo veintiuno.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ventiséis años después de aquella noche de revelaciones, Dennis Hope lleva vendidas más de dos millones y medio de parcelas de la Luna (los planetas todavía se resisten un poco; la gente no quiere terrenos tan lejos de casa). El ex ventrílocuo tiene una página web, &lt;a href="http://www.lunarembassy.com/" target="_blank"&gt;LunarEmbassy.com&lt;/a&gt;, donde cualquiera puede comprar una propiedad en el espacio, como hice yo mismo la semana pasada. Y también tiene, cómo no, un montón de detractores y de gente que confunde las cosas; a él lo confunden con un estafador, y a nosotros, los compradores, nos confunden con unos imbéciles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mis amigos, sin ir más lejos, están convencidos de que este señor me engañó como a un chico al que le roban los caramelos en el recreo. Que me vendió aire, dicen, que me engatusó, y que ahora el tal Dennis se ríe, con mi dinero en el bolsillo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nada más lejos. Acabo de comprar una historia de sobremesa, algo para lo que levantarme cuando sea viejo y mostrarle, con orgullo y un poco de autoridad, a mi futuro yerno. Los suegros tienden a levantarse de la mesa y traer cosas raras y únicas, para que los yernos deban ensayar gestos de falso interés. La vida es así, y yo no podré resistirme a esa práctica ritual, cuando sea suegro. Y hasta hoy no tenía nada para cuando llegue ese momento. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ahora tengo una parcela en la Luna y puedo decir que ya me siento más como El Principito. Un bonito certificado en forma de pergamino. Un mapa satelital con las coordenadas de mi terrenito lunar. Ahora ya podré avergonzar a mi hija cuando se aparezca con un novio melenudo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Yo creo que habría que tener un poco más de fe respecto a la modernidad y sus nuevas formas de negocio y de ocio. A mí, la verdad sea dicha, Dennis Hope me cae muy bien. Es la clase de tipo que me gusta: fracasado, mentiroso, paciente y de repente asombroso y genial. Me encanta que haya sido ventrílocuo y que ahora sea millonario. Me encanta que la prensa lo confunda con un estafador, y me encanta que la gente, a pesar de no creer una sola palabra de lo que dice, le compre la Luna.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay un error en todos los artículos, blogs y páginas Web que hablan sobre este tema y sobre este hombre. En general, se da por sentado que los compradores son estúpidos, o gente crédula. Y no es así. El mundo ha cambiado mucho y los nuevos compradores de fantasía somos concientes de que no hay nada, pero nada, más allá de ese papel falso con ribetes dorados. Compramos una historia. Y las historias ya no vienen solamente en el formato de un libro o de un ticket para la matiné. También vienen dispersas en las charlas y las conversaciones. También vienen colgadas en las paredes de las casas. Las historias son, a veces, lo que nosotros queremos que sean.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A mí no me importa la Luna. Pensándolo bien, la Luna está entre las cosas que menos me importan de la vida. Pero por suerte, veinte dólares también. Y entre poder decir en una sobremesa “tengo un pedacito de la Luna” y decir “tengo veinte dólares” yo sé muy bien lo que hay que hacer. Hay que comprar un libro, hay que comprar un disco, hay que comprar la Luna. Cosas pequeñas e inútiles que tengan la capacidad de convertirnos en niños otra vez. No en niños a los que les han robado el chocolate en el recreo, sino en chicos con el sabor del dulce en la boca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dennis Hope y yo hemos hecho un negocio imaginario. Yo le di veinte dólares, que es un papel que representa un pedacito de un lingote de oro que hay en la bóveda del Tesoro Norteamericano. Él me dio otro papel que representa un retazo al norte de la Luna. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nadie ha visto nunca esos lingotes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Yo a mi Luna, a mis volcanes, a mis baobabs y a mi rosa las miro cuando se me antoja...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-5047637399848498177?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/5047637399848498177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/como-el-principito.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5047637399848498177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/5047637399848498177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/como-el-principito.html' title='Para ser como El Principito'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S9jO3CRpSFI/AAAAAAAAACM/p2u9KJf1dlQ/s72-c/principito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-2574206645833050670</id><published>2010-04-15T21:36:00.000-04:30</published><updated>2010-04-15T22:39:42.802-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Mujer panzona y con barba</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S8fRR9zhvlI/AAAAAAAAAB8/Vuq3T-PYpyQ/s1600/Picture-2-701769.png"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 319px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460563179788680786" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S8fRR9zhvlI/AAAAAAAAAB8/Vuq3T-PYpyQ/s320/Picture-2-701769.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Me llamo Andrea, pero de cariño me dicen "Nena". Adoro ese diminutivo: es, ay, no sé, práctico, cariñoso, súper femenino. No me gusta ventilar mi edad. Me parece socialmente innecesario. Pero, bueno, para efectos de esta presentación lo diré una sola vez: tengo 28 años (y muy bien vividos y transpirados, por si acaso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego que no los aparento. Es más, todo el mundo me calcula, máximo, 24 o 25. Debe ser porque me cuido todo el tiempo para estar lo más divina posible. Cuatro veces por semana voy al gym, hago cardio, hago sentadillas, hago Pilates, hago spinning, tengo el Wii Fit, hago tae-bo, hago bailoterapia, uff, hago de todo. Obvio que también me someto a una dieta permanente: como sólo la clara de huevo en las mañanas o mi Special K -del negro, que es el que rebaja-, y en las noches, un atuncito con galletas de soda (Ojo, solo dos, para no abusar). Y en el almuerzo, mi pollito a la plancha con ensalada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como cualquier chica, odio estar flácida, odio la celulitis, y ahora que vienen las vacaciones odiaría que mis rollos se desborden y cubran las tiras del bikini nuevo que compré. Se vería fatal. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Me encanta ir a la playa, pero siempre tengo que pensarlo dos veces antes de meterme en el agua. Mientras una está echada en el pareo todo está bien: te engrasas el cuerpo con bronceador, te echas un poco de crema protectora de rayos ultra violeta, otro poquito de bloqueador, y te relajas para que el sol te deje bien perladita. Pero al momento de ir al mar, ay, siento que todo el mundo me mira y, no pues, no hay forma de que me vean fofa ni descolgada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien podría decir que soy una frívola, una superficial, pero no es cierto. ¡Me gusta sentirme bien! Por eso también, antes de dormir, me pongo crema humectante, crema exfoliante, y crema revitalizadora con esencia de vainilla. Antes, lógico, procedo a depilarme las axilas y las piernas y me pongo aloe con doble poder hidratante en todo el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más detesto es tener que afeitar el bigote horripilante que me crece debajo de la nariz. Es un bozo duro y necio. Tengo una amiga que dice que no se nota, pero tengo la sospecha de que me miente. No sé si para no hacerme sentir mal o para que no me vea más bonita que ella y le robe las miradas. Ya saben, las mujeres nos podemos querer mucho, pero en el fondo somos un poco celosas y competitivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo adoro a mis amigas, a Mary, a Jenny, a July, a Sofi… en menos de dos años, ya se casaron toditas, y algunas, por apuradas, ya se están arrepintiendo. Fui testigo de la mayoría. Pero eso sí, son unas tontas: casi todas se casaron con el primer pendejote que les aseguró la vida. Es alucinante. No estaban enamoradas, simplemente se sentían seguras y agarraron viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No meto en el saco a Stéfany, que se casó con Luis, que es un excelente partido: bello, con buen trabajo, emprendedor y súper tranquilo. En cambio las demás, ay Dios: sus maridos son unos vacíos, atorrantes, ególatras y le echan los perros a cualquiera, pero, claro, como todos juegan ganan plata, tienen unos súper puestos, casa en la playa y viajan a Europa o Estados Unidos de vacaciones, mis amigas prefieren hacerse de la vista gorda. Yo, la verdad, no los trago mucho, pero soy una hipócrita profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a la que más quiero es a mi amiga Lucy. Es como yo: más independiente y libre. Nos acompañamos mucho aunque, en el fondo (esto nunca lo reconocemos salvo cuando estamos ebrias), las dos quisiéramos encontrar alguien que nos quiera. No cualquier hijo de vecino tampoco. No se trata de estar con un idiota para salir del apuro. En todo caso, preferiría volver con mi ex, que –aquí entre nos– es otro imbécil. Un día, después de tres años de relación, me salió con el cuento de que se sentía asfixiado, que no estaba seguro de que él fuera el hombre para mí y no sé qué tantas mamaguevadas más (perdón que lo diga así, pero cuando me acuerdo de él se me sale el Lina Ron que todos tenemos por dentro). Obvio que lo corté. “Mira, papito, si no sabes lo que quieres después de tres años, no me hagas perder más el tiempo". Y listo. Neeeeeeeeeeext. Y que quede claro: él me dijo para terminar pero fui yo la que tomó la decisión. Mis amigas dicen que por lo menos me fue sincero, pero, no sé, es el hecho pues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora está correteando niñitas con las lolas operadas en discotecas. Qué patético. La vez pasada me lo crucé de lejos en un café, pero ni me acerqué. Me dije a mí misma: “Nena, tú quieta, ni lo mires; ante todo, actitud”. De reojo lo vi más panzón y un poco más calvo. Me alegré en silencio por su deterioro. Yo, felizmente, estaba con un grupo de amigas, súper relajadas, tomando unos Baylis. No voy a negar que a veces lo extraño y me provoca llamarlo, pero eso jamás se lo diría. Primero muerta. Una tiene su dignidad y tiene que darse su sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, no es el único flaco del mundo. Hay hombres por todos lados. Lo malo es que en Caracas cuando tienes más de 30 ya te hacen sentir vieja. Los chamitos son muy inmaduros y los más viejos, o ya están comprometidos o no quieren comprometerse. Y los pocos chicos guapos que están solos, casi todos son abiertamente maricones. Es una vaina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, para qué negarlo, la competencia es dura. Las chamas de ahora están todas regias. Todas estilizadas las malditas. Y yo –con el dolor de mi ego– sé que ya no estoy tan apetecible como cuando tenía 20. O sea, fea no soy ni recién levantada, pero ya no es lo mismo. Antes era sumamente exigente, ahora, en cambio, le jalo bola a algunos tarados solo para sentir que aún soy atractiva, que aún puedo seducir. Si tuviera que hacer una sincera descripción física de mí misma, diría que soy atrevida. Con tetas y un trasero que es un delirio. Yo sé lo que tengo. Por eso me cuido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegan los fines de semana extraño horrores a mis amigas. O sea, siempre tratamos de juntarnos, de desayunar en Boston Bakery, o de almorzar enun buen sitio en El Hatillo, o tomarnos unos vinitos en Café Olé, pero no es lo mismo. Se casaron y se perdieron las ingratas. Y ni loca voy a estar yendo al cine o al teatro sin nadie, como una pulgosa antisocial que no tiene con quién andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces extraño a mi mamá. Creo que ella está más angustiada que yo con el asunto de mi soltería. La única que está verdaderamente feliz de que yo ande solita es “Canela”, mi perrita, una fox terrier muy coqueta, despistada y tragona. Siempre anda con la cola levantada, alborotando a los perritos del vecindario. Para ser perra es bien zorra. Me muero por ella. También la extraño muuuuuuuuucho! &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Además de ir al gimnasio, me la paso organizando fiestas, baby showers y despedidas. Me encanta hacerlo porque ahí me encuentro con todas mis mejores amigas y nos tomamos un trago, chismeamos y nos cagamos de la risa. Bueno, también nos mentimos un poco subrayando lo muy felices que estamos, lo divinas que nos sentimos, etcétera, pero ya me acostumbré. En Caracas, si no mientes, estás frita. Tienes que decir que tu chico, tu novio o esposo es un príncipe azul aunque en el fondo solo sea un sapo que se la pasa eructando y haciéndote la vida imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas reuniones nunca falta el fotógrafo de Sociales que aparece en la mesa y todas, automáticamente, cambiamos nuestra cara de pompi y ponemos nuestras sonrisas más triunfales. Me gustan las fotos, porque la gente ahí siempre está alegre y yo me considero una chica profundamente alegre. Me gusta tomar cientos de fotos, luego las publico en el Facebook, ‘taggeo’ a todas mis amigas y después me pongo a esperar el comentario de algún amigo para ligar un poco. Es tan nice el Facebook, aunque últimamente me llegan invitaciones de unos loosers del colegio a los que ya no quería volver a ver en mi vida, como un tal Andrés T, al que encontré gracias a mi amiga Valery. El tipo escribe en un blog y lo estuve leyendo un poco. Tiene escritos que creo que son para una chica y otros un tanto más serios, pero graciositos. A veces creo que el tipo debe ser un bobo y un feo, pero igual me río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ahora sí mejor me despido, porque en media hora empieza mi clase de bailoterapia y no quiero llegar tarde, sino el profesor me mata. A propósito, ese profesor siempre me está mirando. Es un buzo. Creo que me tiene ganas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;(..............) Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa (............................)&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue ahí, justamente ahí, mientras bailaba reggaetón metido en una malla muy apretada, que me desperté de un angustioso sobresalto. “Mierda”, murmuré, sin salir completamente del sueño o, mejor dicho, de la pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había soñado que era mujer, qué digo mujer, había soñado que era un Toronto con tetas y que tenía una horrorosa peluca tipo Bon Jovi, y que escribía un post limítrofe y muy ordinario contándoles a todos los lectores mis ideas y experiencias más delirantes. Qué susto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la impresión vino la carcajada, porque recordé que en el sueño aparecían, involuntariamente travestidos, varios de mis amigos y hasta el pobre de Bandido, mi pobre perro, que habrá sido muy malandro y muy feo, pero era muy machito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si alguna vez los señores que leen este post se han puesto a pensar cómo serían si fueran mujeres, o si las señoritas han imaginado cómo serían si fuesen hombres. En lo que a mí respecta, esta pesadilla ha sido un duro escarmiento. Felizmente estoy muy cómodo siendo hombre. Si fuera mujer, sería una loca insoportable y bipolar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía con sueño me deslicé hasta la cocina para tomar algo que me recompusiera de la resaca de tan oscura fábula onírica. Mi tía entró y me preguntó qué me pasaba, que por qué tenía esa cara de mono castigado. Le conté todo y al final la provoqué: “¿te imaginas cómo sería yo en versión femenina?” Ella se cagó de la risa y me regaló un inmejorable cierre para este post.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;–Qué asco. Serías una treintona resentida.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-2574206645833050670?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/2574206645833050670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/mujer-panzona-y-con-barba.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/2574206645833050670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/2574206645833050670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/mujer-panzona-y-con-barba.html' title='Mujer panzona y con barba'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S8fRR9zhvlI/AAAAAAAAAB8/Vuq3T-PYpyQ/s72-c/Picture-2-701769.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-4585743250786974450</id><published>2010-04-11T20:06:00.000-04:30</published><updated>2010-04-11T20:21:22.394-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Epígrafe</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S8JuVTnIq2I/AAAAAAAAAB0/tt8ezcB3jmk/s1600/pluma.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459047010647190370" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S8JuVTnIq2I/AAAAAAAAAB0/tt8ezcB3jmk/s320/pluma.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;¡Simplemente...gracias!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Creí que pasaría mucho más tiempo antes de que volviera a hablar de Ella. Hasta llegue a creer que, en su instante de ausencia, en el fondo, se trataba de uno más de esos amores platónicos, extraños e inconclusos que un día te quitan la materia gris del cerebro y luego, poco a poco, con el paso inapelable de las semanas y los meses, se van extraviando entre los insondables agujeros de ese enorme colador que es la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además –más por culpa mía–, había puntos clave que mi efervescente e impertinente actitud había dejado colar ante el deseo. Luego de eso, mantuvimos un silencio sospechosamente largo. Cada uno se metió en sus cosas, a meter las narices en la realidad que le correspondía. La idea de volver a vernos –tan inspiradora y poética–se había convertido por un momento en una simpática e improbable superstición. Hasta que un asalto de madrugada me hizo saber, con un mazazo, que ella está perenne en mi dura y roída cabezota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis manos apretaron el teléfono y me quedé inmóvil. Todo parecía irreal de tan súbito e inesperado. Mentiría si dijera que no pensé inmediatamente en la posibilidad de reencontrarme con Ella. Desde luego que lo pensé. Cómo no hacerlo. Más cuando en estos tiempos cualquier cosa que hago lleva en los mantos del pensamiento inequívocos sinónimos de su nombre. El hecho de escribir, de bailar, de reír, de pensar, de tomar una copa, lleva impregnado el recio olor de su recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese entonces meditaba el por qué de su ausencia. Y confieso que le di rienda suelta a mis fantasmas más pérfidos. Llegué a imaginar lo peor: 1) Que ella estaba con un novio enorme; o 2) Que, aunque mi nombre le sonaba un tanto familiar, había conseguido olvidar quién carajo era y todo lo vivido. Ese pensamiento me sacudió el corazón. Por un momento, sin razón alguna, hasta le tomé rabia porque, en el zafarrancho de mi imaginación, ella se había olvidado de mí. Así pasaron los días, la sentía en la lejanía. Pero ya dice Silvio Rodríguez &lt;em&gt;“…la cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así los días subsiguientes estuve dándole vuelta a la estimulante idea de tenerla cerca, sólo para mí, otra vez. Y así comencé nuevamente a escribir. Y gracias a la escritura volví a encontrarme con ella. Mensajes, posteos…así las letras nos fueron nuevamente acercando. Las de ella, terrenales, las mías, voladoras. Como nuestros signos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, sin mucho pensarlo –como siempre me ha pedido hacerlo- volvimos a estar juntos ese fin de semana. Entre las cosas habituales quedó un momento de sorpresa. Me había pedido acompañarle en su espacio. Hacia afuera, mi reacción podía parecer natural, tranquila y hasta despreocupada. Pero no lo podía creer. El reencuentro estaba a punto de concretarse. Tuve un suspiro de desahogo a la altura del pecho, y a continuación fui víctima de un contundente ataque de alegría: Salté de la silla cual simio chiflado y excesivo. Puse la música a todo volumen, me tomé los cementerios residuos de las botellas que quedaban una tras otra. Eructé sonoramente. Bailé frenéticamente. A todas luces era una reacción bipolar, o que me habían dicho por el teléfono que me había ganado el Kino o que me dejaron una herencia. No era ni una cosa ni la otra. Era algo más simple: un paraje asolado por el huracán de la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así compartimos esa noche. A simple vista parecía normal, un simple tomar tragos, un simple hablar. Pero dentro de mi, mi felicidad estallaba. Entre cuentos, anécdotas y recuerdos del pasado, todos escuchados con fiel atención, comprobé que Ella está más viva que nunca en mí. Que me juego la vida por un instante con sus manos tomadas. Y la madrugada, sin mediar muchas palabras, me regaló una bocanada de aire bendito, salida de las fauces de la boca más sensual que he conocido, en la forma de los labios más suaves que he besado y en la lengua más arrebatadoramente enloquecedora que podría probar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego me tocó dejarla… y manejar hasta mi realidad. Porque así son nuestros momentos, o así los veo: llenos de magia, de misterio, de meditar en flashback en qué momento voy a besarte. Intempestivos, sorpresivos, fascinantes. A veces pienso que si fuesen planeados, no serían tan divinos, tan naturales, tan apoteósicos. Revivo la velada, cuadro por cuadro, y no se me ocurre qué cosa podría mejorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sigo escribiendo (le) –muchas de esas cosas no están acá- con su imagen en mi cabeza –como sigue actualmente cual flama inapagable- y con la firme convicción que en algún momento ella podrá leer todas esas letras que se han convertido, lejos de tortura, en una atesorable huella del tránsito. Son letras de redención. Sería por el azar, sería por el recuerdo; pero el destino me había invitado a pasar a su fiesta, dándome la oportunidad de vengar al idiota que fui, y yo no podía privarme de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he pensado que uno no es nada si primero no se lo cree. Y yo, a pesar de todo lo que digan mis pocos acérrimos críticos, me creo un escritor. Fundamentalmente porque escribiendo me gano la vida, porque escribo este blog, porque quiero escribir un libro, y porque no me imagino haciendo otra cosa en la vida que sea esa: escribir. La escritura es para mí como el revólver al policía: me confiere un poder, y sin ella me sentiría completamente desarmado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso hoy, a manera de epígrafe, escribo esto para agradecer a las letras, esas que me han permitido volver a sentirte cerca. Y te las dedico a tí. Primero, porque solo es contigo con quien puedo compartir el asombro de vivir estos episodios tan auténticos. Y segundo, porque creo que los dos hemos estado a la altura del desafío que ha significado mejorar cada encuentro. Pudimos haber abortado todo lo que compartíamos, y sin embargo, míranos, ahora tenemos una historia más maravillosa todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que siempre nos perseguirá la incertidumbre de saber a donde nos lleva todo esto, y es bueno tener claro que ese destino tal vez no sea tan fácil de divisar. Sé que debo esperar con paciencia el próximo encuentro, el momento perfecto. Practicar ese “tratar suavemente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, sueño cuando el destino conspire a nuestro favor y estemos juntos de nuevo, en un café, en una librería, en el cine, en el teatro, en algún bar del mundo, en un sitio más íntimo; y nos riamos un poco de los tumbos del destino, y nos tomemos un café o un buen trago, y nos miremos un rato a los ojos como si nunca hubiera pasado nada: que es la mejor forma de saber que sigue pasando todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiero. Irremediablemente. Extrañamente. Como a un amor distante. Y cómo recuerdo esos besos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-4585743250786974450?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/4585743250786974450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/las-letras-ti.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4585743250786974450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/4585743250786974450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/las-letras-ti.html' title='Epígrafe'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S8JuVTnIq2I/AAAAAAAAAB0/tt8ezcB3jmk/s72-c/pluma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-7416921805563946237</id><published>2010-04-08T20:46:00.000-04:30</published><updated>2010-04-11T20:34:57.752-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>Lo que no te dijo tu papá y tu mamá</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S76BV_O_yeI/AAAAAAAAABs/KaMzNc2Q0z8/s1600/280.png"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 280px; DISPLAY: block; HEIGHT: 280px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5457942013171190242" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S76BV_O_yeI/AAAAAAAAABs/KaMzNc2Q0z8/s320/280.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los papás influyen decisivamente en el primer concepto que tú te haces del amor. De hecho, ellos son la primera pareja de enamorados que conoces: el primer hombre y la primera mujer a los que ves besarse, sonreírse y tomarse de la mano. Desde la oblicua perspectiva de tu cuna –cuando solo eres un renacuajo mudo que se contenta con mirar e interpretar silenciosamente el mundo- intuyes que entre ese señor que diariamente te enchufa en la boca un tetero caliente y esa señora de pelo larguísimo que con tanta delicadeza te limpia los majaretes volteados que tienes por nalguitas, existe algo serio. No tienes la lucidez ni el raciocinio para saber de qué se trata, pero –entre &lt;em&gt;Uaaa’s&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Auuu’s&lt;/em&gt;– alcanzas a percibirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los años, esa idea primigenia del amor se nutre de lo que ves en el colegio y lo que aprendes en la televisión. Hasta que llega la adolescencia, te cruzas con una niña preciosa, tiemblas y te sientes desorbitado. Para saber qué hacer recurres a la fuente: tus viejos. Un día, distraídamente, digamos en pleno almuerzo, intentando parecer poco interesado, como si en el fondo no te importara tanto, les preguntas cómo es que se conocieron. Lo que en verdad te interesa, es saber el método de seducción que utilizó tu papá para conquistar a tu mamá. Sin embargo, mientras tú estás a la expectativa de esa información crucial, ellos empiezan a elaborar el recuerdo, y se miran, se ríen, discuten graciosamente sobre quién conquistó a quien, canjean versiones, se transfiguran, se sienten jóvenes otra vez, renuevan su atracción y se empiezan a besar con ternura delante de ti. Tú arremetes como un árbitro de boxeo e interrumpes el beso. Quieres que ellos se concentren en la historia y te den el “lomito” del asunto, no quieres que se mimen sino que te hablen del secreto: cómo es que el amor floreció, qué eventos fue menester que acontecieran para que ellos estuvieran juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy a tu pesar, ellos siguen sin ponerse de acuerdo, se vuelven a besar y al final –probablemente para que no los jodas más– salen del paso contándote una historia de almíbar; un cuento inverosímil que no te sirve de nada, en tu propósito de conquistar a la niña que no te para bolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis papás estuvieron casados casi 15 años hasta que la muerte del amor los separó ante el juzgado. Si mi papá estuviera vivo, él y mi mamá habrían cumplido el 18 agosto próximo 33 años de matrimonio. Para no entrar en detalles incómodos que pudieran herir susceptibilidades familiares, apenas diré que la de ellos fue una relación muy bonita que, en sus buenos tiempos y si me memoria infantil no me falla, logró imponerse a no pocas contrariedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de algunas riñas menores de índole doméstico, el recuerdo que tengo de mis papás es el de una pareja muy asentada en su virtud complementaria: él abogado con una educación muy culta y con una disciplina casi militar –ella estricta y sagaz; él algo dubitativo –ella decidida; él idealista – ella práctica; él amoroso – ella leal; él proveedor – ella hacendosa; él convertido en figura pública –ella adorable en su anonimato; él un cero a la izquierda en la cocina – ella ejecutora del pasticho más exquisito del que mi paladar tenga noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que también compartían otros rasgos menos memorables. Por ejemplo, su firmeza para no dejar impunes mis pequeños crímenes infantiles: mi papá me aplicaba unos trancazos de temer cuando traía las mismas malas notas de siempre, y mi vieja me zarandeaba por los aires pellizcándome las patillas sin compasión cuando estropeaba sus plantas en el jardín de la granja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que, además de un concepto primerizo del amor, uno también hereda de sus papás una determinada idea de los devenires de la adultez. Cuando cumples, digamos, 20 años y ya te toca pisar el terreno pantanoso de las grandes decisiones, surgen dos caminos: o quieres que tu vida adulta sea como la de tus papás, o quieres que sea todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si de vocaciones se trata, ¿en qué momento exacto te das cuenta de que quieres ser abogado o ingeniero, como tu viejo; o en qué momento te percatas de que prefieres ser artista, periodista, músico o chef, carreras que tu papá y tu mamá miran con no tan disimulado repudio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual pasa con el matrimonio. Si es que has visto a tus papás cumplir 20, 40, 50 años de casados, y eres testigo de su envejecimiento armonioso, entonces lo más probable es que te provoque imitarlos. Pero también puede suceder al revés: creces oyéndolos pelear, gritándose, reprochándose tonterías, faltándose el respeto con triste familiaridad, separándose; y entonces concluyes que, si el matrimonio se trata de eso, jamás te gustaría estar dentro de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que, por lo general, los hijos idealizamos a los papás, y creemos que nuestra suerte (profesional y sentimental) será igual a la de ellos por el simple hecho de desearlo. Pocas veces uno se pregunta si realmente nació para ser, qué sé yo, abogado o economista, o si su esencia de verdad está hecha para la vida conyugal. Muchas veces la gente decide sus futuros por la única ilusión atávica de continuar ciertas tradiciones, sin tomar en cuenta que tal vez tu destino no tiene nada que ver con la historia de tus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confiando en esa superstición, por ejemplo, un día te casas y todo parece maravilloso. Tus papás babean de felicidad. Hasta pareciera que ellos están más felices que tú. Su alegría se parece mucho a la que mostraron el día en que te graduaste de la universidad. Evidentemente, la foto de tu boda, en donde sales con cara de hombre realizado, abrazando de tu flamante esposa frente al altar, será el &lt;em&gt;souvenir&lt;/em&gt; más preciado de tu mamá, y cada vez que vayas a visitarla te toparás con esa fotografía en la mesa principal de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos años te das cuenta de que tu matrimonio es un fiasco, de que no eres feliz, de que tu esposa y tú no hacen otra cosa que lastimarse mutuamente. Sin embargo, estás tan empeñado en seguir el modelo de tus viejos que te obsesionas con el famoso cuento de que el matrimonio está minado de problemas que exigen cristianos sacrificios. Te convences de que todos los matrimonios son así y repites a tus amigos que solo estás atravesando una crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los papás nunca te cuentan la verdad cruda. Supongo que están en su derecho. Debe ser muy difícil ser papá. En su deseo de protegerte de cierta información oscura, a veces te tratan como a un niño enfermo. Como decía al inicio del post, les preguntas cómo se conocieron y te salen con una confitada fabula de amor, apta para todos, digna de ser transmitida por la televisión en horario familiar. Les preguntas cómo se portaban ellos con sus papás (tus abuelos) y seleccionan los hechos más convenientes (hasta que tus abuelos, claro, los desmienten en las reuniones familiares). Y cuando los interrogas acerca de las travesuras que cometían de chicos (muy parecidas a las travesuras por las que a ti te encierran y te someten a correazo limpio), pues ellos las relatan como si fueran épicas y pintorescas historias. Qué buena raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurre un poco lo mismo con el asunto de la vida matrimonial. La mayoría de papás prefiere omitir temas delicados (pero reales) como el agotamiento de la pasión, el sexo adulto, la infidelidad, las mentiras, la mediocridad de la rutina, los engaños. Los papás se encierran en sus habitaciones para que los hijos no escuchen sus polémicas. O, en su defecto, esperan a que ellos se vayan al colegio o a la universidad para luego, en perfecta intimidad, mandarse al diablo. La excusa es que lo hacen para blindarte, para no hacerte pasar un rato amargo, pero al cabo de los años mucho de esa “protección” puede acabar siendo un lastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo haber hablado nunca sobre sexo con mis papás. En ese terreno, tal vez por la enorme diferencia de años que nos distanciaba, mi papá siempre actuó con graciosa torpeza. La vez que más cerca estuvo de introducirme al tema fue cuando, una noche, entró a mi cuarto en puntillas de pie mientras yo dormía, abrió mi closet y escondió un condón en el interior de una de mis zapatillas. Al día siguiente, cuando me calcé la zapatilla intervenida y mi pie entró en contacto con un objeto pequeño y blandengue, lancé un alarido de pavor: creí que se trataba de una cucaracha enorme que se había escurrido hasta allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni mi papá ni yo mencionamos nunca ese episodio. Yo no tenía idea de cómo ese condón había ido a parar ahí, y por mucho tiempo ese fue uno de los hechos más absurdos y misteriosos de mi &lt;em&gt;nerd &lt;/em&gt;adolescencia. Fue mi mamá la que, años después, cuando mi papá ya había muerto, me confesó la verdad detrás de la anécdota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si de niño preguntas qué es el sexo, tus papás se atarantan, carraspean, se turban, evitan la explicitud y se van por la tangente: te hablan de abejas, semillas, y de unas extrañas cigüeñas que, no se sabe bien por qué, vuelan desde París llevando un niño en una sábana que cargan con el pico. Cuando eres grande, tu curiosidad se va despejando poco a poco gracias a las narraciones de tus amigos del colegio, y ya no te provoca oír el rollo moderado que tus viejos quieran darte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que igual pasa con el asunto del amor y del matrimonio y del futuro. Todo te lo cuentan a medias. Su deseo de que tu vida no se vea envilecida, sus férreas ganas de que tu existencia sea mejor que la de ellos, los lleva a autocensurarse, a mostrar las zonas menos ennegrecidas de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no sé si el casamiento sea uno de mis asuntos pendientes. Si lo fuera, “trataría” de ser un esposo tan paciente y cariñoso como fue mi viejo, y sin duda me “gustaría” que mi esposa se parezca a mi mamá (a veces las mamás son las novias que en el fondo buscamos). Pero lo pongo así, con verbos entre comillas, porque nada me garantiza que así vaya a ser: por muy imitables que mis papás hayan sido, yo tengo que vivir mi propia historia, con todo lo bueno o malo que eso signifique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y ustedes, pacientes lectores, qué han hecho con la historia que heredaron de sus papás? ¿Es tan maravillosa que les provoca repetirla, o es tan desastrosa que más bien quisieran cambiarla? ¿Les gustaría ser como ellos o todo lo contrario? ¿La vida está siendo como tus papás te prometieron que sería? Comenten sin pudores: lo más probables es que sus viejos no lean este blog.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-7416921805563946237?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/7416921805563946237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/lo-que-no-te-dijo-tu-papa-y-tu-mama.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7416921805563946237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/7416921805563946237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/lo-que-no-te-dijo-tu-papa-y-tu-mama.html' title='Lo que no te dijo tu papá y tu mamá'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S76BV_O_yeI/AAAAAAAAABs/KaMzNc2Q0z8/s72-c/280.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-6338767086392573607</id><published>2010-04-06T21:14:00.000-04:30</published><updated>2010-04-11T20:35:53.759-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confieso que...'/><title type='text'>Para saber si una mujer te gusta</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S7vtL_ppu0I/AAAAAAAAABk/pvani3Rx3nw/s1600/volando.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 219px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5457216163809966914" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S7vtL_ppu0I/AAAAAAAAABk/pvani3Rx3nw/s320/volando.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sabes que una mujer te gusta cuando le envías un mensaje de texto al celular y te pasas los siguientes minutos contemplando la pantalla de tu teléfono, esperando su respuesta, con una ansiedad solo comparable a la ansiedad que tuviste de fumarte una caja de cigarros, uno tras otro, cuando aguardabas nervioso los resultados (catastróficos) de tu examen de ingreso. Y de hecho sabes que ella te gusta cuando, al notar que su respuesta no llega, te empiezas a bombardear a ti mismo de mensajes de texto, con la única finalidad de comprobar que aún tienes saldo o la línea no esta jodida cuando más la necesitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te gusta cuando estás en la oficina listo para irte, muerto de hambre y lo que quieres es llegar a tu casa comer como un cerdo y a rascarte la hombría haciendo zapping en el televisor. Pero ella te llama y te dice para verse aunque sea un segundo. Como el corazón tiene la capacidad de neutralizar al estómago (igual que la piedra a la tijera en el jueguito ese de las manos), reprimes el hambre de prisionero de guerra que te marea, te olvidas de las bajos instintos y cambias de dirección, con tal de ir, verla y oírla hablar de cualquier cosa: el trabajo, los hijos, los amigos, el fin del mundo. Lo que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te atrae cuando, luego de oír de su boca una frase medianamente prometedora, empiezas a sonreírle a todo el mundo. Les das monedas a los pedigueños en los semáforos; dejas que la chama amargada de la panadería se quede con el vuelto. Y te sientes un hombre de bien porque a ella, aparentemente, le gustas. Apenas te ha dicho que te recuerda y esa frase goza de una potencia estereofónica sobre la que se erige tu autoestima y extraordinario buen humor. En vez de caminar, bailas capoeira en la calle, les pellizcas los cachetes a los niños gorditos y les cedes el paso a las viejitas en la avenida. Pareces un mimo guevón que no tiene otra cosa que hacer que contagiar su incomprensible felicidad a los demás, sabiendo que el día que te diga que no quiere verte más, el mundo te parecerá el Infierno mismo. Si ese día un anciano te saca la manito para pedirte que esperes a su aletargado paso, no le pararás bola, lo mirarás con odio, lo mandarás al diablo, y no contento con ello le pasarás por un lado a toda mecha, y no te importará si lo dejas lesionado y tirado en medio de la calle como paquete vacío de galleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te está volviendo un tanto loco cuando, en pleno trabajo, cuando el caos de la oficina está en su punto más álgido, te revientan el teléfono para darte la última pauta a cumplir o para que soluciones un problema y no le paras bola porque estás con los audífonos pegados escuchando un tema que te recuerda a la mujer en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una fémina te da en la torre cuando al momento de vestirte te recuerdas que una vez te dijo que te gustaba cómo te veías en shorts. Y como tienes meses que no los usas, abres los clósets reservados a la ropa vieja, te zambulles en un océano de prendas guardadas por años, y ahí, ahogándote con el olor a polilla muerta, rescatas unos shorts cuyo diseño está completamente fuera de onda. Te los pones creyendo que estas de lujo, cuando en realidad pareces un carajito peleón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te gusta cuando, acaso intuyendo que existe una micro posibilidad de robarle un beso, te cepillas los dientes con inusual frenesí, repasándote una y otra vez el hilo dental por los escondrijos más inaccesibles de tu boca (ahí, entre la endodoncia y la caries), y sorbiendo verdaderos ‘shots’ de Listerine para evitar que ella perciba el más mínimo rastro del olor de los 40 cigarros que te fumaste antes de verla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te está metiendo en problemas sentimentales cuando, durante una luz roja, te quedas mirando un punto fijo (una valla, un edificio, una nube), abandonándote al bobo ejercicio de la ensoñación, mientras los apurados conductores detrás de ti tocan la corneta y te empapelan de iracundos insultos entre los que destacan ciertas alusiones escatológicas que tienen a tu señora madre como perjudicada protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sabes que una mujer te gusta cuando te levantas por la mañana y es en ella en lo primero que piensas. Y mientras te desperezas evocas su nombre, y al pronunciarlo estás convencido que se trata del nombre más bonito del mundo. No importa que sea Gertrudis, Josefa, Ruperta o Teófila. Cuando alguien te gusta, su nombre expele una extraña belleza etimológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te gusta cuando, haciendo menoscabo de tus ideas y convicciones supuestamente más arraigadas, empiezas a torcer tus opiniones con tal de calzar en el imaginario que ella va delineando en sus conversaciones. Si ella dice que le gusta el campo más que el mar, pues a ti, de pronto, también te gusta (aunque odies a los mosquitos, aunque tengas alergia al polen y aunque el contacto con las plantas te saque roncha). Si ella cuenta que acude a Misa puntualmente todos los domingos y que le gusta hacer obras sociales, tú desempolvas tus lecturas de catequista reprimido y sacas a relucir el lado menos marchito de tu catolicismo abandonado. Y si ella dice que su comida preferida es el ‘sushi’, pues tú la llevas a un restaurante de comida japonesa y tragas todos los ‘rolls’ que ella te da de comer, uno tras otro, sin importar que los langostinos te produzcan picosas hinchazones cutáneas, amén de horribles accesos de asma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que te encanta cuando has quedado con ella en encontrarte en un lugar a las, digamos, 9 de la noche, y todo el puto día se te pasa lentísimo. Miras el reloj compulsivamente, haciendo fuerza mental para que el minutero se mueva a mayor velocidad. La expectativa te mantiene intranquilo, inquieto. El tiempo avanza como una procesión. A falta de solo una hora para las 9 de la noche simplemente ya no puedes más con tu alma. Será la hora más larga de las muchas que has vivido y de las muchas que te tocará vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que te gusta alguien cuando te importan una mierda las bebederas inconcientes del fin de semana, o todo lo que antes ocupaba tu tiempo libre. Ahora solo quieres estar al lado de ella. Y si uno de tus mejores amigos o un familiar te llama al celular porque quiere verte, no contestas o lo mandas al carajo sin la menor culpa. Y si tú mismo organizas una esperada reunión con alguien que no se ven hace lustros, pues la desbaratas si ella te llama para sugerirte hacer algo juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una mujer te gusta cuando crees que Caracas es una mejor ciudad solo porque ella vive ahí. Tú –que siempre despotricaste contra el tráfico, la basura, la gente mañosa y cínica– ahora estás fascinado con vivir aquí, y no pasas una noche sin agradecerle a Dios (de quien te has vuelto un fanático acérrimo) por haberte permitido ubicarte en estas hermosas latitudes geográficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que una dama te interesa cuando, a pesar de tu retórica experiencia en estas lides, asumes con ella el correoso comportamiento de un adolescente, y dejas de ser un hombre aplomado que se mueve con talento para convertirte en un alfeñique carcomido por las dudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, sabes que una mujer te gusta un montón cuando pierdes cerca de dos horas en elaborar una pormenorizada lista de situaciones que te demuestran que te gusta. Escribes un texto sobre eso y lo cuelgas en tu blog, cruzando los dedos para que ella lo lea pronto, se emocione, pegue una carcajada de las ridiculeces que escribiste hoy y te pegue un telefonazo (o te ponga siquiera un mensajito de texto) para decirte cuánto le gustas tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuándo saben ustedes que alguien les gusta? Quizá sus indicadores sean más precisos que los míos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9121456669115525117-6338767086392573607?l=graciaslagerencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/feeds/6338767086392573607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/para-saber-si-una-mujer-te-gusta.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6338767086392573607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9121456669115525117/posts/default/6338767086392573607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://graciaslagerencia.blogspot.com/2010/04/para-saber-si-una-mujer-te-gusta.html' title='Para saber si una mujer te gusta'/><author><name>.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07601033277481299965</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S7vtL_ppu0I/AAAAAAAAABk/pvani3Rx3nw/s72-c/volando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9121456669115525117.post-821357090458769707</id><published>2010-04-04T17:13:00.000-04:30</published><updated>2010-04-11T20:36:15.032-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='solo letras'/><title type='text'>El poder de las Amazonas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S7kJxDIExlI/AAAAAAAAABc/ZcA2Nh-V-yQ/s1600/amazonas_by_Manuel28.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456403161793480274" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_vXpZQw7wBHE/S7kJxDIExlI/AAAAAAAAABc/ZcA2Nh-V-yQ/s320/amazonas_by_Manuel28.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nunca subestimes a una mujer. Nunca presumas con ella de tener el dominio de la situación, o la sartén por el mango. Nunca se te ocurra tener la seguridad que, si ella está de ida, tú ya estás de regreso. Nunca des por sentado que, por tener más años, más experiencia, más recorrido o más mundo, le llevas cancha. Nunca creas que fuiste tú el que la conquistó, o el que la tiene comiendo de tu mano. Nunca siquiera sospeches que ella depende emocionalmente de ti, que sin ti no viviría. Nunca. Ni un poquito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos esos casos, lo más probable –lo único probable, en realidad- es que ella esté permitiendo que te lo creas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas noches de Semana Santa metido en casa, mi tía –luego de decirme que se iba de viaje y que buscara que comer durante el resto de la semana-, creo que para contentarme me dijo: “vamos a ver esta película que me prestaron”. Tomo la caja y leo el título: “&lt;em&gt;Ten Tiny Love Stories&lt;/em&gt;” (Diez pequeñas historias de amor) de Rodrígo García (para más luces e intriga, el hijo del Gabo García Márquez) “&lt;em&gt;Me dijo Marta –&lt;/em&gt;su comadre de cartas y bingo&lt;em&gt;- que es buenísima. Vente pa ca’ y pónmela ahí en el DVD&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que con algo de mala gana le puse la película y me senté en el piso calculando ver sólo unos minutos, hacerme el paisano y perderme, pero la verdad no pude dejar de verla hasta el final: diez monólogos de aproximadamente diez minutos cada uno. Uno mejor que el otro. Uno más revelador e &lt;em&gt;hijodeputa&lt;/em&gt; que el otro. Y al finalizar me sentí en el mismo sitio donde empecé a ver la película: en el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que no puedes ser el mismo después de escuchar como diez mujeres te despellejan, sin hacer otra cosa que hablarle a la cámara, tratando al espectador como un analista, o mejor aún, como un espejo que no tiene más remedio que oír sus pensamientos, sus indiscreciones en carne viva, sus mentiras más recurrentes, sus ideas más cochinas, sus conclusiones más definitivas. Ellas están ahí, como hablando solas, y tú las oyes, y te sientes un &lt;em&gt;salío&lt;/em&gt;, un espía, un detective. En verdad, te sientes como ellas quieren que te sientas. Ellas solo desean saciar la urgencia de vomitar sus vivencias, y con un bien hecho primer plano cerrado te hacen creer que tú, pobre tonto, has sido el elegido para escucharlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque cada sección y parlamento son diferentes, todas las protagonistas comparten un rasgo: son dueñas y artífices de la situación que narran. Las cosas buenas y malas que han vivido al lado de hombres ocurrieron porque, en algún punto, ellas dejaron que ocurran. Ellas dieron su conformidad, su autorización, su luz verde, su visto bueno, dieron el OK. Si salieron jodidas o dichosas, esa es otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me fui a la cama a amasar esa idea: los hombres históricamente hemos subestimado a las mujeres. Hemos crecido creyendo que podemos hipnotizarlas, seducirlas, hacerles caminar por la raya amarilla que divide los rieles y nuestras conveniencias. Hasta hemos crecido creyendo que podemos hacerlas permanecer a nuestro lado aún en contra de su voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, me da la impresión de que parte de la sabiduría femenina consiste en hacernos sentir que somos necesarios. Ese es su gran talento. Su gran poder. Así como nos ensalzan y nos miman para que mantengamos el ego inflado como globo de helio, también pueden, si les parece, extraer una aguja imaginaria, pincharnos el alma, y mandarnos al carajo. Y lo logran con la certeza de un relojero. Ellas solo necesitan operar correctamente los circuitos cerebrales y decir tres o cuatro cosas para desacomodarnos y vencer nuestra resistencia. “El hombre propone y la mujer dispone”, ¡vaya que frase más cierta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que es cierto: los hombres siempre vamos a estar dispuestos a todo, siempre vamos a tener ganas de hacer cosas. Ganas de salir, de chupar, de besuquear, ganas de acostarnos, ganas de portarnos “mal”. Parte de nuestra misión cultural es ofrecer nuestros servicios de machos galantes. Prueba de eso
